RUGBY / Fase de ascenso a División de Honor
El sueño tendrá que esperar
El contragolpe del CAU Valencia mata las ilusiones del UBU Aparejadores en 25 minutos letales / El equipo local echó el resto y soñó con una remontada épica que no llegó / Los burgaleses ponen fin a una temporada histórica

Jorge Fuente (izquierda) y Juan Aristemuño derriban a Domínguez, jugador del CAU, en el partido celebrado ayer en San Amaro.-ISRAEL L. MURILLO
UBU APAREJADORES 17 - CAU VALENCIA 27
UBU Aparejadores: López (Gustavo González, min. 44), Fuente, Caballero (Obregón, min. 39), Christensen, Ferreira, Djosseu, Aristemuño, Campbell, Camarero, Henderson, Sáez, Imo, Soria y Martín.
CAU Valencia: Barbato, Serrano, Camusso (Pérez, min. 32 (Montero, min. 63)), Vicente, Sáinz (Senís, min. 52), Verstrepren (Raga, min. 60), Cantí (Del Hoyo, min. 42), Ramía, Alexandre Sorribes (Ortega, min. 40 (Morente, min. 58)), Eduardo Sorribes, Vicent, Boix, Cotanda, Piles, Domínguez.Árbitro: Alhambra Nievas.
Tarjetas amarillas: A los visitantes Barbato (por falta reiterada de equipo) y Piles (por juego sucio).
Tarjetas rojas: No hubo.
Tanteo: 0-7, min. 5: ensayo de Domínguez que transforma Eduardo Sorribes; 0-14, min. 11: ensayo de Ramía que transforma Eduardo Sorribes; 0-17, min. 16: golpe de castigo de Eduardo Sorribes; 0-24, min. 27: ensayo de Vicente que transforma Eduardo Sorribes; 7-24, min. 35: ensayo de Ferreira que transforma Álvarez; 10-24, min. 51: golpe de castigo de Álvarez; 17-24, min. 63: ensayo de Imo que transforma Álvarez; 17-27, min. 66: golpe de castigo de Eduardo Sorribes.BURGOS
Sería injusto que 25 minutos malos condicionaran el análisis de una temporada para el recuerdo. El sueño del UBU Aparejadores deberá esperar, pero la derrota sufrida ayer ante el CAU Valencia solo es una parada en el camino. Los rojinegros se jugarán el ascenso contra el favorito Ciencias de Sevilla y los burgaleses aprovecharán el periodo estival de entreguerras para reordenar un proyecto que promete muchas más alegrías en el futuro.
Lo cierto es que los locales fallaron en el momento más inoportuno. En todo caso, el equipo gualdinegro aprendió ayer una valiosa lección. Un play off exige la máxima concentración cada segundo y el CAU Valencia supo jugar sus bazas en el arranque para llevarse el triunfo.
Diez minutos necesitó el bloque levantino para descoser la defensa burgalesa y despedazar las ilusiones de la gente arremolinada en el perímetro de San Amaro. La puesta en escena del UBU fue brillante, pero el trabajo de la delantera a tres metros de la línea de ensayo no tuvo premio y Eduardo Sorribes ajustó la mira telescópica para marcar diferencias.
Cada acción del brillante apertura aliviaba a su equipo y metía en problemas a un Aparejadores que en dos chispazos se vio con un 0-17. Las patadas del medio, lejos de ser defensivas, decantaron la suerte del choque. El primer envío a la espalda burgalesa dio forma al ensayo de Domínguez y el segundo obligó a Soria a conceder una melé a cinco metros aprovechada por el rival. El propio Sorribes redondeó el éxito levantino con otro certero disparo desde el tee ante un UBU noqueado.
Dos contragolpes empujaron a los locales al borde del abismo. En esos momentos, la necesidad y el deseo pudieron con un equipo local desbordado por los acontecimientos y falto de ideas.
El bloque liderado por David Martín era incapaz de salir de la presión y sufrió una vez más en la touch. Este escenario hacía pensar en lo peor y una mala decisión de Álvarez con una patada tan corta como arriesgada sirvió en bandeja una nueva transición al CAU para que los valencianos dejaran el partido casi sentenciado con el 0-24 en el minuto 27.
El único aspecto positivo del desaguisado fue el carácter mostrado por un UBU que, por fin, comenzó a carburar. El XV castellano sabía que era de vital importancia conseguir una conquista antes del descanso y la expulsión temporal del pilier Barbato contribuyó a la reacción gualdinegra.
Los locales se mostraban cada vez más seguros en las fases estáticas, sobre todo en la melé, y la delantera culminó el esfuerzo colectivo para recortar diferencias antes del intermedio.
No le quedaba otro remedio al UBU que abrazarse a la épica para soñar con una remontada muy complicada. Los burgaleses murieron matando en campo contrario, con más empuje que acierto, y por un momento creyeron que el objetivo era posible. Un pateo de Álvarez dejó a los locales a tiro de dos ensayos completados con 30 minutos por delante y el ánimo creció en vista del dominio territorial.
Además, una acción infantil de Piles volvió a dejar en inferioridad a un CAU que se limitó a defender con entereza a la espera de su oportunidad. Así, una rápida transmisión en la salida de una melé permitió a Imo abrir una puerta por el centro y fijar el 17-24.
Había tiempo por delante y todo se desvaneció en un segundo. Primero, Sorribes necesitó dos minutos para devolver el golpe con una patada desde el centro del campo que daba al CAU un colchón de seguridad decisivo (17-27). Después, el UBU quiso sorprender a su rival al poner el oval en juego a toda velocidad para encontrar a Henderson desmarcado en el ala. El australiano tenía una autopista para apretar al máximo el marcador, pero Alhambra Nieva señaló fuera de juego para desesperación local.
Entonces sí, el UBU entendió cuál era su destino en la eliminatoria. Después de competir en campo contrario durante 50 minutos, el CAU añadió la posesión del oval a su control de la situación. De nada sirvió a los burgaleses su último arranque de dignidad, puesto que la suerte estaba echada.
El pitido final despertó a los de San Amaro de su sueño, una derrota que no empaña la trayectoria de un equipo que sabe que está en la dirección correcta para disfrutar en un futuro próximo de otra oportunidad en una fase de ascenso. Y lo hará con la experiencia aprendida en una temporada imborrable.