El Correo de Burgos

FUTBOL Segunda División B

El Burgos CF suelta lastre

El conjunto blanquinegro hizo el partido más completo de la temporada para golear al Lealtad y conseguir la primera victoria liguera

Adrián celebra junto a Prosi y DiegoSuárez el segundo gol que marcó el canario ante el  Lealtad en la tarde de ayer.-

Adrián celebra junto a Prosi y DiegoSuárez el segundo gol que marcó el canario ante el Lealtad en la tarde de ayer.-

Burgos

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BURGOS CF 3 – CD LEALTAD 0

Árbitro: Recio Moreno (comité navarro). Mostró cartulina amarilla a los locales Cusi y Jorge García, así como a los visitantes Gállego y Muñiz.

Goles: 1-0, min. 24: Adrián. 2-0, min. 26: Adrián. 3-0, min. 93: Prosi, de penalti.Burgos CF (3): Aurreko, Andrés, Jorge Fernández, Ramiro, Jorge García, Cusi,Armiche, Prosi,Diego Suárez (Sergio, min. 70), Álvaro Antón (Uxío, min. 46) y Adrián (Fito Miranda, min. 84).

Lealtad (0): Porrón, Omar, Keko Roza,Mendi, Alberto (Camporro, min. 77),Álex Blanco (Johannenson, min. 77), Jandrín (Garrido, min. 62), Llano, Gállego, Grande y Muñiz.Ya era hora. El Burgos CF logró la primera victoria de la temporada, que vino acompañada de goleada, rachas de buen juego y una sobriedad que no se le había visto al equipo en todo el curso. Mandiola y compañía respiraron aliviados y la grada celebró el triunfo a lo grande para acabar con el famoso grito del ‘sí se puede’.

El equipo ha soltado lastre, algo que era imprescindible para seguir creyendo, ya que la moral de los futbolistas blanquinegros estaba al límite.El respiro clasificatoria es también importante, aunque el cuadro burgalés siga siendo último y se encuentre en estos momentos a 3 puntos de la plaza de play out y a 6 de la salvación.

Lo que tranquiliza es que el colectivo transmite otras sensaciones. Se muestra más seguro de sí mismo y en estos momentos sabe a lo que juega. Todo lo anterior, unido a la indudable calidad que tienen muchos de sus hombres, hace que el optimismo se haya instalado definitivamente en el bando burgalesista.

Queda mucho por remar, aunque lo importante es que el conjunto local sabe en qué dirección hacerlo. Ayer fue de menos a más. Fue mejor que su oponente, que apenas creó peligro sobre la meta de Aurreko.

El Burgos volvió a ser un equipo sólido y hubo momentos en los que brilló. Navegar a favor de corriente permitió que algunos de sus integrantes mostraran por fin el talento que se les suponía. Destacaron por encima de todos el goleador Adrián, que, además de hacer dos goles, realizó un gran trabajo y fue una pesadilla para la defensa asturiana, y Andrés, que estuvo de sobresaliente.Solventó sus labores defensivas con eficiencia y se sumó al ataque con asiduidad.

El conjunto castellano está en el camino adecuado. Ayer hubo menos dudas en defensa y cuando eso sucede el equipo crece.

Mandiola comenzó el partido con Álvaro Antón por delante de Cusi y Prosi, aunque en el segundo tiempo apostó por Uxío en lugar del burgalés. El equipo ganó en equilibrio y control de juego y el Lealtad nunca encontró la fórmula para superar el entramado blanquinegro.

Fue un encuentro diferente al que jugó el Burgos hace una semana ante el Izarra. No comenzó con tanto brío, aunque sí bien posicionado y con las ideas claras. Las primeras aproximaciones fueron visitantes, con susto incluido en un libre indirecto que remató el central Mendi.

Sin embargo, la escuadra local se fue serenando. Controlaba la ansiedad y confiaba en que su trabajo obtuviera recompensa. Poco había sucedido sobre el terreno de juego cuando llegó el primero. Adrián remató una falta lejana, se hizo con el rechace y en el segundo intento batió a Porrón de tiro cruzado.

El gol fue una liberación. Tanta, que dos minutos después llegó el segundo. Diego Suárez peinó a la perfección un balón en el semicírculo del área, Adrián Hernández le volvió a ganar la partida al central y fusiló la portería de los de Villaviciosa.

El choque estaba encarrilado, aunque el reto de los locales era ahora saber manejar el partido con ventaja en el marcador.

Pudo Andrés hacer el tercero en una de las cabalgadas que protagonizó a lo largo del choque. Pasaban dos minutos de la media hora de juego cuando el burgalés se plantó delante de Porrón, quien despejó su disparo.

El choque se calmó y el Burgos se fue sintiendo cómodo con el balón. Mandiola ha inculcado un fútbol sacrificado y de presión para incomodar a sus rivales, pero una vez que los blanquinegros tienen la posesión comienzan a surgir detalles que hacen pensar que el equipo debe ir a más.

Se llegó al descanso con los dos goles de ventaja para los de casa y Mandiola optó por reforzar la medular en la reanudación. Sacrificó la calidad de Álvaro Antón, que ayer no anduvo fino, e incrustó en el ‘trivote’ a Uxío. Con el gallego en la medular el Burgos jugó con mayor aplomo.

En la primera jugada de la reanudación hubo otro susto para los burgalesistas. Grande remató casi en el área pequeña un buen centro desde la izquierda, pero la respuesta de Aurreko fue excelente y la ocasión se fue al limbo.

A partir de ahí, el conjunto blanquinegro tomó las riendas del choque. Se hizo con el control del balón y tocó con normalidad.Era la mejor manera de defenderse ante un oponente que quería, pero no encontraba la forma de hacer daño a los de casa. En el 53 Prosi tuvo el tercero en sus botas. Le llegó en el segundo palo un centro de Jorge García que tocó en un defensa. El asturiano se llenó de balón y lo mandó por encima del larguero.

La movilidad de los puntas blanquinegros seguía haciendo daño en la defensa asturiana. Yprimero Adrián y poco después Armiche tuvieron dos buenas ocasiones en las que no acertaron en el remate.

Los minutos seguían pasando y el Burgos nadaba y guardaba la ropa. Los nervios de anteriores jornadas habían desaparecido y el control del choque era total por parte de los de casa.

Con este guión se llegó a los minutos finales. La fatiga había hecho mella en los dos equipos y las llegadas castellanas eran cada vez más claras. En otra arrancada de Andrés estuvo cerca de completar su ‘hat trick’ en boca de gol, aunque no llegó al remate por centímetros.

En este tramo final siempre estuvo más cerca el tercero del Burgos que el 2-1. A falta de 4 minutos para el 90 Prosi y Fito Miranda pudieron marcar con la cabeza, pero tampoco acertaron. La parroquia burgalesa daba por bueno el resultado y la afición disfrutaba de un momento que no había vivido en las 10 jornadas anteriores. Aunque faltaba la guinda.

La pudo poner Jorge Fernández en el 92, aunque falló, y fue Prosi desde el punto de penalti el que redondeó el resultado después de que Mendi derribara en el área a Armiche.

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