Baloncesto / play-off ascenso ACB
El San Pablo se pone en órbita
Tumba a Palencia en el primer asalto de la final tras completar una remontada épica en el último cuarto impulsado por un Plantío entregado

Toncinic entra a canasta en el choque de ayer frente a Quesos Cerrato Palencia-Raúl G. Ochoa
SAN PABLO INMOBILIARIA 80
QUESOS CERRATO PALENCIA 79San Pablo Inmobiliaria: Steinarsson (4), Álex López (20), Brandon Brine , Javi Vega (9) y Huskic (21) -cinco inicial-; Soluade (3), Edu Martínez (2), Álex Barrera (6), Jorge García (8) y Toncinic (7).
Quesos Cerrato Palencia: Dani Rodríguez (7), Bas (8), Blanch (14), Otegui (10) y Barnes (6) -cinco inicial-; Samb (16), Maldunas (3), Joan Tomás (5), Zamora (9) y Pérez (5).Suma y sigue. El idilio del San Pablo Inmobiliaria con el play-off de ascenso parece eterno. El combinado burgalés comenzó golpeando a Palencia en el primer asalto de la final por el ascenso. De infarto. Un duelo de los que hacen afición y tras completar una remontada que se antojaba imposible tras ir todo el partido a remolque en el marcador. El mejor colofón para una batalla digna de la trascendencia del envite.
El CB Miraflores dio una lección de pundonor ante un rival rocoso y sin fisuras. Nunca perdió la fe pese a verse superado, incluso con claridad, por su oponente en la primera mitad. Y tiró de sus mejores argumentos para rematar la faena en el último suspiro. Increíble.
Fueron los morados quienes marcaron la pauta de salida (2-6) de la mano de un entonado Urko Otegui. El San Pablo fue ajustando su sistema defensivo para frenar la sangría que estaba sufriendo en la pintura. Su juego interior permitió devolver las tablas al marcador. Pero fue un espejismo. De inmediato los visitantes arrimaron de nuevo el ascua a su sardina y abrieron brecha con un triple de Bas (6-11).
Los del Marta Domínguez se encontraban muy cómodos sobre la pista. Tenían muy bien estudiado a los anfitriones y se mostraban como un equipo sólido y sin fisuras. El arreón de los palentinos obligó a Epi a parar el partido para refrescar las ideas a sus pupilos, que no daban con la tecla para frenar a su lanzado oponente. Otegui campaba a sus anchas sin que los pívots azulones acertaran a leer sus movimientos (cuando no anotaba asistía sobre sus compañeros). En esta tesitura la renta no cesaba de crecer (13-23).
Con la segunda unidad en pista el San Pablo fiaba todas sus opciones de remontada al lanzamiento exterior. Pero sin fortuna. Y para más inri un triple de Samb sobre la bocina echó sal en la herida azulona para elevar a 12 puntos la desventaja al término del primer cuarto (14-26).
Jorge García se echó el equipo a las espaldas en el arranque del segundo periodo. Seis puntos consecutivos del veterano pívot y una buena canasta bajo el aro de Toncinic abrieron una ventana a la esperanza (22-28). San Pablo echó mano de su mejor versión en la retaguardia para mantener a raya a su contrincante. Y buscó con mayor frecuencia a sus interiores en busca de una superioridad inicial que pronto quedó silenciada ante la reacción de Palencia.
No terminaba de carburar el CB Miraflores, que se veía superado una y otra vez por el oficio de un contrincante que no hincaba la rodilla. Pero un Jhornan Zamora muy inspirado hacía imposible las intentonas locales de acortar distancias. Al contrario, un Palencia mucho más curtido en este tipo de batallas, no bajaba el pistón (33-45).
Los visitantes habían ganado la primera batalla. Pero había guerra para rato. San Pablo ha dado este año innumerables muestras de superación en momentos complicados. Y a eso debía agarrarse en un segunda parte que se presentaba harto complicada. La arenga de Epi en el intermedio pareció surtir efecto, pues sus pupilos redoblaron esfuerzos en defensa. Pero Palencia mantenía el tipo con solvencia de la mano de Samb (41-53).
Álex López se erigió en el faro ofensivo burgalés. Pero no era suficiente (47-59). Epi tuvo que llamar a capítulo a los suyos en busca de una vuelta de tuerca que les permitiera enderezar el rumbo.
El público salió al rescate de su equipo. Y respondió en la pista para meterse de nuevo en partido con un triple de Álex López y una canasta de Huskic (54-61). Pero la precipitación en su ansia por seguir recortando le jugó una mala pasada en forma de pérdidas de balón.
Con una desventaja de 10 puntos entró el San Pablo en el último cuarto. Una espectacular salida de los azulones obró el milagro con un parcial de 7-0 en minuto y medio de juego (61-64). El Plantío tomó el mando de la situación para llevar a los suyos en volandas. Los nervios cambiaron de bando. Había hecho lo mas difícil. Pero entonces apareció Blanch para pinchar el globo azulón con 5 puntos en un abrir y cerrar de ojos (63-69). Soluade respondió de inmediato desde el perímetro. Quedaba mucha tela por cortar con casi cuatro minutos por delante (68-71). Álex López devolvió las tablas al marcador con un triple a falta de 1:33 para el final (73-73).
El canario, enchufado, completó la remontada acto seguido. Aunque Blanch respondió ipso facto con un triple (75-76). No le tembló el brazo a Huskic que se la jugó con un triple ganador (78-76). Quedaban 42 segundos en el reloj. La locura no paraba y Samb respondió también desde el perímetro (78-79). Entonces fue Huskic a la línea de tiros libres y anotó los dos (80-79). Palencia tuvo todavía una posesión para ganar, pero Samb se la jugó desde el triple y falló haciendo estallar de alegría a un entregado Plantío.