El Correo de Burgos

BALONCESTO / LEB Oro

Sentencia por la vía rápida

El San Pablo Inmobiliaria cuaja una gran primera parte para desarbolar al Palma / Los azules se relajaron tras el descanso

Soluade dobla el balón ante la presión de Uriz, ayer, en El Plantío.-RAÚL OCHOA

Soluade dobla el balón ante la presión de Uriz, ayer, en El Plantío.-RAÚL OCHOA

Burgos

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SAN PABLO INMOBILIARIA  85

PALMA AIR EUROPA  66

San Pablo Inmobiliaria: Steinarsson (9), Álex López (1), Brine (7), Javi Vega (15), Huskic (10) -quinteto inicial- Soluade (2), Álex Barrera (10), Edu Martínez (10), Jorge García (9), Toncinic (12).

Palma: Medori (4), Zengotitabengoa (19), Serrano (9), Fornas (13), Uriz (11) -quinteto inicial- Bivia (2), Vicens (-), Grabauskas (8).Árbitros: Zamora y Hurtado.

Eliminados: No hubo.

Parciales: 26-17, 48-27 (descanso), 69-50 y 85-66 (final).BURGOS

Pasan las jornadas y el San Pablo Inmobiliaria mantiene intactas sus opciones de éxito, con sus pequeños baches y con sus incontables virtudes individuales y colectivas. A veces coge el camino más largo durante los partidos y sufre más de la cuenta. En otras ocasiones, como ayer, zanja la cuestión en un visto y no visto.

El cuadro local necesitó 20 minutos para desarbolar a un Palma mermado de efectivos y superado en el arranque. Los azules volaron hasta el descanso y bajaron el pistón en una segunda parte en la que la calidad se encargó de zanjar la cuestión.

Las cosas salieron bien desde el inicio. El San Pablo Inmobiliaria fue un bloque coordinado, movió el balón con fluidez y tuvo el acierto necesario. Los locales mostraron todo su repertorio, con equilibrio interior-exterior. Ya fuera a la carrera, en penetración, al poste o con lanzamientos liberados, los de El Plantío sumaban con facilidad. Y Huskic dominó a placer en ese escenario favorable.

El serbio demostró que puede y debe marcar las diferencias. Es un jugador especial en esta liga, un factor determinante ahora que el San Pablo se juega su futuro deportivo. Con el ‘23’ centrado el conjunto azul es aún más potente, pero todavía se espera ese partido redondo del balcánico. Y eso que una pequeña dosis de Huskic ya es oro puro.

A pesar de que el Palma aguantó el intercambio de golpes gracias al acierto de Zengotitabengoa y Uriz, el ritmo era burgalés. Tras el 15-14 el bloque de Epi dio un golpe sobre la mesa y puso tierra de por medio con un parcial de 11-0 minimizado sobre la bocina por el conjunto visitante (26-17). Ya no estaba Huskic sobre la pista, pero apareció Javi Vega para dar continuidad.

En realidad, el San Pablo Inmobiliaria atropelló al Palma con su juego interior. Y es que pronto se unió a la fiesta Toncinic, cada vez más entonado. El croata va a más y muestra un mayor feeling a medida que avanza la temporada. Así, el último en llegar fue el encargado de fijar una nueva ventaja de 14 puntos (33-19).

Los burgaleses ya no estaban tan fluidos en estático, pero tenían la situación bajo control. Palma se topaba una y otra vez con el aro, errando lanzamientos cómodos cercanos a canasta. Nada le salió al combinado insular y los locales no pasaron excesivos apuros en el rebote. De hecho, los blancos solo anotaron tres canastas en juego en el segundo cuarto, mientras que los de Epi pudieron correr para asegurar una ventaja ampliada por Jorge García. Era la gran noche del juego interior y el veterano ala-pívot se sumó a la fiesta para poner a los azules en órbita.

El 48-25 era el principio del fin del partido, pero aún quedaban 20 minutos por delante y Palma solo podía mejorar su rendimiento. Así fue. Los pupilos de Xavi Sastre salieron más centrados y se metieron en dinámica positiva de la mano de un inspirado Zengotitabengoa. Tres triples casi consecutivos cambiaron el guión del choque, si bien los castellanos mantuvieron la compostura.

Dos canastas de mérito de Javi Vega resolvieron las pequeñas dudas. El decorado había cambiado, pero el colchón de seguridad era suficiente. Con el 61-46 los insulares tuvieron la opción de ponerse a 12 y se encontraron con un parcial liderado por Álex Barrera para devolver la ventaja a los 20 puntos (69-48).

Así llegó otro bajón. Un 0-7 obligó a Epi a llamar a los suyos al orden con más de ocho minutos por jugar. El juego en estático de los azules iba a menos, pero cada pequeño chispazo de lucidez era sinónimo de puntos. Esta vez no hubo margen para los sustos innecesarios y con el 73-57 quedó claro que la victoria se quedaba en casa. Un paso más y una jornada menos.

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