FUTBOL Segunda División B
Ante la necesidad de reaccionar
El Burgos CF recibe al Pontevedra (El Plantío, 17,00 horas), con la obligación de conseguir una victoria que enderece su nefasta trayectoria

ÁlvaroAntón conduce el balón en el choque ante el Palencia.-RAÚL G. OCHOA
El Burgos CF afronta una nueva jornada liguera con la intención de sacar la cabeza del pozo en el que está sumido. Después de 7 jornadas solo ha conseguido 1 punto y en la mayor parte de los partidos ha dado una imagen deplorable. Esta tarde (17,00 horas) visita El Plantío el Pontevedra, equipo que llega en quinta posición con los mismos puntos que el cuarto y que sobre todo en casa se ha mostrado como un conjunto solvente.
Aunque en la situación en la que está el Burgos lo menos importante es el rival que tenga el equipo enfrente.Urge que el conjunto blanquinegro encuentre la senda adecuada para comenzar a mirar hacia arriba.Es último en la tabla y las sensaciones que transmite son negativas.
Al evidente problema futbolístico se le une el mental. El vestuario está tocado y el propio Manix Mandiola reconoce que no existen futbolistas de carácter en la plantilla que puedan tirar del carro en este tipo de situaciones.
El historial deportivo de la mayor parte de los futbolistas blanquinegros demuestra que el plantel tiene más fútbol del que demuestra sobre el césped cada jornada, aunque el objetivo en estos momentos es que ese potencial pueda salir a la luz. La confianza está bajo mínimos y como asume el nuevo técnico blanquinegro, cualquier rival que se enfrenta al Burgos CF le «pinta la cara».
Mandiola ha acabado la semana animado, convencido de que los suyos darán la vuelta a la tortilla. Asegura que ve al equipo enchufado. El lastre es cada vez mayor, ya que cada derrota supone un paso atrás para la plantilla.
Una de las preocupaciones del cuerpo técnico es la solidez. Los rivales tienen que hacer muy poco para poner en aprietos la portería burgalesa. Los errores son habituales y en muchos encuentros la labor ofensiva de los equipos rivales se ha visto beneficiada por los regalos de un Burgos que se muestra cada vez más inseguro.
Por lo que se ha podido ver en los entrenamientos, Mandiola puede apostar por Mikel Aurreko en la portería, mientras que también se prevé cambio en la pareja de centrales. Ramiro se perfila como el acompañante de Jorge García.
Ante la ausencia de Dani Gómez, Duro parecía el recambio natural, aunque Mandiola ha confirmado a Sergio Esteban en esta posición. El burgalés tiene algunos problemas musculares, pero si los supera será titular en el carril zurdo. Andrés jugará por la derecha.
El técnico apostará por un centro del campo más poblado con Uxío como pivote defensivo y por delante una línea de cuatro con Carlos Ramos y Prosi por delante y Álvaro Antón y Adrián por las bandas. Los dos últimos tendrán una misión más ofensiva y será los encargados de buscar las caídas y las segundas jugadas que genere Montero, quien parece que será la referencia ofensiva.
Cusidor, por sanción, y Dani Gómez, por lesión, son las dos bajas obligadas de los blanquinegros. Así las cosas, Mandiola tendrá que descartar a un jugador de campo y a un portero.
El eibarrés confía en que su equipo ganará en consistencia con este nuevo dibujo y que se podrá ver a un equipo más fuerte y mejor armado.El margen de maniobra es aún importante, aunque el Burgos debe romper la dinámica negativa cuanto antes si no quiere que la situación empeore aún más.
El Pontevedra querrá hacer leña del árbol caído para mantener su privilegiada posición. No obstante, los resultados dicen que el rendimiento de los gallegos disminuye cuando salen de Pasarón. Lo máximo que han logrado a domicilio es un empate (1-1) en Guijuelo en la primera jornada. Posteriormente han perdido en El Sardinero (2-0) y Barreiro ante el Celta B (1-0).
Mario Barco, jugador cedido por el Lugo por el que preguntó el Burgos en verano, es el futbolista más destacado de los gallegos. Ha marcado 4 goles y es la referencia ofensiva de los pontevedreses. En el equipo también está el ex blanquinegro Jacobo Trigo, quien ha entrado en la convocatoria después de superar unos problemas físicos que le han tenido entre algodones a lo largo de la semana. Añón también se ha recuperado de sus molestias.El que se ha quedado en Pontevedra es el central Rochela.