El Correo de Burgos

Fútbol / Segunda

Claudio se estrena con goleada

El CD Mirandés cae con estrépito en el debut del entrenador valenciano en el banquillo burgalés / Los rojillos encajaron una dolorosa derrota a manos de un Real Valladolid que se mostró superior desde el inicio

Maikel Mesa intenta controlar un balón en el choque disputado ayer en el José Zorrilla ante el Valladolid-J. M. Lostau

Maikel Mesa intenta controlar un balón en el choque disputado ayer en el José Zorrilla ante el Valladolid-J. M. Lostau

Burgos

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REAL VALLADOLID 5 – CD MIRANDÉS 0

Claudio Barragán comenzó con disgusto su andadura en el CD Mirandés. El cuadro burgalés encajó una dolorosa goleada en el José Zorrilla a manos de un Real Valladolid que mostró más oficio que el conjunto rojillo. El valenciano cambió el dibujo táctico como se esperaba y apostó por un 4-3-3 que ofreció una enorme debilidad sobre todo por el centro.

La escuadra de Anduva siempre estuvo a merced de un oponente al que se le puso muy pronto el partido a favor. Quiso en la primera mitad, pero ni supo, ni pudo. En la reanudación mostró su peor cara y se convirtió en un juguete roto en manos de un adversario superior.

El choque quedó casi finiquitado en el primer periodo. Ya en la segunda mitad, el Valladolid salió a por todas y sentenció con un gol en el minuto 48. A partir de ahí solo hubo un equipo sobre el terreno de juego y es que, aunque el Mirandés lo intentó, apenas consiguió generar peligro ante un equipo local que era una auténtica avalancha y que no se conformó nunca.

Comenzó el choque con un Valladolid muy enchufado que no tardó en hacerse con el control del encuentro y se lanzó en busca de la puerta contraria, tanto es así que a los cuatro minutos de partido los locales ya habían dispuesto de una buena ocasión en una falta botada al área que, tras varios rechaces, remataba de cabeza Mata, pero el balón se estrelló en el larguero. Insistía el Valladolid, que no tardaba en adelantarse en el marcador. El 1-0 llegaba a los cinco minutos de juego en una buena jugada hilvanada desde Becerra, que combinaba con Moyano y este la ponía para que, de impecable remate de cabeza, José Arnaiz batiese a Roberto. Y ya en el minuto 9 los locales reclamaron un posible penalti por empujón de Cendrós a José, aunque el colegiado no pitó nada.

Intentó el Mirandés estirar líneas y buscar la puerta contraria, lo que hacía sobre todo por la izquierda, con varias llegadas. En el minuto 13 protagonizó su primera llegada en una jugada de Ruymán, que condujo el balón desde la defensa y la puso para que Sangalli, de volea, remate desviado. En el 21 Ruymán remataba de cabeza un libre directo que se iba fuera. Tampoco Maikel Mesa acertaba en el 24 y no llegaba por poco a rematar tras un buen contragolpe rojillo. Pero cuando mas lejos parecía un nuevo tanto local, en el minuto 33 un remate de cabeza de Juan Villar, tras un centro desde la derecha de Míchel, se convertía en el 2-0.

Seguía intentándolo el Mirandés, que a punto estuvo de acortar distancias en el minuto 39, en su ocasión más clara de esta primera mitad, en un lanzamiento de córner que remataba Guarrotxena fuera por muy poco.

Tras el descanso el Valladolid salió decidido a buscar el gol de la sentencia y ya en el primer minuto de la reanudación lo intentó con un disparo lejano de Javi Moyano que se fue desviado. Presionaban los locales, que en el 48 veían cómo Ruymán cortaba una nueva internada cometiendo penalti sobre el blanquivioleta Mata. La pena máxima la transformaba el propio Mata, estableciendo el 3-0 que dejaba el choque sentenciado. Faltaba mucho para el final, pero parecía poco probable que el cuadro rojillo se metiera en el partido.

Intentó el técnico rojillo hacer reaccionar a su equipo con un doble cambio, dando entrada a Abdón Prats y Álvaro Bustos, aunque seguía siendo el Valladolid el que tenía mas posesión. Pese a ello, en el 55 llegaba la primera ocasión para el Mirandés en esta segunda mitad cuando Eguaras remataba tras un rechace, pero el balón se iba alto.

En el 58 era Pau Cendrós el que protagonizaba un gran centro al segundo palo, donde Pedro Martín remataba de cabeza, aunque tampoco acertaba con la portería local. El Mirandés lo intentaba, pero sus llegadas morían al borde del área contraria, sin que el meta local tuviese que intervenir.

Mientras, el Valladolid, con la victoria ya asegurada, arrolló a su rival. Los locales se gustaban y jugaban a placer, intentando hacerlo bonito, triangulando, y generando multitud de ocasiones de gol, hasta que en el minuto 71 Mata conseguía establecer el 4-0 al rematar de cabeza en el primer palo una buena jugada de equipo.

No se conformaban los locales, que seguían buscando el gol y conseguían el quinto en el minuto 84, un golazo de Raúl de Tomás que, a la contra, vio adelantado a Roberto y disparó pegado al palo, sorprendiendo al arquero rojillo.

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