BALONCESTO / LEB Oro
Otro pasito adelante
El San Pablo Inmobiliaria mejora en defensa y vuelve a jugar a rachas para vencer sin muchos apuros a un CB Prat que nunca se entregó

Huskic gana la partida a su par en un lance del partido disputado ayer en el pabellón Joan Busquets.-CARLA SAM / CB PRAT
CB PRAT 65
SAN PABLO INMOBILIARIA 73CB PRAT: Forcada (9), López-Aróstegui (5), Moix (-) , Pep Ortega (9), Biershaar (7) -quinteto inicial- Nikolic (8), Martí (5), Costa (11), Ros (-), Sese (7) y Amo (4) .SAN PABLO INMOBILIARIA: Soluade (14), Álex López (11) , Edu Martínez (6), Javi Vega (6) , Huskic (13) -quinteto inicial- Steinarrson (3), Barrera (2), Brine (8), Jorge García (6) y Gibson (4).ÁRBITROS: Sánchez y Palomo. Sin eliminados.PARCIALES: 10-15; 25-39 (descanso); 47-55 y 65-73 (final).Desde luego, el de ayer no será el partido más brillante que ofrezca el San Pablo Inmobiliaria este curso. Sin embargo, no necesitó su mejor versión para lograr el objetivo. El bloque de El Plantío sí confirmó una evolución defensiva, sensación favorecida por los bajos porcentajes de anotación del rival y su dominio en el rebote. Los azules jugaron a rachas, pero esta vez sí fue suficiente para sumar la victoria.
Exigía Epi ese paso adelante en retaguardia y el equipo evidenció una mayor actividad, si bien el Prat se mostró menos certero en los lanzamientos liberados que el Lleida, el Breogán o el mismo Oviedo fruto del mérito castellano y de su falta de puntería.
Desde el inicio se vio a un conjunto catalán fallón, mientras que el San Pablo Inmobiliaria demostró que solo necesita un par de premisas para brillar. Con la defensa protegida y el rebote controlado es más fácil correr. Así, en uno de esos chispazos los burgaleses firmaron un parcial de 2-9 para disfrutar de sus primeras ventajas. Si, además, Huskic domina bajo los aros, el camino es más fácil.
Solo las precipitaciones y pérdidas absurdas rompieron la continuidad burgalesa. En el Prat, Bieshaar tiraba de los suyos para seguir la estela de un San Pablo Inmobiliaria que entró en un bache. La cosa no fue a mayores debido a la falta de contundencia del cuadro catalán, pero el susto pudo ser mayor.
Tras el 8-15, los azules se atascaron en el ataque estático. La segunda unidad perdió fluidez y el Prat encontró por un momento el acierto necesario para encauzar su situación. Tanto fue así que Pep Ortega culminó la remontada blanca con el 18-17 a 7:30 del descanso.
Fue entonces cuando Epi dijo ‘basta’. El tiempo muerto del entrenador burgalés ordenó las ideas de un equipo que debía recobrar el ritmo adecuado. Steinarsson puso dos marchas más al juego y los errores del mencionado Ortega ayudaron a devolver la calma al marcador.
Y así, paso a paso, lo que parecía un pequeño respiro (18-23) se convirtió en el inicio del despegue visitante. Ambos conjuntos subieron su línea de presión y, a pesar de la carga de personales sufrida, el San Pablo Inmobiliaria ganó la partida a su adversario.
Los burgaleses se mueven como pez en el agua a campo abierto y de sus recuperaciones de balón nacían rápidas transiciones convertidas en canasta. Los aciertos exteriores de Soluade y Álex López, unido al poderío de Huskic, redondearon un segundo cuarto en el que los burgaleses ya rozaban la victoria.
Y es que el 24-39 del intermedio (con un parcial de 6-22 acumulado) no era el mayor de los problemas de un Prat negado ante el aro. La reacción local pasaba por una mejoría en todos los aspectos de su juego y por eso los catalanes pisaron el acelerador en el tercer cuarto.
El San Pablo Inmobiliaria perdió parte del control defensivo ante un rival más dinámico y acertado. Aceptaron los azules el intercambio de canastas planteado, puesto que suya era la ventaja y porque tiene arsenal para aguantar el mano a mano anotador. Sea como fuere, la iniciativa era catalana y las luces amarillas se encendieron con el 36-45 firmado con un triple de López-Arostegui.
Los burgaleses necesitaban sofocar cuanto antes el ardor del equipo blanco y parecían tomar el mando con los triples de Soluade y de un inspirado Álex López. Esa respuesta inmediata (38-53) debía ser argumento suficiente para salvar el momento de agobio, pero lo cierto es que el Prat siguió a lo suyo para llegar con vida al inicio del último cuarto (47-55).
El problema se complicó con el último arreón del Prat. Los locales llamaron a las puertas del equipo azul con el 51-57 y fue entonces, en la situación más delicada, cuando los de Epi zanjaron la cuestión. La defensa volvió a ayudar y jugadores como Brine pidieron su cuota de protagonismo para sentenciar el choque con otro parcial de 2-11 culminado por un Javi Vega hasta ese momento irreconocible.
Lo importante es que, después del susto, los azules habían recuperado la máxima ventaja a cinco minutos del final. Ese 53-68 dio la calma necesaria a un San Pablo Inmobiliaria que, con todo, no supo rematar la victoria con autoridad.