Baloncesto / Copa Princesa
Cita con la historia
El San Pablo Inmobiliaria desafía al UF Oviedo en Pumarín en el partido más importante de su todavía corta trayectoria deportiva con el primer título oficial de la temporada en juego

Filip Toncinic realizó ayer su primera sesión de trabajo con el San Pablo Inmobiliaria y espera el transfer para jugar hoy.-Raúl G. Ochoa
Con la ilusión por bandera y un voraz apetito de éxito llega el San Pablo Inmobiliaria al partido más importante de su todavía corta trayectoria deportiva. El combinado burgalés luchará esta tarde en Pumarín (18,00 horas) frente al UF Oviedo por hacerse con el primer título oficial de la temporada, la Copa Princesa.
Los dos mejores equipos al término de la primera vuelta de competición en la LEB Oro medirán sus fuerzas en un choque de alta tensión con el premio para el vencedor de un trofeo que aportará prestigio y una considerable dosis de moral de cara a la segunda vuelta. Además de otorgarle el factor campo en el play-off de ascenso.
Asturianos y castellanos se han visto ya dos veces las caras en la presente temporada. Con un balance de una victoria para cada equipo -en ambos casos lograda jugando como anfitrión y por una amplia renta de puntos-. El último referente se produjo hace tan solo 15 días en la misma cancha del duelo de hoy con clara victoria del UF Oviedo. Pero en aquella ocasión el San Pablo llegó con muchos problemas en su juego interior, con la baja de Gibson y con Huskic recién recuperado de una lesión.
Pero las cartas se han mezclado de nuevo y toca empezar de cero la partida. Las circunstancias han cambiado en los dos rivales desde aquel ensayo general, pues los locales han perdido a uno de sus mejores efectivos y el CB Miraflores se ha reforzado en el juego interior.
El San Pablo saltará a la cancha con el cuchillo entre los dientes para demostrar que ha aprendido la lección. Ha trabajado con ahínco en la presente semana para preparar con mimo todo un arsenal de recursos tácticos con los que pretende frenar primero la capacidad de anotación del Oviedo y en segundo término incrementar notablemente sus prestaciones en el aro contrario.
El combinado burgalés se desplazó ayer a la capital asturiana con 13 efectivos en sus filas: los 10 jugadores profesionales de la primera plantilla, los dos vinculados y el recién llegado Filip Toncinic.
Todos ellos -salvo el último, pendiente del transfer- estarán a disposición de Diego Epifanio ‘Epi’ para saltar a la cancha de Pumarín, pues tanto Edu Martínez como Brandon Brine han superado sus respectivas dolencias. El alero riojano no ha dicho todavía adiós definitivamente a las molestias físicas que sufre en un hombro a consecuencia de un golpe recibido, pero saltará sin problemas a la cancha.
Al igual que el australiano, que no se pudo ejercitar con el grupo en la sesión del miércoles aquejado de un nuevo episodio de jaqueca. Además, el vinculado Jules Akodo acaba de superar un proceso viral.
El preparador del San Pablo Inmobiliaria asegura que ha planteado el encuentro sin contar con Toncinic. «Si llega a tiempo el transfer y puede jugar será una ayuda extra para el equipo. Es un jugador que ya conocemos y que tiene mucho talento, pero que se tiene que esforzar para ayudarnos también atrás», explica Diego Epifanio.
Por contra, el combinado asturiano llega a esta contienda con la necesidad de reinventarse debido a la ausencia por lesión de su mejor efectivo hasta el ecuador de la competición liguera, el base Dani Pérez, que cayó lesionado hace 15 días en el choque de la segunda vuelta de Liga en la LEB Oro que enfrentó al UF Oviedo con el San Pablo Inmobiliaria en Pumarín.
El catalán era el jugador que acumulaba más minutos en pista, así como su máximo asistente y un incordio para las defensas locales por su buena lectura de los bloqueos directos.