FÚTBOL / Segunda
Otro tren pasa por Vallecas
El CD Mirandés necesita la victoria ante el Rayo para remontar el vuelo en la clasificación -18,00 horas- / De los Mozos destaca la importancia de mantener una actitud positiva

Pedro Martín pasa el balón rodeado de jugadores delRayo en el partido de la primera vuelta disputado en Anduva.-ALFONSO G. MARDONES
BURGOS
El nivel del agua sube a medida que avanzan las jornadas, pero el Mirandés se obliga a mantener la calma necesaria. La desesperación solo traerá la ruina a un proyecto responsabilizado con la misión encomendada y aferrado al margen de maniobra que le ofrece la clasificación.
El cuadro burgalés acumula seis jornadas consecutivas sin ganar y debe romper cuanto antes esta dinámica. La visita a Vallecas -18,00 horas- no es, sobre el papel, la mejor opción para escapar de una espiral negativa y, sin embargo, las circunstancias invitan al optimismo. «El Rayo se ha visto abajo en la clasificación y se ha convertido en un rival directo para nosotros», destaca Javier Álvarez de los Mozos. El técnico reconoce que en cada partido los puntos adquieren una relevancia mayor y por eso otorga al cruce de esta tarde «una doble importancia».
Ante esta tesitura, el factor psicológico adquiere una relevancia especial. «El equipo que se ponga por delante recibirá un espaldarazo», subraya De los Mozos, si bien el guión del partido no está escrito. «No sabemos qué equipo manejará mejor la situación durante los 90 minutos», zanja. «No sé cuál es la clave. Visualizas un partido y resulta que a los cinco minutos hay un penalti o una expulsión que cambia todo», añade.
Sea como fuere, el Mirandés sí tiene claras las premisas a cumplir. «Es importante que no nos metan atrás, hacer un partido lejos de nuestra portería y crear ocasiones de gol. Que vean que podemos hacer peligro», apunta.
Además de todo ello, la competición se acerca a su fase decisiva y cada detalle cuenta. «Tener de tu parte ese pequeño acierto necesario es importante», reconoce el técnico.
De los Mozos insiste en limpiar las cabezas de los jugadores para reforzar su mensaje. «El domingo tras perder contra el Oviedo fue jodido, una noche muy larga. El lunes pasé mal día, el martes me encontré un poco mejor y el miércoles ya estaba como una moto. A los chavales les pasa lo mismo», comenta.
Incluso, el entrenador considera necesario que el grupo reaccione ante los reveses, siempre de manera proporcionada. «Las derrotas tienen que durar lo justo. Sería mal síntoma estar indiferente, pero también sería malo que el malestar durara más de lo necesario», apunta.
Por eso, De los Mozos da su receta para asomar la cabeza en la zona baja de la tabla. «Hay que seguir, persistir, mejorar lo que se ha hecho mal y levantarse. En ese aspecto tengo el ánimo a prueba de bombas», apunta.
Y, desde luego, Vallecas no intimida al Mirandés a pesar de que el rival se maneja mejor como local. «Nos pasa igual al resto de equipos», señala antes de volver a su discurso. «Quiero que estemos bien, que nos sintamos cómodos sobre el campo, que no vengan los malos pensamientos y que tengamos una mentalidad positiva durante los 90 minutos», concluye.