RUGBY / Fase de ascenso a División de Honor
Del paseo al sofocón
El UBU Colina Clinic dilapida una ventaja de 28-0 y cede su primera derrota del curso, pero jugará la final ante el favorito La Vila

Jorge Fuente guarda el oval tras sufrir un placaje, ayer, en San Amaro.-SANTI OTERO
UBU COLINA CLINIC 28
L'HOSPITALET 29UBU Colina Clinic: Valverde (López, min. 41), Fuente (Alonso, min. 65), Caballero (Obregón, min. 47), Wagenaar (Colina, min. 65), Cabrera (Carrasco, min. 50), Snyman, Aristemuño, Ascroft-Leigh, Rocamán, Imo, Domínguez (González, min. 50), Martín (Sáez, min. 47), Bianco (Hernando, min. 51), Sauls y Storm.L’Hospitalet: Shengelia, González (Mato, min. 46), Losada, Gaminde, Rosales (De la Cruz, min. 47), Manso, Rodríguez (Trossero, min. 41), Gallardo, Berruezo, Jorge, Baqué (Carrasco, min. 71), Ferrari, Eusebio, Diodoro (Blasco, min. 51 (Arroyo, min. 71)) y Walsh.Árbitro: Alfonso Mirat.
Tarjetas amarillas: Al jugador del UBU Colina Clinic Shane Imo (min. 80) por un placaje alto.
Tarjetas rojas: No hubo.
Tanteo: 3-0, min. 8: golpe de castigo de Bianco; 6-0, min. 11: golpe de castigo de Bianco; 13-0, min. 15: ensayo de Fuente que transforma Bianco; 16-0, min. 23: golpe de castigo de Bianco; 21-0, min: 31: ensayo de Aristemuño; 28-0, min. 40: ensayo de Imo que transforma Bianco; 28-5, min. 45: ensayo de Trossero; 28-12, min. 66: ensayo de Eusebio que transforma Jorge; 28-17, min. 71: ensayo de Eusebio; 28-24, min. 76: ensayo de Valls que transforma Jorge; 28-29, min. 80: ensayo de Ferrari.BURGOS
Resultaría muy injusto que la segunda mitad del partido disputado ayer ante L’Hospitalet desluciera el gran trabajo de un UBU Colina Clinic que hizo historia al clasificarse para disputar su primera final por el ascenso a División de Honor. Cierto es que los burgaleses se metieron en un lío tan angustioso como innecesario, pero la desconexión general llegó después de un primoroso arranque en el que todo parecía zanjado con el 28-0.
El cuadro catalán cumplió con las expectativas hasta el último segundo de un cruce intenso que debe servir de acicate a los locales para afrontar el cruce decisivo con la máxima atención. En un play off cada despiste se paga caro y los burgaleses salieron airosos de un desenlace un tanto dramático resuelto gracias al colchón logrado de inicio.
«Cuidado, que aún queda mucho», advertía Marcelo Chorny en la banda después de que Nico Bianco fijara el momentáneo 16-0 al paso por el minuto 20. Se las prometía muy felices el combinado castellano, pero el cambio de escenario fue producto del trabajo de un rival indomable y también del demérito propio.
Los gualdinegros perdieron el sitio después de una espectacular puesta en escena. El XV local dominó todos los registros. Ya fuera en el juego abierto o en el cerrado, ya fuera en set piece, los de casa gobernaron a placer por momentos.
El bloque de Chorny sabía de la importancia de jugar en campo contrario para frenar a un L’Hospitalet convencido de su plan y de sus posibilidades. Así, el UBU Clinic impuso el criterio que más le convenía para poner tierra de por medio.
Los burgaleses estiraron al máximo su línea de presión y provocaron la zozobra en la construcción del juego de un L’Hospitalet que acumulaba malas decisiones individuales. Este arreón facilitó las cosas a los anfitriones, disparados en el marcador gracias al acierto en el pateo de la zurda mágica de Bianco y al gran trabajo de desgaste de la delantera.
El dominio en la melé era tranquilizador para un UBU Colina Clinic que también mantuvo a raya a su adversario en la touche. Así, el empuje del paquete de delantera dio paso al primer ensayo de la mañana y el dinamismo en el juego a la mano permitió a Aristemuño estirar la renta.
El 21-0 era oro puro y el millar de espectadores arremolinados en San Amaro disfrutaban con el rugby de un equipo burgalés que mordió hasta el final para lograr el 28-0 antes del descanso. Imo, en una acción característica, abrió la puerta por el centro para posar junto a palos.
Sea como fuere, ni el partido ni la eliminatoria habían terminado. De repente, se hizo de noche. Tanto, que el Aparejadores apenas jugó campo contrario en toda la segunda parte. De hecho, cuesta recordar si alguna vez pisó la línea de 22 rival.
Poco a poco, el encuentro se complicó. El ensayo inicial del L’Hospitalet parecía un brindis al sol, un arranque de dignidad de un adversario tan digno como bravo. Sin embargo, fue el inicio de una pequeña pesadilla.
El ritmo decayó a medida que se producían los cambios en los dos equipos. Además, las continuas interrupciones por las magulladuras acumuladas en ambos bandos también contribuyeron a que el juego perdiera chispa. Y el UBU Colina Clinic acabó por desconectar.
Los burgaleses, sin ideas para avanzar con el oval, se vieron abocados a achicar agua en defensa. Poco a poco parecían más descoordinados, ofreciendo soluciones y terreno a un rival que fue a más. Los errores en el placaje y las indisciplinas hicieron el resto para que L’Hospitalet se creciera en busca de una remontada imposible.
Los burgaleses mandaban por 28-5 a falta de 15 minutos y se quedaron a un paso del abismo. Los naranjas clavaron cinco ensayos en la segunda parte y se quedaron sin premio porque solo fueron capaces de convertir dos de sus conquistas de la línea de marca.
Los famosos detalles de un play off sonrieron a un UBU Colina Clinic que tragó saliva y contuvo la respiración. El paso del tiempo aliviaba a los locales, pero la entrada continua de las asistencias prolongó al máximo un partido que no acababa nunca. Los gualdinegros debían ‘morir’ con el balón, hacer del pick and go su mejor aliado para desgastar el ánimo del rival, defender con la posesión y arañar segundos valiosos. Pero nada salió bien.
Cada fase catalana corroía la cortina defensiva de un UBU Colina Clinic superado por un L’Hospitalet que se quedó sin tiempo. Cierto es que los visitantes se dieron el gustazo de remontar (28-29) y de forzar la primera derrota burgalesa del curso, pero serán los gualdinegros quienes pongan a prueba al favorito La Vila en la final por el ascenso.