Atletismo
Hernando ya piensa en el Europeo
El recientemente proclamado campeón del Mundo ha vuelto a los entrenamientos para preparar la segunda parte de la temporada

Luis Alberto Hernando festeja la consecución de su título de Campeón del Mundo de Ultratrail-I-RunFar
Sin apenas tiempo para saborear su último éxito, el título de campeón del Mundo de Ultratrail conquistado hace un par de semanas de semana en Italia, Luis Hernando ya se ha calzado de nuevo las zapatillas para preparar sus próximas citas atléticas.
Está hecho de otra pasta. Ni siquiera 10 días se ha tomado de descanso el ultrafondista burgalés después de un esfuerzo titánico que le permitió retener la corona ya conquistada el año anterior y que le otorga un puesto en el Olimpo de las carreras por montaña.
El burgalés no oculta su satisfacción por el rendimiento que ha alcanzado en sus primeras citas de la temporada 2017. «El comienzo del curso está siendo realmente bueno. Eso me hace afrontar la temporada con mucha confianza. Para mí, con casi con 40 años y cada vez con competidores de mayor nivel, volver a proclamarme campeón del mundo fue incluso más especial si cabe que la primera vez que lo conseguí. Solo pediría en estos momentos quitarme alguna pequeña molestia física».
Y es que Luis Hernando tiene unos problemas en la rodilla a consecuencia de un golpe que le ha provocado un edema óseo del que no termina de recuperarse. «No es nada grave, pero lo llevo arrastrando desde antes del Campeonato del Mundo y no permite entrenar a tope porque me encuentro incómodo».
A pesar de ello ya está otra vez ‘pateando’ el monte para no perder la forma física. De hecho, a principios de semana ya retomó la rutina habitual de entrenamientos.
Hernando ha sabido adaptarse a las circunstancias para seguir aupado a lo más alto del cajón a pesar de los cambios en los criterios técnicos en la organización del Mundial, reduciendo a la mitad con respecto a 2016 el kilometraje de la prueba. «No ha sido un problema para mí. De hecho, yo me inicié en el mundo de las carreras por montaña en pruebas cortas. Y eso estuve haciendo hasta hace tres o cuatro años. En el inicio de la temporada tuve que cambiar mis planes de entrenamientos para adaptarme a distancias más cortas que las que había realizado en los últimos años de cara a la preparación del Campeonato del Mundo. He tenido que trabajar mucho para preparar ritmos más altos. En este mundillo cada vez hay gente más especializada. Los competidores eligen una distancia, ya sea el kilómetro vertical, medias distancias o ultras para prepararlas de forma específica».
Precisamente este año ha vuelto a practicar -en la Transvulcania- una disciplina, el kilómetro vertical, en la que no se ha prodigado en los últimos años. «Fue una insistencia de la organización, pero fue un acierto, porque me sirvió para coger mucho ritmo. Fue un entrenamiento buenísimo. Solo me superó el vigente campeón del mundo de la especialidad. Las sensaciones fueron muy buenas y terminé casi más satisfecho que con la victoria en la maratón».
El laureado atleta burgalés ya tiene marcada en rojo su próxima competición. «Si todo va bien y puedo entrenar con normalidad mi próxima cita será el Campeonato de Europa de la Federación de Montaña que tendrá lugar el próximo 8 de julio en Val d’Isere».
Posteriormente intentará luchar por la victoria en la única de las grandes pruebas de la especialidad en la que no ha conseguido todavía el oro, la Ultra Maratón del Mont Blanc (2 de septiembre), «una prueba en la que ya fui segundo en 2015 y que es uno de los grandes retos que me quedan por cumplir. Cada vez está más difícil y este año será casi imposible por el nivel de corredores que se van a dar cita en la salida. Pero si llego en buen momento físico lucharé por la victoria. Es una carrera de 20 horas a la que hay que ir bien entrenado y sin ninguna molestia física. Tal y como estoy ahora no podría ir, porque cualquier pequeña molestia en esta prueba, con tantas horas corriendo, se puede convertir en una lesión seria», concluye.