ESGRIMA
El Saesbu brilla en el Campeonato de España
Logró el oro por equipos en espada, mientras que Álvaro Ibáñez logró el triunfo en la competición individual

Los integrantes del conjunto burgalés posan junto a Carlos Zayas (derecha).-
El fin de semana fue muy fructífero para el Saesbu.El club burgalés se convirtió en uno de los protagonistas en el Campeonato de España absoluto. Logró la medalla de oro en la competición de espada por equipos, lo que le otorga el pasaporte para disputar el próximo Campeonato de Europa. Aunque las buenas noticias no concluyeron en la competición colectiva y es que Álvaro Ibáñez se llevó el triunfo en la prueba individual, mientras que su compañero Manuel Bargues fue bronce.
EQUIPOS
La escuadra burgalesa estuvo formada por el campeón Álvaro Ibáñez, Manuel Bargues, Rodrigo Alegre y Oscar Arribas. Carlos Zayas fue el técnico que les dirigió. Consiguió un éxito sin precedentes y por primera vez en su historia logró la victoria en la modalidad por equipos.
El primer encuentro lo disputaron contra el Olimpo de Madrid, verdugo del club burgalés el año pasado.En esta ocasión el colectivo local se tomó la revancha. El choque se complicó en el inicio, pero que en uno de los relevos Ibáñez dio la vuelta al marcador y el conjunto castellano se impuso por un claro 45-35.
Llegaba a la final, donde le esperaba el Amposta en Tarragona, ganador de la liga de oro esta temporada.Se trata de un complicado oponente en el que militan tres tiradores de la selección nacional de espada. Durante todo el encuentro los marcadores fueron muy igualados. En el penúltimo relevo, Manuel Bargues logró un parcial de 5-0, dejando el último encuentro a Ibáñez con 7 tocados a favor. El ganador del oro el día anterior en la prueba individual tiró de oficio para que la victoria no se le escapara al Saesbu (45-35).
«Es un resultado magnífico para la esgrima burgalesa. Esta victoria nos da el pase al Campeonato de Europa de Clubes. En esta competición solo compiten los clubes los campeones nacionales y nos encontraremos la próxima temporada (aproximadamente en enero) al mejor club de Francia, Italia, Alemania o Rusia. Desde la época de Francisco Guerra y Andrés Crespo, no se conseguía algo así, esto nos indica que vamos por el buen camino y que hemos recuperado el nivel perdido hace unos años», comentó Zayas tras la competición.ORO PARA IBÁÑEZ
El sábado se proclamó campeón de España absoluto, lo que supuso la antesala del triunfo colectivo. El del Saesbu hizo una notable competición, nunca perdió la concentración y se llevó una igualada final en la que supo templar los nervios. El burgalés se colgó la medalla de oro y subió a lo más alto del podio, donde también estuvo su compañero de equipo Manuel Bargues. El tirador valenciano consiguió el bronce. En tierras madrileñas también hizo un gran papel el junior local Rodrigo Alegre, que se quedó en los cuartos de final.
Desde el inicio Álvaro Ibáñez demostró estar muy metido y en las previas solo perdió un combate, por lo que pasó como número dos y lo hizo directamente al cuadro de 16. También evitaron el cuadro de 32 Manuel Bargues, que fue el número 3, y Rodrigo Alegre, que entró como duodécimo.
Los tres pasaron los octavos de final. Ibáñez dio buena cuenta de Pablo Alcarria, al que derrotó por 15-8. Bargues dejó en 10 a Cristóbal Rodríguez, mientras que Alegre logró una contundente victoria ante Guillermo Sánchez (15-8).
La armada del Saesbu quedó diezmada en cuartos de final y es que Alegre no pudo con Diego Calderón, con el que perdió por 9-15. La aventura para el joven burgalés acababa, aunque después de demostrar su alto nivel pese a ser aún junior. Su compañero Bargues no tuvo problema para deshacerse de Ángel Fabregat, al que venció por 15-8, mientras que a Ibáñez le costó algo más dejar en la cuneta a Eugeni Gavaldá (/(15-12).
Los dos compañeros del club local se enfrentaron en semifinales y el mayor aplomo y experiencia del burgalés hizo que lograra el triunfo. Ibáñez no le dio opción y venció 15-8.
Guillermo Migallón fue su adversario en el combate final. Después de que el marcador se mantuviera igualado, el madrileño tomó ventaja en los puntos definitivos y se colocó 11-13. Fue entonces cuando surgió el oficio de Álvaro Ibáñez.
No se desconcentró y siguió muy metido en la competición. El vértigo comenzó a hacer mella en su oponente y se llegó a los instantes finales con 14-14. Una sobresaliente maniobra ofensiva del burgalés le dio la victoria y una medalla de oro que supone una recompensa al enorme trabajo que ha realizado a lo largo de la campaña.