CICLISMO
Barbero emerge en Valdemoro
El ciclista burgalés se impuso en la segunda etapa de la Vuelta a Madrid /Dominó con autoridad un esprint en el que se metieron los hombres que luchan por la general / Hoy tendrá una nueva oportunidad

Carlos Barbero en el podio.-
Carlos Barbero volvió a cruzar la línea de meta con los brazos en alto. Lo hizo en Valdemoro, en la segunda jornada de la Vuelta a Madrid, una ronda que se le da bien al burgalés (en 2015 inauguró su palmarés con el Caja Rural en esta prueba). Desde el 4 de agosto de 2015, fecha en la que se impuso en Clunia para convertirse en el primer líder de la Vuelta a Burgos, no lograba un triunfo parcial. Este curso ya se impuso en la Vuelta al Alentejo, aunque lo hizo sin llevarse ninguna de las etapas.Era una espina que tenía clavada y se quitó ayer en la capital.
Su punta de velocidad volvió a llevarle a lo más alto.Los primeros de la general luchaban por el puestómetro y el veterano Óscar Sevilla fue el que encendía la mecha. Barbero se mantenía agazapado y observaba la lucha a la que se sumó Raúl Alarcón. Buscaba su distancia, esa virtud que tienen los esprinters para saber en qué momento tienen que poner su maquinaria a pleno rendimiento para llegar a la línea de meta a la máxima velocidad.
Juanjo Lobato, sobre el papel su rival más peligroso, se había dejado las opciones en una de las últimas rotondas, por lo que el de Movistar era consciente de que sus posibilidades aumentaban. Dejó hacer a los primeros clasificados y a falta de 200 metros se fue a por ellos.Les remontó con cierta facilidad y pese a que Óscar Sevilla trató de oponer resistencia, el golpe de pedal del burgalés acabó doblegando al de Osa de Montiel. Carlos Barbero hizo bueno el trabajo de Movistar, que no tuvo un minuto de descanso en una etapa en la que los corredores ‘volaron’ a casi 45 kilómetros por hora. El cuadro telefónico estuvo ocupado en mantener las opciones de Richard Carapaz en la general y de dejar al castellano lo mejor colocado posible de cara a la llegada final.
Víctima de esa voracidad que caracteriza al conjunto de Eusebio Unzúe, fue el integrante del Burgos BH Igor Merino, quien puso en jaque al pelotón junto a Domingos Gonçalves (Radio Popular).Saltaron a 20 kilómetros de meta y llegaron a tener casi minuto y medio con respecto al gran grupo. Fueron absorbidos a falta de 2.000 metros por un gran grupo capitaneado por un Movistar que ya se había puesto en modo de caza.BARBERO «Esta segunda etapa la tenía marcada»El corredor burgalés se mostraba feliz tras la carrera. Regresaba a la senda del triunfo y lo hacía en una ronda en la que ya triunfó hace dos ediciones. No entraba victorioso en meta desde agosto de 2015 y se mostraba satisfecho.«Siempre gusta ganar. Esta es una carrera que se me da bien y este segunda etapa la tenía marcada, porque sabía que tenía posibilidades. Ha sido una jornada muy rápida y se puede decir que ha habido dos carreras. En una se ha luchado por el puestómetro entre los hombres que se juegan la general y en la otra por la etapa», comentó. Tuvo muy clara su táctica en la recta de meta, en la que entró bien situado.«Comencé quinto y me vi con buenas piernas. A 200 metros comencé el esprint y pude ganar», explicó. Hoy tendrá una nueva oportunidad para conseguir un nuevo triunfo parcial.La última etapa es totalmente llana y se disputará en un circuito en La Castellana. No llegará a los 100 kilómetros y la lucha volverá a tener dos vertientes, la de la general y la de la etapa. Barbero volverá a ser uno de los favoritos