Fútbol / Segunda
El Mirandés se despide con una sonrisa
El cuadro burgalés se lleva una alegría a la boca para cerrar una campaña para el olvido / Cuando el partido agonizaba aparecieron Maikel Mesa y Pedro para dar la victoria a los de Pablo Alfaro, que ya piensan en la próxima temporada

Javi Hervás pugna por un balón con un centrocampista del Numancia en el duelo de ayer en Los Pajaritos-LALIGA.ES
CD NUMANCIA 0 – CD MIRANDÉS 2
El Mirandés se despidió de Segunda División con una sonrisa. El cuadro de Anduva se impuso en el cierre liguero en Los Pajaritos sumando una victoria completamente intrascendente, pues había perdido la categoría semanas atrás.
A falta dos minutos para el final Mesa se plantó en el área ante Saizar y le batió de fuerte disparo. Y acto seguido Pedro logró el segundo con el tiempo cumplido. Fue un partido tedioso para el espectador. La situación de los dos equipos, el calor y las ganas de descansar, provocaron que los minutos cayeran lentamente sobre el césped.
Los dos equipos pensaban más en la preparación de la próxima temporada. La ausencia de nervios se nota en un equipo profesional. Desgraciadamente para los intereses del Mirandés, estar condenado desde hace unas semanas le permite jugar de otra manera, no hay temblor en las piernas y los pases son más certeros.
El equipo de Pablo Alfaro tuvo mayor posesión del balón en esta primera mitad. Pero el primer susto lo dio el equipo local. Un centro medido desde la banda derecha de Orfila fue para Capilla, quien solo dentro del área no acertó y su disparo se marchó desviado. Dos minutos tardó el Mirandés en contestar. Guarrotxena chutó a puerta, Saizar no atajó el balón y el posterior remate de Pedro fue excesivamente flojo.
Poco después Orfila puso un buen balón desde su banda y esta vez Kike Sola remató de cabeza pero el balón no fue a portería. El Mirandés se acercaba poco a poco al área del Numancia. Intentó tocar el balón y en determinados momentos hasta 10 hombres de Pablo Alfaro estaban en el campo local.
Pero lo ocasión más clara de esta primera parte fue de nuevo para el delantero Kike Sola. Una doble oportunidad, sólo ante Sergio Pérez, en la que no acertó a mandar el balón a la red. Cada ocasión local tenía su réplica de los burgaleses. Kijera centró desde su banda y Pedro remató fuera y minutos después Capilla lo intentó desde fuera del área pero respondió Sergio.
Sí, faltaba intensidad pero las circunstancias, las de la clasificación, provocaron un partido que cerraba la temporada.
Tras la reanudación el primer aviso lo dio el Numancia. Una falta muy centrada la ejecutó Íñigo Pérez y de nuevo se encontró con Sergio, que fue el mejor de los suyos. Intervención que se repetiría minutos después con los mismos protagonistas.
El Numancia insistía en las aproximaciones. El Mirandés buscó en esta segunda parte balones largos, siempre con Pedro y Mesa como protagonistas y por la banda de Orfila, pero los sorianos supieron hacer las coberturas necesarias. Casado lo intentó en otra falta en el mismo sitio donde antes probó fortuna Íñigo Pérez. Tras el rechace en la barrera el posterior disparo de nuevo fue atajado por Sergio Pérez.
En el intercambio de golpes Mesa se plantó en el área local pero en el forcejeo con Dani Calvo no golpeó bien al balón y se marchó fuera. La mala noticia para el Mirandés llegó con la lesión de Sangalli, quien tuvo que dejar su sitio a Eguaras. Tras este vinieron el resto de cambios en los dos equipos. En los de Alfaro el estilo no varió. Intentaban transiciones rápidas a campo rival, pero la efectividad de los defensas desarmaron los ataques del Mirandés.
Ruiz de Galarreta tuvo el 1-0, pero su lanzamiento se fue excesivamente alto. En los instantes finales un remate de Dani Nieto dio en el palo y el balón se paseó por la línea de gol dando tiempo a Sergio Pérez a detener el esférico.
A falta de dos minutos Mesa se plantó sólo en el área del Numancia y de fuerte disparo superó a Saizar. Un minuto después Pedro puso el segundo en el marcador, indignando a la parroquia local. Fue una tarde atípica, por el calor y la situación tan dispar de ambos equipos, pese a ello lo intentaron, posiblemente sin la ambición suficiente y necesaria en el fútbol profesional.
Con esta victoria el combinado de Anduva se despide de la Segunda División ocupando el farolillo rojo de la tabla clasificatoria con 39 puntos en su casillero y un balance de 8 victorias, 15 empates y 19 derrotas.