Fútbol / Segunda B
El Burgos se conjura para asaltar el feudo del Tudelano
El combinado blanquinegro, que ha subido su nivel de autoestima tras los últimos resultados, confía en sus opciones de conquistar su primera victoria del curso a domicilio

Armiche pelea por un balón en un choque disputado en El Plantío-Israel L. Murillo
Con el nivel de autoestima en valores positivos tras los últimos resultados, el Burgos CF cree que ha llegado su momento para dar un paso adelante en su carrera hacia la salvación. El combinado blanquinegro confía en sus opciones de que el partido de esta tarde frente al Tudelano en tierras navarras (12,00 horas) represente un punto de inflexión definitivo en su escalada de puestos en la general.
La escuadra de Manix Mandiola tratará de sacar partido de la irregularidad de su oponente de turno, que no está encontrando este curso la solidez que le caracterizó la campaña anterior ante su afición. De hecho, los anfitriones solo han sido capaces de sumar 6 puntos en casa hasta el momento (de los 17 que figuran en su casillero), aunque a domicilio han elevado notablemente sus prestaciones.
El Burgos CF se ha levantado de la lona y no quiere desperdiciar una ocasión que se presenta propicia para intentar puntuar. Y de paso seguir elevando la moral de la tropa y demostrarse que es capaz de hacer una buena faena lejos de El Plantío.
El preparador blanquinegro, que vivió dos años de éxitos en Tudela, reconoce que el de hoy será un partido «especial». «Va a ser una pena darles un disgusto, pero tenemos que ir a lo nuestro», expresa.
El técnico eibarrés considera que el viento ya sopla favorable a los intereses de los de El Plantío. «La fortuna va cambiando tras tocar fondo». «Ahora somos tan buenos o mejores que los de mitad de la tabla para abajo a la hora de sumar puntos», explica Mandiola, quien asegura que el Burgos CF tendrá esta tarde enfrente un «buen equipo» que el año pasado se convirtió en la revelación del Grupo 1 de Segunda B colándose en el play-off de ascenso y manteniendo su portería imbatida durante 1.342 minutos.
«De hecho este año ya ha empatado en León, ha estado a punto de ganar en Santander y venció en Ferrol. Es capaz de jugar a un buen nivel, compite bien y nos lo van a poner difícil», finaliza.
Como ya ha puesto en práctica en sus últimos compromisos lejos de El Plantío, todo apunta a que Manix Mandiola vuelva a salir en Tudela al terreno de juego con una defensa de cinco hombres con el objetivo primordial de reforzar una retaguardia que está siendo su talón de Aquiles.
Pero con novedades significativas con respecto a las citas anteriores. La recuperación definitiva de Dani Gómez -que rindió a gran nivel en el Tudelano la segunda vuelta de la pasada temporada- abrirá al lateral zurdo las puertas de la titularidad tras más de un mes en el dique seco por una rotura fibrilar -no juega desde que cayera lesionado en el debut del técnico vasco en el banquillo blanquinegro el pasado 4 de octubre-.
Pero no lo hará en su demarcación habitual, posición en la que Jorge Fernández ha rendido a buen nivel, sino en el eje de la zaga formando una tripleta con Jorge García y Ramiro (aunque también probó ayer con Sergio y Pérez).
No quedarán ahí los cambios con respecto al equipo que actuó de salida frente al Osasuna B, pues la lesión muscular de Mikel Aurreko hará que sea Toni Lechuga quien actué bajo palos (con Álvaro del Val esperando una oportunidad en el banquillo).
El resto del equipo no sufrirá variaciones sustanciales con respecto al que ha venido mejorando su rendimiento en las últimas jornadas. Con Cusi y Prosi en la sala de máquinas, los tres puestos de la punta del ataque y las bandas se los jugarán Adrián, Armiche, Diego Suárez, Álvaro Montero e incluso Fito Miranda.
Quien no podrá entrar en la convocatoria por lesión será el burgalés Álvaro Antón, a quien una pequeña rotura en la escápula mantendrá de baja todavía un par de semanas más. Sí que viajan con el equipo los dos jugadores que han estado entre algodones esta semana por diferentes molestias físicas, Uxío Marcos y Montero.