El Correo de Burgos

BALONCESTO / LEB Oro

Epi: «Mi forma de convencer es con trabajo»

El técnico azulón celebra su primer aniversario como máximo responsable del equipo azul. Valora el camino recorrido hasta el momento y apuesta por el fortalecimiento del proyecto deportivo que lidera

-RAÚL OCHOA

-RAÚL OCHOA

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DIEGO ALMENDRES
Burgos

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Diego Epifanio ‘Epi’ vive el momento. Disfruta de su vuelo inaugural en solitario y confía en la apuesta realizada para llevar a buen puerto a un San Pablo Inmobiliaria que se prepara para asumir los retos del futuro. Ayer celebró su primer aniversario al frente del equipo azul, pero lo mejor está por llegar.

Pregunta.- ¿Qué balance hace de este año al frente del CB Miraflores?

Respuesta.- La verdad es que no me lo he planteado. El año pasado se hizo un papel digno y se cubrieron las expectativas después de la tardía aparición del equipo y de la posterior marcha de Andreu Casadevall. Esta temporada seguimos ese camino, dentro de nuestras posibilidades y con un cambio de filosofía.

P.- Desde abril a noviembre de 2015 usted celebra el tercer ascenso deportivo del Autocid, busca alternativas laborales tras el adiós del Tizona, se engancha al proyecto del Miraflores y debuta como primer entrenador en el baloncesto profesional. No será por falta de emociones.

R.- Soy una persona tranquila, tanto en los buenos como en los malos momentos. Es cierto que el verano de 2015 fue chocante y después costó mucho arrancar, a pesar de que se mantuvo el cuerpo técnico y de la buena voluntad de los nuevos directivos. A mitad de temporada se marchó toda una garantía como era Andreu y el club apostó por mí.

P.- ¿Ha cambiado mucho su vida?

R.- En el aspecto personal dedico las mismas horas a mi trabajo, que me absorbe la mayor parte del día. Sé que quito mucho tiempo a mi familia y a mis amigos, pero es algo que ya ocurría cuando era ayudante. Intento que a los míos no les afecten las derrotas porque ahora sí hay un poco más de presión. Noto como si la gente tuviera que estar para animarte cuando pierdes y no hace falta porque en ese sentido todo es igual que antes.

P.- ¿Sintió que la oportunidad le llegó en el momento adecuado?

R.- Trabajé a gusto con Andreu Casadevall y estuve cómodo con mis funciones. Tenía la idea de que en algún momento llegaría esto, pero al levantarme cada día solo me preocupa tener mi labor hecha, antes como ayudante y ahora como primero. No tenía dudas de que podía hacerlo bien porque me gusta entrenar y creo saber qué necesita el equipo. No soy un gran motivador, como otros técnicos que te convencen solo con mirarte a los ojos. Mi forma de convencer a los jugadores es trabajando.

P.- ¿Se siente respetado?

R.- Sí. Puede que haya entrenadores con mejores currículums, pero a muchos ayudantes les gustaría tener mi historial. Andreu y yo hacíamos un buen tándem, él con sus características y yo con las mías. Perderé las comparaciones porque toda carrera necesita un inicio y un desarrollo. No me afecta lo de fuera y tampoco leo o escucho lo que opinen de mí, pero cuando voy a comprar la gente me dice qué haría en mi lugar. Esas cosas pasan y me siento bien tratado.

P.- Este verano tuvo la oportunidad de moldear, junto a Albano Martínez, un proyecto a su gusto. ¿Cómo valora el cambio de estilo impuesto?

R.- Queremos que la afición disfrute. Antes también lo hacía porque con Autocid se ascendió en tres ocasiones y se jugaron otras dos finales. Aunque no hemos inventado nada, creemos que resulta interesante hacer un baloncesto en el que se corra más, en el que se saquen tiros rápidos y en el que se confíe en el talento de los jugadores.

P.- Aún hay margen de mejora...

R.- Sabemos que tenemos calidad y debemos mejorar la lectura. Los veteranos tienen ese conocimiento del juego, pero han perdido el ‘punch’ y la energía que nosotros sí tenemos. Hay que intentar que los jóvenes, que son muchos en la plantilla, avancen pasito a pasito.

P.- Este CB Miraflores aún está tierno. ¿Cómo valora el camino recorrido y qué futuro augura al club?

R.- El Autocid creció poco a poco. Cuando estábamos en LEB2 había mil personas en el pabellón y se evolucionó hasta jugar la final de Menorca (2010). Después se logró el primer ascenso (2013) en aquel partido contra Andorra, que fue la bomba por lo que representaba. Después costaba cada vez más convencer a la gente, a pesar de que se hacían muchas cosas bien. Continuaron quienes les gusta el baloncesto y desaparecieron aquellos que solo iban para dejarse ver. Ahora el Miraflores intenta transmitir que el mejor plan para los viernes por la noche es ir al pabellón y el equipo sigue esa filosofía con el objetivo de hacer disfrutar. Además, la directiva avanza para buscar herramientas que atraigan más capital y más masa social.

P.- En todo trabajo se necesita estabilidad. ¿Cómo afecta en el vestuario la anunciada salida de Jesús Martínez (presidente) y el posible aterrizaje de Félix Sancho (patrocinador) en el Burgos CF?

R.- En el vestuario no calaron mucho las primeras informaciones. Sin embargo, los jugadores son personas que, al revés que su entrenador, están muy pendientes de lo que se dice en internet y en las redes sociales. Javi Vega y Edu Martínez ya han transmitido a sus compañeros que éste es un club serio y que hay estabilidad. La directiva pone de su parte para que estas cosas no afecten ni al equipo ni al proyecto. Nuestra obligación es centrarnos en el trabajo, pero es un momento de incertidumbre en el que puede que cambien cosas y no sé cómo lo vamos a digerir en caso de que sucedan.

P.- El proyecto a largo plazo gira en torno a Epi. ¿De verdad está tan tranquilo ante el futuro?

R.- La semana que viene ya queda muy lejos, como para pensar en otras cosas. Solo me centro en ayudar al equipo a ganar el próximo partido y en aportar nuestro granito de arena para que el proyecto sea más grande. Lo que pueda ocurrir no me pone nervioso porque ya hemos estado en una situación peor, en la que se acabó todo. Además, confío en la palabra de Jesús y Félix.

P.- Todo esto se presenta en un momento decisivo en la lucha que mantiene Tizona contra la ACB. ¿Todavía es posible ver a un equipo burgalés en la elite, independientemente del nombre del club protagonista?

R.- Ojalá. Burgos se lo merece y las personas que han trabajado en los últimos años en el baloncesto profesional han hecho todo para que esta ciudad esté en ACB. Sería un lujazo y un orgullo, además de un reconocimiento después de lo que ha costado llegar hasta ahí. El baloncesto debe cambiar porque no puede primar lo económico. Así se pierde la esencia del deporte.

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