El Correo de Burgos

BALONCESTO / LEB Oro

Golpe sobre la mesa

El San Pablo Inmobiliaria supera con solvencia al Melilla, uno de los favoritos al título / Los locales reaccionaron tras un bajón inoportuno

Huskic tritura el aro del Melilla ante la presión de Arteaga, ayer, en El Plantío.-RAÚL OCHOA

Huskic tritura el aro del Melilla ante la presión de Arteaga, ayer, en El Plantío.-RAÚL OCHOA

Burgos

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SAN PABLO INMOBILIARIA  89

MELILLA  75

San Pablo Inmobiliaria: Soluade (4), López (5), Brine (8), Vega (15), Huskic (19) -quinteto inicial- Steinarsson (6), García (5), Barrera (14), Martínez (13), Gibson (-), Akodo (-).Melilla Baloncesto: Sanz (3), Pablo Almazán (-), Arteaga (12), Suka-Umu (2), Van Wijk (17) -quinteto inicial- Gatell (7), Manzano (2), Eloy Almazán (6), Ott (9), Rivero (17), Morales (-).Árbitros: Carpallo y González.

Eliminados: No hubo.

Parciales: 28-19, 44-34 (descanso); 67-55 y 89-75 (final).

BURGOS

Necesitaba la victoria y ya la tiene. Lo hizo, además, después de cuajar una primera parte destacada. Ganar con solvencia a un grande como Melilla supone un golpe sobre la mesa, un éxito que permite al San Pablo Inmobiliaria encarar este maratoniano mes de noviembre con buenas perspectivas.

El cuadro burgalés se encuentra más cómodo en casa y ayer volvió a mostrarse consistente delante de su afición. Cierto es que el conjunto burgalés trabaja para reducir al máximo la producción ofensiva de los rivales, pero sabe que en un tanteo alto tiene muchas papeletas para lograr el objetivo. Por eso, no se descompuso cuando el rival limó en el tercer cuarto una diferencia que parecía insalvable.

Con viento a favor, este equipo es una delicia. Cuando el ataque fluye solo queda sentarse, disfrutar y cruzar los dedos para que el momento se alargue lo máximo posible. Las sensaciones fueron positivas desde el inicio, con un conjunto local muy acertado y liderado por un imperial Javi Vega. El madrileño tiró del carro con los 13 puntos sumados en el primer cuarto y los burgaleses llevaron la iniciativa desde el arranque.

El 8-2 de salida fue una buena razón para creer, aunque los locales necesitaban ajustar cuanto antes su defensa. El Melilla disfrutó de posiciones cómodas de lanzamiento y aprovechó las segundas opciones para meterse en harina (10-10). Con todo, la inercia favorecía al cuadro de Epi, muy fácil y equilibrado en ataque con la aparición en escena de Goran Huskic.

El rendimiento defensivo fue a más. Los castellanos trabajaron con intensidad sobre la línea de pase y ganaron confianza. Solo alguna pérdida de balón evitable impidió un despegue mayor del conjunto azul, convencido de haber encontrado el camino a seguir con el 21-14. Brine también se sumó a la causa anotadora y los de El Plantío entraron en el segundo cuarto con las máximas garantías (28-19).

Los de Epi compitieron a favor de corriente y la entrada de las rotaciones aprovechó el impulso. La chispa de Steinarsson y el control defensivo dieron forma a un nuevo arreón. Así, los burgaleses aceleraron hasta el 35-22. A partir de ese momento Melilla se sintió más cómodo, debido en gran medida a la superioridad de Arteaga sobre un Percy Gibson que sufrió una noche más.

A pesar del intento de reacción norteafricano, el San Pablo Inmobiliaria siempre encontró una respuesta a tiempo y un triple de Edu Martínez asentó la ventaja (40-28) de cara a una segunda parte que se presentaba intensa.

El 6-0 de salida del tercer debía reafirmar a los azules, quienes mandaban por 50-34 para obligar a Alcoba a buscar soluciones de urgencia. Lo cierto es que el técnico norteafricano dio con la tecla y el partido entró en una fase peligrosa. El Melilla Baloncesto se hizo con el mando de la situación, cerró su aro y provocó el cortocircuito en un San Pablo Inmobiliaria que cayó en un agujero negro. A medida que el ataque azul quedaba minimizado, los visitantes ganaron dinamismo.

Fueron cinco minutos eternos en los que el equipo de Epi se mostró incómodo en todas las facetas. Mientras, hombres como Van Wijk, Rivero o Eloy Almazán entraron en acción para firmar un parcial de 4-17 que puso contra las cuerdas a los de casa. El 54-51 heló el corazón de El Plantío, pero un triple afortunado de Álex López y la irrupción de Edu Martínez fueron argumentos válidos para salir del embrollo. Los azules volvieron a apoyarse en el acierto exterior y Huskic hizo el resto para salvar la papeleta.

A 8:25 del final, los castellanos mandaban por 71-57 y no podían cometer los mismos errores. Afortunadamente, al San Pablo Inmobiliaria no necesitó su mejor versión, puesto que tuvo el partido controlado a pesar de las precipitaciones cometidas en ataque. El margen de maniobra era suficiente y se trataba de asegurar una victoria sellada con la aparición de un brillante Álex Barrera en el tramo final del choque.

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