Fútbol / Tercera
El Caja Rural se hace el ‘harakiri’
Tira por la borda la primera mitad frente a un rival directo, el Sporting Uxama, y su reacción se quedó sin premio en el segundo acto

Cosín, muy dinámico y participativo en el choque de ayer, golpea un balón en presencia de un rival-Raúl G. Ochoa
El Caja Rural se hizo ayer el ‘harakiri’. Tiró por la borda la primera mitad de una contienda vital para sus intereses frente a un rival directo, el Sporting Uxama. Y su reacción en el segundo acto resultó insuficiente. Acarició el empate el Promesas frente a un rival que terminó pidiendo la hora, pero la falta de puntería en la definición y una decisión arbitral más que controvertida -le escamotearon un claro penalti en el último suspiro- truncó sus esperanzas de salvar cuando menos un punto.
Esta derrota condena al cuadro naranja a la agonía. Dejó escapar una gran oportunidad para recortar distancias con sus predecesores y ha sufrido un duro golpe psicológico del que tendrá que reponerse de inmediato para llegar con opciones de salvación al tramo decisivo de la temporada.
El desastre se fraguó en la primera mitad. El combinado saltó completamente adormilado al terreno de juego. Y lo pagó de inmediato, pues los sorianos, mucho más centrados e intensos, aprovecharon su primer acercamiento al área visitante para batir a Álex.
Fue en un saque de esquina mal defendido por los burgaleses pese a la acumulación de efectivos en el área chica. Caamaño cabeceó el esférico ganando la partida a la zaga local y el baón lo repelió en primera instancia el meta local. Pero el rechace lo recogió Dudu para enviarlo a placer al fondo de las mallas.
Un puñetazo en la boca del estómago de un equipo con la moral quebrada por los últimos resultados. El tanto fue un jarro de agua fría para los burgaleses, que necesitaron unos cuantos minutos para reponerse del varapalo.
Cosín, muy dinámico todo el partido, asumió el mando de las operaciones en busca de la igualada. Pero el Caja Rural se mostraba muy poco preciso en todas sus acciones ofensivas y apenas conseguía encadenar dos pases consecutivos.
Los sorianos, por su parte, nadaban y guardaban la ropa. Querían gestionar con paciencia la mínima renta adquirida sin asumir ningún riesgo y tratando de quitar revoluciones al partido.
Y aprovecharon la inconsistencia y pasividad de una zaga local que hacía aguas pese a jugar con tres centrales en el minuto 38, cuando asestaron el segundo golpe al Promesas. Esta vez fue una gran acción individual de Alfonso, que fue superando a cuantos rivales le salieron al paso pegado a la línea de cal en la banda izquierda. Tras el último regate encaró el área burgalesa por el centro y superó a Álex de disparo raso y cruzado.
En el receso Pedro Pascual leyó la cartilla a sus pupilos, solicitando más intensidad y compromiso. Introdujo dos cambios y varió su sistema táctico. La jugada sirvió para revitalizar al Caja Rural, que convirtió la segunda mitad en un auténtico monólogo frente a un Sporting Uxama muy conservador y que saltó al campo con la única intención de matar el partido con constantes pérdidas de tiempo. Pero la reacción burgalesa fue insuficiente. Los locales pusieron coto a la meta de Heredia. El primero en intentarlo fue Diego Abad con un disparo desde la frontal que se perdió junto al palo. Acto seguido Jairo remató desviado un balón franco en el segundo palo en un saque de esquina. Y de inmediato Pekas no llegó por centímetros a cabecear en boca de gol un córner botado por Cosín.
Tras los avisos llegó el 1-2, obra de Cerezo en una volea desde la frontal tras un balón rechazado por la defensa del Uxama en una acción a balón parado. Quedaba tiempo para la esperanza.
El colegiado anuló poco después por fuera de juego un tanto a Diego Abad. Y luego Pekas cabeceó desviado un perfecto servicio de Ivo. Ya en el 86 Heredia salvó a los sorianos del empate al detener con el cuerpo un disparo de Cosín.
Y con el tiempo a punto de concluir el trencilla se comió un clarísimo penalti de Guiller sobre Abad.