El Correo de Burgos

BALONMANO / Asobal

El Villa de Aranda, sin opciones (40-27)

El conjunto de la capital de la Ribera siempre estuvo a merced de un Naturhouse La Rioja que se mostró superior, que llegó a gozar de ventajas de hasta 18 goles

Burgos

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El Villa de Aranda no pudo lograr un resultado positivo en su visita al campo del Naturhouse, el mejor de los mortales en la Asobal, justo por detrás de todopoderoso Barcelona. La escuadra riojana llegaba a la cita con algunas dudas debido a los últimos resultados y fue la escuadra de Jacobo Cuétara la que pagó los platos rotos. Desde el inicio, el conjunto de Logroño jugó con una marcha más que su adversario. Su intensidad fue mayor y las diferencias pronto comenzaron a crecer en el electrónico.

El Villa de Aranda nunca tuvo opciones, ni tan siquiera soñó con poder conseguir un resultado positivo. Fue arrollado por un equipo mejor, que estuvo siempre por encima en todos los aspectos del juego y que le maniató en la mayor parte del choque. El 40-27 con el que concluyó el choque deja muy claro qué conjunto llevó las riendas a lo largo de los 60 minutos.

Pronto se pudo comprobar que encuentro no iba a tener historia. Comenzó con un 2-0 y a partir de ahí la distancia fue creciendo.

La gasolina le duró al conjunto arandino alrededor de 20 minutos. Hasta ese momento estuvo en el partido pese a estar por debajo en el marcador.Se mantenía a la estela de su oponente 14-10. Pero a partir de este momento el choque se le fue de las manos y se pasó en un abrir y cerrar de ojos al 21-10.

El encuentro se decantaba de forma clara en favor de un Naturhouse que no quitaba el pie del acelerador y que parecía no tener suficiente con la renta.

Se llegó al descanso con el 24-12 y lo mejor que le pudo pasar a la escuadra de Jacobo Cuétara es que el choque se detuviera. El rodillo riojano había destrozado en los diez últimos minutos al Villa de Aranda, que trataba de aclarar sus ideas para hacer una segunda mitad digna.

Pero su oponente quería más. Su objetivo era borrar de un plumazo la mala racha con la que había llegado al partido, por lo que siguió de la misma forma. El Cuadro burgalés parecía por momentos un juguete roto en sus manos y la máxima del choque llegó con el 39-17. Por fortuna, el Villa de Aranda tuvo tiempo para maquillar el marcador.

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