El Correo de Burgos

FUTBOL Segunda División B

Cambio de papeles en El Montecillo

Lección de eficacia de la Arandina que supera a un Burgos que defrauda en su debut

Jorge García despeja el esférico ante la oposición de un atacante de la Arandina ayer en El Montecillo.-ALBERTO CALVO

Jorge García despeja el esférico ante la oposición de un atacante de la Arandina ayer en El Montecillo.-ALBERTO CALVO

Burgos

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Árbitro: Martínez Santos (colegio gallego). Mostró tarjeta amarilla a los locales Payá y Sergio Noche, así como al visitante Prosi. Expulsó a los locales Zabal (estaba en el banquillo) y Mauri con roja directa y al delegado de campo Juan González.

Goles: 1-0, min. 5: Carlos Portero. 2-0, min. 56: Carlos Portero. 2-1, min. 73: Diego Suárez.Arandina CF (2): Montiel, Payá, Mauri (Ruba, min. 88), Garcés, Sergio Noche, Trigueros, Carlos Portero, Saúl, Víctor (Javi López, min. 74), Omar y Arroyo (Javi Jiménez, min. 59).

Burgos CF (1): Toni,SergioEsteban, Dani Gómez, Jorge García, Ramiro, Cusidor, Prosi (Uxío, min. 74), Jorge Fernández (Diego Suárez, min. 57), Adrián, Carlos Ramos (Montero, min. 46) y Fito Miranda.El derbi burgalés en el grupo I de la Segunda B llegaba con el Burgos CF como favorito ante una Arandina CF corta de efectivos y que había sembrado dudas en la pretemporada. Los blanquiazules parecían la víctima perfecta para que el nuevo proyecto blanquinegro, que sueña con hacerse un hueco entre la nobleza del grupo, comenzara con buen pie su andadura en la Liga.

Sin embargo, los papeles se cambiaron en el duelo disputado en El Montecillo. En un ejercicio de eficacia, la Arandina se llevó la victoria con dos goles de Carlos Portero en el inicio de ambos periodos.

El dominio correspondió a los blanquinegros durante la mayor parte del choque, aunque los argumentos ofensivos de los de Paco Fernández fueron escasos y demasiado predecibles. El debutante Diego Suárez acortaba distancias en el 73, aunque el Burgos fue incapaz de lograr un resultado positivo.

El resultado da tranquilidad al bando ribereño que como su propio entrenador reconocía llegaba «justito» a este inicio de campaña. Por contra siembra de incertidumbre la atmósfera capitalina.El equipo cayó ante un oponente que con muy poco doblegó a un conjunto que ni fue sólido, ni rocoso y al que le faltaron ideas en ataque.

El partido se enturbió en los minutos finales y los de casa vieron tres tarjetas rojas, aunque lograron tres puntos que les permiten afrontar el inicio liguero con cierto margen de maniobra.

LLEGA EL 1-0

Cuando ambos equipos se estaban asentando sobre el terreno de juego llegó el primer gol de la tarde y tuvo color blanquiazul. Un buen balón de Arroyo lo aprovechó Carlos Portero para poner por delante a los ribereños. La defensa capitalina no estuvo fina en la acción y quedó retratada en la primera acción de ataque de su oponente.

El gol suponía una inyección de confianza para los de casa, mientras que tenía justo el efecto contrario en su oponente.El Burgos CF llevaba las riendas del choque, aunque no acababa de crear ocasiones de peligro.Dominaban los blanquinegros, mientras que la Arandina esperaba una nueva oportunidad a la contra.

El primer aviso de los ayer visitantes lo protagonizó Cusidor tras un saque de esquina. El cántabro remató con mucha intención, aunque Montiel respondió con acierto. Tras el rechace Fito Miranda no encontró portería.

El guión seguía por los mismos derroteros y era el Burgos CF el que llevaba las riendas. Los blanquinegros recuperaban el balón con facilidad y en el 23 Adrián tuvo una nueva ocasión que mandó por encima del larguero. La Arandina se aprovechaba de las circunstancias después de haber sorprendido en su primera aproximación a los dominios de Toni Lechuga.

El partido tenía una única dirección y era hacia la portería de Montiel. Así las cosas, el conjunto visitante tuvo una gran ocasión poco después de la primera media hora de juego. Jorge Fernández se coló por la banda derecha, pero en el mano a mano le ganó la partida el guardameta local. Poco después fue Carlos Ramos el que lo intentó desde lejos.

El Burgos apretaba y dominaba, pero no encontraba el camino hacia el gol. La Arandina contemporizaba y trataba de ponerle calma al juego. Las prisas eran blanquinegras. El conjunto de Paco Fernández se mostraba por momentos ansioso y en los últimos minutos de esta primera mitad perdió el sitio, lo que agradeció su oponente.

La Arandina respiró y comenzó a tener más el balón. El Burgos, con más corazón que fútbol, buscaba una igualada que no llegaba y se llegó al intermedio con la sensación de que la Arandina tenía controlada la situación ante un oponente al que le empezaban a traicionar los nervios.

Paco Fernández movió el banquillo en la reanudación. Montero entró en el terreno de juego por Carlos Ramos, por lo que el conjunto capitalino pasó a jugar con un claro 4-4-2 y con un sistema más ofensivo.

Los de El Plantío querían poner una marcha más a su juego, aunque no acababan de poner en serios aprietos a un adversario que cada vez estaba más cómodo.Es más, en una contra, el balón le llegó en la frontal a Mauri, quien con todo a favor, se llenó de balón y desperdició una buena ocasión.

CARLOS PORTERO REPITE

Poco después llegaba el segundo de los ribereños. Corría el minuto 56 y en una jugada calcada a la que dio origen al 1-0, Carlos Portero se volvió a plantar solo ante Toni y le batió para que subiera al marcador el segundo de los de casa. Con muy poco, el conjunto de Emilio Ferreras dominaba el marcador y encarrilaba el choque. Su autoestima estaba por las nubes, mientras que las dudas hacían zozobrar a la nave blanquinegra. La impotencia burgalesista crecía conforme iba avanzando el cronómetro.

Paco Fernández puso más pólvora en el campo con la entrada de Diego Suárez, el último de los fichajes.Sin embargo, tras el segundo tanto de los blanquiazules el choque entró en una fase anodina, en la que la Arandina nadaba y guardaba la ropa y el Burgos insistía, aunque carecía de argumentos sólidos para poner en aprietos a la escuadra de Aranda.

Sin embargo, en una jugada que iba camino de quedarse en nada, un remate de Diego Suárez acabó en el fondo de la red.El choque daba un nuevo giro que le hacía ganar en emoción e incertidumbre. Quedaba por comprobar el efecto de la diana en las filas blanquinegras, ya que la Arandina seguía en la misma línea.

Pese a que la distancia en el marcador menguó, el guión no varió en exceso. E incluso la Arandina a la contra tuvo la oportunidad de cerrar el choque en el 84, aunque Payá no estuvo fino en la definición.

El choque se enrareció y llegaron las tarjetas. El Burgos no tiró la toalla, aunque no encontró el camino hacia la meta de Montiel.

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