El Correo de Burgos

Ciclismo / Vuelta a Burgos

Contador pone la ronda en órbita

.El triunfo del madrileño ha situado la carrera provincial en primera línea del ciclismo mundial, incrementando notablemente su repercusión mediática / Ha sido la edición con mayor emoción, con los tres primeros se parados por tan solo un segundo

Alberto Contador recibe la felicitación de su compañero de filas en el Tinkoff Aleksei Tcatevich tras nada más enterarse que se había hecho con el triunfo en la Vuelta a Burgos 2016-Santi Otero

Alberto Contador recibe la felicitación de su compañero de filas en el Tinkoff Aleksei Tcatevich tras nada más enterarse que se había hecho con el triunfo en la Vuelta a Burgos 2016-Santi Otero

Publicado por
DANIEL ORTEGA
Burgos

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Era la vuelta de Alberto Contador mucho antes incluso de que el madrileño inscribiera su nombre en el palmarés de campeones de la ronda morada. Su nombre comenzó a ligarse indefectiblemente a la XXXVIII edición de la carrera provincial desde el momento en que anunció su presencia en las carreteras burgalesas. Y ahora lo es más. Por méritos y por corazón.

Su nombre brilla ya en letras de oro junto a los de otros corredores insignes como Perico Delgado, Tony Rominger, Alejandro Valverde, Nairo Quintana, Samuel Sánchez, Alex Zülle o Abraham Olano, entre otros.

La victoria en la general de todo un ganador de la triple corona contribuye a incrementar el prestigio de una competición que pasará sin duda a la historia por múltiples razones: se ha batido el récord de participación (con 21 escuadras, 13 de ellas World Tour); el maillot morado se ha decidido por tan solo un segundo, el que separó al de Pinto de sus dos compañeros en el podio de honor, Ben Hermans (BMC) y Sergio Pardilla (Caja Rural); se ha volado sobre el asfalto, llegando etapa tras etapa con antelación sobre el horario previsto y se ha elevado más si cabe el nivel de excelencia en la organización de la prueba. Y el público ha respondido de forma masiva en cada una de las etapas, jaleando el paso de los corredores en muchos puntos del recorrido. Miel sobre hojuelas.

Era el final soñado por el Instituto Provincial para el Deporte y la Juventud (IDJ) de la Diputación, organizador de la Vuelta a Burgos, el que podría darle un espaldarazo en su sueño de alcanzar algún día la máxima categoría del ciclismo profesional (si la UCI lo permite).

Y el trabajo encontró su recompensa en un final de infarto. Buena parte del éxito internacional -al menos de repercusión mediática- se jugó en un suspiro. Y esta vez salió cara.

Emoción a raudales se ha vivido en la carrera desde el banderazo de salida en Sasamón. La elección de los recorridos ha conseguido los objetivos perseguidos por la organización, con la prueba abierta hasta los últimos metros de las rampas de Neila. Y con hasta cuatro corredores vistiendo el maillot morado (Danny Van Poppel -Sky-, Dmitryi Gruzdev -Astana-, Gianni Meersman -Etixx Quick Step- y Alberto Contador -Tinkoff-.

Pero no ha sido solamente la vuelta de Alberto Contador, por más que el madrileño acaparara la inmensa mayoría de los focos desde su llegada a Burgos después de 10 años de ausencia y un episodio de amargo recuerdo para el corredor del Tinkoff todavía rondando por la memoria. Y por más que haya demostrado que no vino a pasearse, dejándose ver siempre en cabeza y protagonizando ataques como el de la tercera jornada en el Alto de Retuerta.

Y es que han sido muchos los detalles que quedarán grabados en la retina de los miles de aficionados al ciclismo. Entre los más destacados sin duda la irrupción imparable de un joven esprinter holandés, Danny Van Poppel (Sky), dominador absoluto de las llegadas masivas de la Vuelta a Burgos en la presente edición.

El velocista, hijo del mítico Jean Paul Van Poppel -referencia absoluta del esprint desde mediados de la década de los 80 a mediados de los 90-, se convirtió en el primer líder de la carrera provincial al anotarse con absoluta superioridad el esprint masivo de Melgar.

Con igual solvencia, y sin rival, repitió en la tercera etapa en Villarcayo -y fue cuarto en Lerma-. En todas esas llegadas apareció el ‘Poulidor’ de la ronda, el luxemburgués del BMC Jean-Pierre Drucker.

Por otro lado, el Astana se erigió por segundo año consecutivo en protagonista en la espectacular contrarreloj por escuadras disputada en el centro histórico de la capital y que congregó a miles de aficionados a lo largo del circuito.

Además, el australiano Nathan Haas inscribió su nombre en el palmarés de campeones de la inédita llegada a Lerma (por el empedrado de la calle Mayor) y el escalador del Caja Rural Sergio Pardilla, que sumó su nombre a la ilustre nómina de ganadores en la cima de la etapa reina.

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