FÚTBOL / Segunda
El CD Mirandés no se rinde
El cuadro rojillo merece más ante el UCAM Murcia / Los visitantes se adelantaron en el marcador, pero los pupilos de Álvarez de los Mozos reaccionaron con fuerza para firmar la igualada / Guarrotxena volvió a ser protagonista

Pedro Martín controla un balón ante la presión de un jugador del UCAM, ayer.-ALFONSO G. MARDONES
MIRANDÉS 1
UCAM MURCIA 1
CD Mirandés: Sergio Pérez; Álex Quintanilla; Kijera; Fran Cruz; Provencio (Álex García, min. 67); Sangalli (Urko Vera, min. 57); Eguaras; Rúper; Guarrotxena; Néstor Salinas (Fofo, min. 67); Pedro Martín.UCAM Murcia: Biel Ribas; Hugo Álvarez; Tekio; Albizua; David Morillas; Juande; Manuel; Vullnet Basha (Kitoko, min. 91); Nono (Ibán Salvador, min. 72); Natalio (Collantes, min. 76); Jona Mejía.Árbitro: López Amaya. Tarjetas amarillas al local Provencio y a los visitantes David Morillas, Jona Mejía y Morillas.
Goles: 0-1, min. 62: Jona Mejía; 1-1, min. 68: Guarrotxena.MIRANDA
El Mirandés no pudo pasar del empate en el decisivo envite ante el UCAM, un rival directo en su lucha por esquivar el descenso. El cuadro rojillo dejó pasar una oportunidad de oro para sumar los tres puntos en casa y para tener una semana de cierta calma.
Al menos, los burgaleses mantuvieron la compostura y mostraron capacidad de reacción para igualar el tanto conseguido por el cuadro murciano en el minuto 62 por mediación de Jona Mejía. Guarrotxena empató en el 68 y, a pesar de que los rojillos presionaron al final, chocaron ante una defensa muy cerrada y no pudieron conseguir la victoria.
Fue el UCAM el que controló el balón de inicio ante un Mirandés que intentaba presionar. Fruto de ello, llegó pronto la primera ocasión para los visitantes. Eso sí, sin peligro. Fue en un centro de Morillas, muy cerrado, que no encontró rematador.
Basha volvió a intentarlo colgando una falta al segundo palo y, de nuevo, no había nadie para rematar. Poco a poco, el Mirandés reclamaba protagonismo, pero tampoco trenzaba jugadas muy trascendentes hasta que Pedro Martín lo probó al cuarto de hora de partido con un disparo muy desviado.
La jugada mas importante de la primera parte la tuvo Jona en un disparo cruzado a la media vuelta que detuvo sin demasiado esfuerzo el portero Sergio Pérez. Sobre la media hora de partido subió la intensidad en el juego de los rojillos y se sucedieron un gol anulado a Néstor por fuera de juego y un disparo con mucha intención desde la izquierda de Pedro Martín. El atacante cada vez se mostraba más activo y rompía las líneas de la zaga murciana.
La insistencia de los delanteros del Mirandés convirtió en protagonista a Biel Ribas, obligándolo a esforzarse para parar un potente cabezazo del defensa Álex Quintanilla a pase de Provencio. También lo intentaban los rojillos a la contra con Guarrotxena. Sin embargo, siempre faltaba el último pase y el marcador no se movió al descanso.
A la vuelta de los vestuarios el Mirandés tomó la iniciativa con un disparo muy centrado de Né’stor Salinas que obligó a Biel a probar su capacidad de reacción. Cuando parecía que el Mirandés se pondría por delante en cualquier momento, cayó el jarro de agua fría en forma de gol de Jona Mejía de cabeza. Era el minuto 62 cuando el jugador visitante aprovechó una buena asistencia de Basha en una falta lateral.
El Mirandés no había hecho el esfuerzo para rendirse ante el primer problema. Así, si de cabeza vino el golpe, con la testa vino la réplica de los rojillos. Guarrotxena consiguió el 1-1 con un remate dentro del área tras un pase milimétrico de Urko Vera.
El Mirandés no daba nada por perdido y se volcó apostando todo el crédito que le quedaba para romper el partido y lograr el segundo gol. El UCAM se refugió atrás a verlas venir y cerró bien sus líneas para repeler una lluvia de balones sobre su área.
El cuadro blanquillo dio por bueno el empate y se encomendó a alguna acción aislada para amarrar los tres puntos en juego casi sin merecerlo. Así, ninguno de los dos pudo variar el marcador, y con este empate, el Mirandés continuará en puestos de descenso mientras que el UCAM se lleva un premio poco merecido.