BALONMANO / Asobal
El Villa de Aranda roza el milagro ante el FC Barcelona
El conjunto ribereño tuteó al cuadro azulgrana y solo cedió en los últimos minutos del choque / En el último partido como local, el equipo burgalés puso la guinda a una gran campaña

Moreira se dispone a realizar un lanzamiento ante Pérez de Vargas.-ALBERTO CALVO
Árbitros: Peñaranda Ortega y Yagüe Moros.
Exclusiones: A los locales Peciña y Oswaldo, así como a los visitantes Entrerríos y Morros.
Tarjetas: A los locales Peciña y Rangel, así como a los visitantes Sorhaindo, Morros y Jicha.
Goles cada cinco minutos: 3-2, 6-6, 9-8, 13-12, 14-14, 18-17 (descanso), 20-18, 22-21, 25-25, 27-27, 29-31 y 31-35 (final)Villa de Aranda (31): Santana, Peciña , Moyano (9), Muñoz (3),Sánchez (2), Revin, Oswaldo (8) -equipo inicial-, Part Rangel, Moreira (6), Cakic, Nantes (1), Ramos (2), Martín, García y Nebreda.
FC Barcelona (35): Pérez de Vargas, Noddesbo, González,Ariño (2), Morros, Jicha (1), Lazarov (9) -equipo inicial-, Kopljar,Entrerríos (5), Sorhaindo (4),Saric, Syprzak (3), Ruesga y Jallouz (5).El Villa de Aranda se despidió a lo grande del Príncipe de Asturias.En una jornada festiva en la que la afición celebró una paellada con el objetivo de sacar fondos para el club ribereño, el equipo dirigido por Jacobo Cuétara regaló a sus seguidores un sobresaliente partido de balonmano, el último como local del actual curso, en el que tuvo durante muchos minutos contra las cuerdas al FC Barcelona, equipo que ha tiranizado en las últimas campañas las competiciones nacionales. Es raro ver como un conjunto español pone en tantos aprietos al todopoderoso equipo barcelonés.
Llegaba el tramo final del choque y los nervios comenzaban a aparecer en el conjunto catalán. Pero el campeón de todo sacó la calidad a relucir, esa que tiene a grandes dosis y que le ha convertido en un transatlántico europeo. En los minutos finales la escuadra de Xavi Pascual le dio la vuelta a la tortilla y logró una renta suficiente para no sufrir. El 31-35 con el que acabó el choque es realmente engañoso y es que la igualdad fue la tónica dominante del choque y fue el conjunto burgalés el que estuvo durante la mayor parte del choque por delante.
La de ayer fue la guinda a una temporada histórica a un curso en el que los el equipo arandino ha dado un importante paso adelante en la competición.
Fue un fin de fiesta notable, con una grada entregada a un conjunto que le ha hecho soñar durante toda la campaña y que ayer rozó el milagro.Ese que hace tanto que nadie ha conseguido, ya que las diferencias entre el FC Barcelona y el resto de los equipos de la Asobal son abismales.
Muy pocos en esta campaña han tenido tan cerca la victoria ante el conjunto barcelonés. La garra, la entrega y el empuje de la grada permitieron que los de casa se mantuvieran en el partido hasta el final. Pero cuando el reloj se acercaba a la hora de partido apareció, la mejor versión de un oponente que solventó la papeleta y respiró aliviado cuando escuchó la bocina final.
Desde el inicio del encuentro al conjunto de Jacobo Cuétara se le vio muy metido en el partido y con una marcha más que en anteriores partidos. Se empleó al cien por cien en cada una de las acciones y poco a poco fue creyendo en la machada.Se fue convenciendo de que era posible y estuvo cerca de conseguirlo.