BALONCESTO / LEB Oro
El San Pablo Inmobiliaria esquiva la trampa
El conjunto burgalés supera un desconcertante inicio de partido, regresa a la senda de la victoria y mantiene el pulso en el grupo de favoritos / Epi tiró de recursos y de fondo de armario para derrotar a un voluntarioso Marín

Javi Vega anotó 10 puntos.-MARÍA GONZÁLEZ / CBM
MARÍN 79
SAN PABLO INMOBILIARIA 89
Marín Peixegalego: Bauzá (2), Múgica (25), Miso (8), Derksen (20), Romero (5) -quinteto inicial- Ferreiro (2), Cain (4), Rogers (13), Adón (-), Homs (-).
San Pablo Inmobiliaria: Steinarsson (2), Vega (10), Huskic (20), López (5), Brine (2) -quinteto inicial- Soluade (10), Martínez (3), García (9), Toncinic (12), Barrera (13).Árbitros: Pagán y Baena.
Eliminados: No hubo.
Parciales: 23-13; 38-37 (descanso); 56-59 y 79-89 (final).Los aspirantes a todo necesitan recursos para salir airosos de cada situación delicada que encuentren en el camino. Ayer, el San Pablo Inmobiliaria echó mano del fondo de armario para derrotar a un voluntarioso Marín, encomendado a la inspiración de Múgica y Derksen y a la aportación extra de Gabe Rogers. El cuadro gallego se llevó el mérito de poner en apuros a un favorito que se mantiene en el pelotón de los grandes tras esquivar la trampa del colista.
No fue fácil, desde luego. El arranque del San Pablo Inmobiliaria fue desconcertante y el bloque de Epi se vio obligado a echar el resto para salir del embrollo. Hasta seis jugadores anotaron nueve puntos o más y todos los componentes del equipo tuvieron un papel importante en beneficio del colectivo. Buena señal para el futuro.
El conjunto burgalés fue de menos a más, con un inicio para olvidar. Estuvo tan espeso como errático, tomó malas decisiones individuales y su lenta circulación de balón le costó cuatro pérdidas en ataque en un visto y no visto.
Los blancos sufrieron en estático. Los sistemas se bloqueaban, faltaba comunicación y, al final, resolvieron la papeleta con situaciones forzadas de uno contra uno que no llevaban a ningún sitio. Para colmo, los lanzamientos liberados se topaban una y otra vez con el aro.
La situación en el otro lado de la pista tampoco ayudaba a encontrar una dinámica positiva. El 6-0 de salida fue solo el aviso de la tormenta que estaba por llegar. Múgica, uno de esos jugadores de toda de la vida de la liga, sacó brillo a su muñeca y comenzó a bombardear el aro burgalés.
Al cuadro visitante se le hizo de noche. El ala pívot del conjunto gallego anotó cinco triples sin fallo para poner en órbita a su equipo. Los blancos, quienes tardaron casi cinco minutos en anotar su primera canasta, se vieron contra las cuerdas con el momentáneo 18-5.
No le quedó otro remedio a Epi que buscar soluciones de urgencia, tanto en las rotaciones como en el planteamiento. Y la reacción llegó de la mano de Soluade. El base regresaba a la competición tras su lesión muscular y dio otro aire al conjunto burgalés. El Marín asumió riesgos en defensa y no dudó en estirar la línea de presión, pero los visitantes se encontraban más cómodos a medida que avanzaba el segundo cuarto.
Jorge García se unió a Soluade en tareas anotadoras para dinamizar el ataque de un San Pablo Inmobiliaria que llamó a las puertas de su rival con el 24-20. Ni siquiera el relevo tomado por Miso en el lanzamiento de tres desconectó a un cuadro burgalés que tenía la situación controlada cerca del aro.
Sendos aciertos desde el arco de Toncinic y Barrera igualaron la contienda a 4:20 del descanso y, aunque los burgaleses desperdiciaron varias opciones de culminar la remontada, lograron su objetivo con la esperada aportación de un Huskic hasta el momento perdido sobre la pista (30-32).
Sea como fuere, el rival no iba a dejarse dominar tan fácilmente. El Marín apretó los dientes en el tramo final de la primera parte para alcanzar el ecuador con una mínima ventaja moral (38-37) ante un San Pablo Inmobiliaria obligado a asentar en el tercer cuarto la mejoría experimentada sobre la pista.
El 0-7 de salida era, precisamente, el objetivo que buscaba el equipo de El Plantío. Ese 38-44 debía impulsar a los ayer blancos, pero el bloque burgalés volvió a evidenciar cierta falta de consistencia lejos del amparo de El Plantío.
Había pasado lo peor, pero no supo rematar su primera opción de escapada. Los de Epi se encaminaban hacia otro agujero negro y sus dos solitarios puntos anotados en cuatro minutos dieron alas a un Marín dispuesto a aprovechar cualquier despiste castellano. Volvieron las pérdidas y los fallos en los lanzamientos liberados para alegría de un rival que se puso de nuevo por delante con el 53-51, aunque para entonces ya había perdido por lesión a un hombre clave como es Miso.
A partir de ese momento, el San Pablo Inmobiliaria recuperó el norte para no perderlo. Huskic tiró del carro para guiar a su equipo en el tramo final del tercer cuarto (56-59) y después fueron Toncinic y Barrera quienes dieron continuidad a un nuevo intento de sentencia.
La diferencia creció en el arranque del último periodo y un contragolpe de Steinarsson prometía ser el principio del fin del partido con menos de seis minutos por jugar. Esos 11 puntos de ventaja (62-73) debían ser suficientes, pero con este San Pablo Inmobiliaria no conviene cantar victoria antes de tiempo.
Marín se aferró al partido con un parcial de 5-0 que obligó a Epi a evitar males mayores en un tramo final resuelto con sendos triples de Edu Martínez y Álex Barrera. Por fin, los burgaleses disfrutaron de una victoria que les mantiene en la zona noble de la clasificación de cara a un sprint final de curso apasionante.