RUGBY / División de Honor B
Christensen trastoca los planes del UBU
El segunda línea descarta la oferta gualdinegra para atender su negocio / El club mantiene abierta la puerta y busca un refuerzo

Christensen gana una touch en un partido contra el VRAC B.-RAÚL OCHOA
BURGOS
De poco ha servido que ambas partes estuvieran interesadas en prolongar su vinculación una temporada más. La situación personal de Marcus Christensen ha decantado la balanza y el delantero se ha visto obligado a rechazar la oferta de renovación del UBU Aparejadores para atender su negocio en Australia.
La entidad de San Amaro lamenta esta circunstancia, ya que pierde a un jugador clave en el esquema y a una persona implicada con el proyecto. Christensen estaba plenamente integrado en el club y en la ciudad, ya que tanto él como su mujer tenían trabajo en Burgos y se habían amoldado al estilo de vida español. Incluso, el acuerdo para sellar la renovación era total.
Sin embargo, el jugador se ha visto obligado a atender sus obligaciones y no podrá vestir la camiseta gualdinegra. Al menos, en la temporada 2016/2017. El equipo local mantiene la puerta abierta por lo que pueda suceder en el futuro. «Ha cumplido con creces y si vuelve a estar disponible no dudaríamos en intentar que vuelva», explica el presidente del Aparejadores RC, Leví Moreno.
El dirigente del UBU subraya que le dirección deportiva «contaba con Marcus» para el nuevo proyecto y ahora deberá amoldarse a la situación. «Era un fijo, ayudaba mucho al equipo y se implicaba en el trabajo diario, como en la preparación de la touch», valora.
Christensen jugó el 95 por ciento de los minutos la pasada temporada, en la que anotó 14 ensayos. Su marcha supone un contratiempo serio, máxime teniendo en cuenta las dificultades que presenta el mercado para reforzar la segunda línea. Esa es, precisamente, la demarcación que más problemas presenta para un UBU que tampoco tiene garantizada la continuidad de Jan Ferreira. El zimbabuense juega en Sudáfrica en esta fase del año y dispone de dos semanas más para responder a la oferta burgalesa.
No le queda otro remedio a la dirección deportiva que buscar alternativas. El objetivo del UBU es incorporar jugadores británicos, pero las alternativas interesantes escasean. Además, el conjunto gualdinegro quiere asegurar en la medida de lo posible el control de la touch, uno de sus quebraderos de cabeza la última campaña. La llegada del tercera línea Ruan Snyman responde a este planteamiento, pero el Aparejadores está obligado a moverse con destreza en el mercado.