FÚTBOL / Segunda B
Excesivo castigo para la Arandina
El cuadro ribereño ofrece una buena imagen en un partido de ida y vuelta / El segundo gol del Osasuna B llegó en un penalti inexistente / El filial rojillo castigó la ambición burgalesa

La Arandina cayó en Tajonar.-ALBERTO CALVO
OSASUNA B 4
ARANDINA CF 2
OSASUNA B: Álvaro; Aritz, Steven, Endika G., Hualde (Endika I., min. 38); Imanol G., Otegui (Arana, min. 55); Barja, Miguel Díaz, Jaime Dios; Nuha (Márquez, min. 79).
ARANDINA: Montiel; Edu Payá (Ruba, min. 74), Leo, Garcés, Mauri; Pablo, Saúl; Jime (Plaza, min. 24), Javi López (Jefte, min. 70), Carlos, Arroyo; Javi López.
ÁRBITRO: Sánchez Aparicio, colegio catalán. Amarilla a Nuha por los locales y a Pablo, Edu Payá y Montiel en el bando visitante.
GOLES: 1-0, min. 45: Miguel Díaz; 1-1, min. 49: Javi López; 2-1, min. 53: Miguel Díaz, de penalti; 2-2, min. 62: Leo; 3-2, min. 69: Miguel Díaz; 4-2, min. 75: Nuha.
PAMPLONA
La Arandina regresó de vacío de su visita a Tajonar, donde hincó la rodilla (4-2) en un partido de ida y vuelta. El Osasuna B jugó mejor sus bazas, sobre todo en la segunda parte. Fue entonces cuando el equipo rojillo apretó el acelerador de la mano de un excepcional Miguel Díaz, autor de tres de los cuatro goles de su equipo.
Antes, el choque había discurrido por los derroteros de la igualdad. En el primer acto la Arandina mantuvo el tipo e, incluso, superó a su rival en muchas fases del juego. A pesar de todo, fueron los de José Manuel Mateo quienes avisaron primero a través de Kike Barja con un disparo en boca de gol que se le marchó alto después de una gran acción de Jaime Dios.
El paso de los minutos, sin embargo, favoreció a los intereses de la Arandina. Conforme avanzó el partido el equipo burgalés se asentó sobre el terreno de juego. El equipo ribereño, eso sí, no generó demasiado peligro sobre la portería de Álvaro, quien apenas tuvo faena a lo largo de los primeros 45 minutos. Solo un par de disparos lejanos le obligaron a intervenir con acierto.
En la parcela defensiva tampoco sufrió en exceso la Arandina, ya que los locales se empeñaron en entrar por el centro y eso facilitó la tarea a los zagueros burgaleses.
Al filo de la media hora llegaba la ocasión más clara para los de Emilio Ferreras en un libre directo que a punto estuvo de sorprender a Álvaro. Mientras, por el Osasuna B solo Kike Barja ponía en apuros a la zaga de la Arandina con sus continuas caídas a banda.
El primer gol del partido se hizo de rogar. Todo hacía indicar que ambos equipos tomarían el camino a vestuarios con las tablas iniciales en el marcador, pero en el último suspiro del tiempo añadido Miguel Díaz batió por bajo a Montiel.
El gol no minó la moral de una Arandina que supo reponerse para salir con las ideas clarísimas en la reanudación. Fruto de ello logró la igualada en un saque de esquina que Javi López cabeceó al fondo de las mallas.
Pero poco le duró la alegría a la Arandina, ya que a renglón seguido el Osasuna volvía a poner tierra de por medio gracias a un penalti inventado por el colegiado, que entendió que Montiel había derribado a un delantero de Osasuna B dentro del área.
Por aquel entonces el partido ya se había convertido en un correcalles. La Arandina se envalentonó y se fue a la desesperada a por el empate. Lo agradecieron los aficionados que se encontraban en Tajonar, que pudieron presenciar un bonito espectáculo. El premio a su arrojo le llegó a la Arandina a falta de media hora para el final, cuando Leo volvió a neutralizar la ventaja rojilla con un disparo desde la frontal.
A partir de ahí el encuentro entró en una fase de descontrol en la que se manejó mejor el Osasuna B. El bloque local acabaría llevándose el gato al agua gracias a otro gol de Miguel Díaz y un contragolpe culminado por Nuha cuando la Arandina ya estaba volcada a la desesperada en busca del empate. Demasiado castigo para un conjunto burgalés que mereció, al menos, un punto.