FUTBOL Segunda División
El Mirandés quiere más
El conjunto rojillo se mide mañana al Nàstic de Tarragona (18,00 horas) / La victoria ante el Alcorcón ha supuesto una inyección de confianza para el vestuario burgalés
Provencio conduce el balón ante el acoso de un oponente.-ALFONSO G. MARDONES
Con la moral que le dio el triunfo ante el Alcorcón y la necesidad de sacar la cabeza de la última posición de la tabla afronta el CD Mirandés su encuentro ante el Nàstic de Tarragona. La escuadra catalana es uno de los rivales directos de los rojillos y en estos momentos tiene 5 puntos más en la tabla.Será un nuevo examen para el conjunto de Miranda, que visita mañana a las 18,00 horas el Nou Estadi de Tarragona.Al cuadro burgalés no le queda otra que seguir remando y creyendo.Su situación sigue siendo complicada y la llegada de Pablo Alfaro al banquillo ha supuesto un soplo de aire fresco para el conjunto de Anduva. Los tres puntos ante el Alcorcón fueron una importante inyección de moral que ha permitido que esta semana los semblantes de los rojillos esbozaran una sonrisa. La dinámica ha cambiado con respecto a anteriores jornadas, aunque las circunstancias siguen siendo complicadas. Sin embargo, la fe ha regresado al vestuario mirandesista y saben que deben dejarlo todo en cada partido para mantener la categoría.Uno de los pilares sobre los que se quiere apoyar el Mirandés en el choque ante el Nàstic es la solidez defensiva. Logró dejar la portería a cero después de 15 partidos consecutivos encajando y esa debe ser la senda a seguir. El choque del pasado viernes debe marcar el camino y servir de referencia. El equipo ha levantado la cabeza, algo imprescindible para competir. La plantilla es consciente de que la de mañana es una buena oportunidad para dar un puñetazo encima de la mesa y demostrar que el Mirandés tiene opciones de continuar una campaña más en la división de plata del fútbol nacional.Enfrente tendrá a un equipo necesitado, que está al borde del precipicio y que un tropiezo lo puede meter de lleno en la lucha por la permanencia. Los tarraconenses afrontan el choque con necesidad y los tres puntos son muy importantes para ambos contendientes.El cuadro catalán no pasa por su mejor momento, sobre todo en su estadio. Ha perdido delante de su público los dos últimos compromisos ligueros y debe enderezar su trayectoria si no quiere tener problemas en el tramo final de la competición.Será un choque de alta tensión debido a la trascendencia de los puntos. Una de las dudas del cuerpo técnico local será Eguaras. Esta semana ha estado entre algodones y será hoy cuando Alfaro tome la decisión definitiva con respecto al centrocampista navarro, que fue el autor de uno de los goles que logró el equipo ante el Alcorcón. Es baja segura Álex Quintanilla, que se perderá este encuentro y el siguiente debido a una lesión.