FUTBOL SALA Segunda División B
El BM Fontecha, sin opciones
El cuadro burgalés se vio superado por un Pinseque que rayó a un gran nivel en en Burgos / El empuje de los verdiblancos no fue suficiente en esta ocasión

Samu evita la presión de un jugador del Pinseque con un ‘caño’.-SANTI OTERO
Árbitros: Sanz Moreno y Toral Heredia. Mostraron tarjeta amarilla a los visitantes Unai y Casillas.
Goles: 0-1, min. 3: Cristian. 0-2, min.12: Álex. 0-3, min. 23: Cristian. 0-4, min. 27: Carlos. 1-4, min. 36: Jesús, de doble penalti.
BigMat Fontecha Juventud (1): Carranza, Oli, More, Samu, Mario -equipo inicial-, Isra, Escudero, Poves, Jesús, Ercilla y Fer.
Pinseque (4): Dani, Casillas, Cristian, Unai, Álex -equipo inicial-, Juan, Kiki, Luismi, Beny, Nacho, Adri y Carlos.El BigMat Fontecha Juventud del Círculo sucumbió ante un buen Pinseque.El conjunto zaragozano hizo un buen partido en Burgos y se llevó los tres puntos después de ser más efectivo en ambas áreas. Los maños remaron siempre a favor de corriente y es que inauguraron el marcador en su primer disparo a puerta. Posteriormente nadaron y guardaron la ropa. Estuvieron sólidos y muy serios en defensa, así como supieron aprovechar sus opciones en ataque.
El conjunto que dirige RaúlZamora volvió a derrochar entrega y fe y en ningún momento tiró la toalla. Lo pusieron todo sobre la cancha, pero en esta ocasión no fue suficiente para doblegar a uno de los gallitos del grupo.
El choque comenzó con una enorme intensidad. La primera oportunidad tuvo color local, aunque fueron los visitantes los que tomaron ventaja en los compases iniciales. Solo habían pasado 3 minutos cuando Cristian inauguraba el marcador tras una jugada ensayada de los maños.
El choque se ponía cuesta arriba para el conjunto de Raúl Zamora, que hacía de la entrega y la intensidad su mejor aliado. Los locales adelantaron su línea de presión y buscaron a su rival en posiciones muy adelantadas. Oli tuvo el empate tras una jugada colectiva, pero su disparo se estrelló en el larguero después de botar en el suelo.
El Juventud empujaba, aunque su oponente se mantenía sólido y con las ideas muy claras. Nunca perdía el sitio y aguardaba su oportunidad. Los intentos burgaleses cayeron en saco roto y Pinseque volvió a golpear en el 12.
Álex realizó una sobresaliente jugada personal que acabó con un disparo a la escuadra. El conjunto de Zaragoza aumentaba su ventaja, aunque el guión del choque se mantenía idéntico. Los de casa buscaban una y otra vez la portería visitante, pero no acababan de encontrar el camino hacia el gol.
El empuje burgalés se intensificó en el tramo final de la primera mitad, aunque sin consecuencias en el marcador. Las aproximaciones al área maña fueron continuas, aunque el marcador no se movió y se llegó al descanso con los dos goles de ventaja para los visitantes.
El BigMat Fontecha había realizado unos primeros 20 minutos muy intensos, aunque con escasa puntería. Acariciaron el gol en varias acciones, pero el balón no acababa de entrar, lo que suponía una seria desventaja ante un oponente más eficiente de cara a portería.
El guión se mantuvo en la segunda mitad, aunque los visitantes adelantaron su línea de presión para alejar su defensa de la portería. El Juventud buscaba un gol que le metiera de lleno en el choque y que sembrara las primeras dudas en su oponente, aunque el encuentro quedó herido de muerte en el minuto 23.
Un error de Isra en una acción defensiva permitió que Cristian, uno de los jugadores más destacados del Pinseque, fusilara a Carranza. La ventaja de los maños era ya sustanciosa. El choque se complicaba sobremanera, no solo por la brecha en el marcador, sino por el oficio demostrado por los de Zaragoza.
El conjunto de casa insistía, aunque cada vez lo hacía con menos orden e ideas. Su oponente se defendía de forma ordenada y no pasaba excesivos apuros. Así las cosas, en el 27, otra buena jugada colectiva del Pinseque hizo que subiera el cuarto gol a su marcador.
En el 36 Jesús hizo el gol del honor en un doble penalti. Raúl Zamora optó por el portero jugador a falta de 2 minutos, aunque nada cambió.