FÚTBOL / Segunda
El mensaje aún no cala
Carlos Terrazas hace autocrítica finalizada una temporada en la que el Mirandés bajó el pistón en el tramo final / El manager lamenta que se «ridiculice» el objetivo del ascenso / El técnico vizcaíno insiste en que Anduva debe interiorizar el reto de jugar en Primera / El técnico vizcaíno insiste en que Anduva debe interiorizar el reto de jugar en Primera

Carlos Terrazas, manager y entrenador del CD Mirandés.-JOSÉ ESTEBAN EGURROLA
BURGOS
El Mirandés dio ayer carpetazo a una temporada 2015/2016 finalizada lejos del objetivo del ascenso a Primera División. Es tiempo de análisis y el manager general de los rojillos, Carlos Terrazas, ya ha detectado el que es, a su juicio, el mayor mal del proyecto.
Según el técnico vasco el club ha demostrado que la permanencia, aunque lograda en esta ocasión «con relativa solvencia», es una meta «poco ambiciosa». «El Mirandés puede plantearse otros objetivos», insiste, pero el primer paso es creérselo.
«El responsable soy yo. Los jugadores han hecho un buen trabajo», zanja. «No he sido capaz de imbuir la mentalidad necesaria y tengo que mejorar ese aspecto de cara al futuro», añade. De hecho, Terrazas considera clave convencer al entorno y al vestuario de que Anduva «puede aspirar a jugar en Primera».
El vizcaíno da vueltas y más vueltas a esta circunstancia. «Hay que mejorar la mentalidad», subraya. Y es que, lejos de transmitir su determinación, el mensaje del manager general «se relativiza y ridiculiza». «Claro que luego hay aspectos técnicos y tácticos a mejorar, pero no son el fondo del problema», aclara.
El futuro pasa por conseguir que el equipo «interiorice» la meta del ascenso y por «dar consistencia» a las «pinceladas» dadas este año sobre el terreno de juego. «Durante buena parte de la temporada hemos estado en condiciones de optar al ascenso pero a partir de febrero, tras la eliminación de la Copa, nos ha faltado confianza y seguridad en nuestras fuerzas», explica. Así, rechaza cualquier otro aspecto como motivo de la decepción final.
El buen papel firmado en la Copa no pasó factura, según Terrazas. El preparador recuerda que el Mirandés cayó «a la primera de cambio» el curso anterior y, sin embargo, los problemas se han repetido. «Eso me deja en mal lugar como responsable», asume. Tampoco afectó la salida de un jugador importante como Lago Junior, ya que los de Anduva cuajaron «buenos partidos» sin el ariete y se reforzó en invierno con jugadores «interesantes» como Oyarzun y Aridane.
El caso es que el equipo perdió fuelle. «A partir de febrero no dimos el rendimiento que esperábamos y estos últimos partidos estaban en un contexto determinado. No teníamos opciones de estar en el play off y jugábamos contra equipos que tenían objetivos muy importantes», analiza.
A pesar del raro regusto final, el Mirandés saca una lectura positiva de la temporada recién finalizada. «Hemos avanzado en aspectos técnicos y estrictamente futbolísticos. Creo que hay un margen de mejora y el tiempo dirá si es así o no», apunta.
De momento, Terrazas coincide con el presidente, Alfredo de Miguel, y otorga a su equipo «un notable alto» en una temporada en la que el entrenador se evalúa con «un aprobado raspado».
A partir de este momento toca pensar en la próxima temporada, en la que Terrazas intensificará la fuerza de su mensaje para que cale en las entrañas de Anduva. ¿Puede esto crear una mayor responsabilidad al equipo? El vizcaíno lo tiene claro. «No. El tema es que este año hemos pecado de falta de presión y hemos afrontado la Segunda vuelta como si nos sobraran puntos», subraya.
Definida la situación de la plantilla, Miranda aún rumia la salida de un icono como Iván Agustín, hasta ahora preparador físico. Terrazas explica que las decisiones adoptadas pretenden reestructurar el cuerpo técnico para profundizar en la metodología de trabajo implantada por él.
Así, el Mirandés volverá al trabajo el próximo 11 de julio y ya ha diseñado las líneas maestras de una pretemporada en la que ya se ha cerrado un amistoso en Anduva contra el Eibar de Primera División.