FÚTBOL Tercera División
Un punto que sirve para poco
El Caja Rural Promesas y el Mirandés B empatan en un duelo igualado en la primera mitad y que tuvo color capitalino en la segunda

Diego Abad trata de evitar la entrada de un jugador del CD Mirandés B.-RAÚL G. OCHOA
CAJA RURAL PROMESAS- 0
CD MIRANDÉS B- 0Árbitro: Cuesta Revilla (comité de Castilla y León). Mostró tarjeta amarilla al local Lanas, así como a los visitantes Moussa,Carri, Andrés y Torregrosa. Mostró tarjeta roja directa al Mikel una vez concluido el encuentro.
Caja Rural Burgos Promesas: Álex, Viti, Ivo, Ovidio, Zamora,Soto, Gallo, Gabri, DiegoAbad, Cerezo (Raúl Rodrigo, min. 84) y Pekas (Cosín, min. 76) (Lanas, min. 89).
CD Mirandés B: Moussa, Unai, Carri,Asier,Andrés, Riki (Collado, min. 81), Jonay, Guille,Zunzu (Diego, min. 91), Blas (Torregrosa, min. 76) y Mikel.Caja Rural Promesas y Mirandés B afrontaban el partido de ayer con la necesidad de conseguir una victoria que les sacara de los puestos de descenso, pero acabaron empatando y el punto que sumaron les mantiene en la zona pantanosa y complica aún más su situación clasificatoria. Fueron los capitalinos los que buscaron con mayor ahínco la victoria, sobre todo en la segunda mitad. La actitud en los minutos finales del filial rojillo dejó entrever que daban por bueno el resultado.
Tras una primera parte igualada, en la que ambos conjuntos gozaron de ocasiones, llegó un segundo periodo en el que fue el Promesas el que llevó la manija y el que más apretó. Tuvo oportunidades para desnivelar la balanza, pero le faltó acierto, un mal que ha padecido la mayor parte de la temporada.
A ambos contendientes les toca seguir remando. Sus circunstancias son delicadas, ya que previsiblemente no solo tienen que evitar los tres últimos puestos, sino que deben mirar un poco más arriba, ya que hay 4 equipos castellanos implicados en la lucha por el descenso en Segunda B (Arandina, Palencia, Guijuelo y Burgos) y se prevén arrastres.
Lo mucho que había en juego hizo que la tensión fuera una de los ingredientes desde el inicio del partido. Fueron los de Miranda los que comenzaron mejor, los que antes se metieron en el partido y pronto llegaron las ocasiones.
La primera la tuvo Blas en el 5 tras un rechace, aunque su remate se encontró con una buena mano de Álex.El Promesas estaba impreciso y acelerado.Quería, empujaba, pero lo hacía de forma desordenada y no acababa de lograr su propósito. Pese a todo, una buena jugada por banda de Gallo estuvo a punto de meterla en propia puerta Carri en el minuto 9.
Antes de que llegara el primer cuarto de hora de partido, el filial rojillo tuvo dos buenas oportunidades para desequilibrar la balanza. En la primera Blas no encontró la portería y en la segunda, que llegó en el minuto 14, Guille se topó con el larguero.El centrocampista visitante hizo una gran jugada personal ayudado por la falta de contundencia de la defensa local y su derechazo acabó en la madera.
Con el paso de los minutos el Caja Rural se fue serenando y el choque se fue igualando por momentos. Las aproximaciones a las áreas brillaban por su ausencia y es que las jugadas morían en el centro del campo. El cuadro naranja fue a más y en el tramo final de los primeros 45 minutos estuvo cerca del gol.
La primera gran ocasión la tuvo Diego Abad. Se quedó solo ante Moussa, aunque su remate no encontró la portería. Dos minutos antes del descanso el delantero burgalés lo volvió a intentar, pero pecó de individualismo y prefirió acabar la jugada en vez de asistir a Pekas, que estaba en boca de gol.
Se llegó al descanso con el empate a cero, aunque nada más comenzar la reanudación quedó claro que los de casa habían dado un paso adelante. Pedro Pascual adelantó de forma sustancial la línea de presión y esta maniobra ahogó a su oponente.
A los escasos segundos de iniciarse el segundo periodo, Pekas tuvo el primero de la tarde en sus botas, pero se llenó de balón y su disparo se fue por encima de la portería de Moussa. El guardameta rojillo comenzó a ganar protagonismo y acabó siendo el jugador más destacado de su equipo. Fue en el 56 cuando el guardameta del conjunto visitante hizo su parada más meritoria.
Abad se fue por la banda derecha, ganó línea de fondo y asistió a Gallo, futbolista que inició la jugada. El atacante burgalés remató con todo a favor desde el punto de penalti, pero Moussa evitó el gol con una parada de mucho mérito.
El conjunto naranja no se rendía y seguía atacando con todo lo que tenía. Una y otra vez se estrellaba contra la seguridad del arquero rojillo, que seguía intratable.
Zamora, que ayer jugó de central, tuvo otra buena ocasión en el 80. Cazó un rechace tras una jugada de estrategia y su remate desde el interior del área acabó repelido por Moussa. Los capitalinos lo intentaron hasta el final, aunque el marcador no se movió.