CICLISMO
Barbero mira a la Vuelta a Burgos desde Sierra Nevada
Se encuentra concentrado en altura para cargar las pilas de cara a la segunda parte de la temporada / Ordizia, Getxo y la ronda local serán sus próximos retos competitivos

Carlos Barbero posa con su bicicleta en la cima del Veleta.-
Carlos Barbero lleva una semana en el CAR de Sierra Nevada. Su concentración en altura se prolongará hasta el próximo domingo 23 de julio, fecha en la que regresará a casa para comenzar la segunda parte de la temporada. La rutina es similar a la de las dos anteriores temporadas y el objetivo es cargar las pilas para afrontar las próximas carreras con un buen golpe de pedal.
«Después del Campeonato de España estuve una semana descansando en Burgos, luego otra entrenando y el 19 de julio vine a Sierra Nevada», explica el ciclista local, que acaba de graduarse en ingeniería industrial mecánica. Asegura que entrenar en altura mejora los valores del organismo y que en carreras posteriores se nota, aunque también advierte de que no es una ciencia exacta.
Viene de hacer una buena primera parte de temporada en la que ha logrado tres victorias, la general de la Vuelta al Alentejo, una etapa en la Vuelta a Madrid y otra en la Vuelta a Castilla y León. Confía en que todo siga «en la misma línea», ya que además en unos días le llegan carreras que tiene marcadas con una equis en su calendario.
Casi nada más bajar de su concentración disputará la Clásica de Ordizia (25 de julio), mientras que posteriormente le llegan dos competiciones especiales. El lunes 31 de julio se disputará el Circuito de Getxo, una carrera que se adapta a la perfección a sus características y que ya ha ganado. Mientras que al día siguiente comenzará la Vuelta a Burgos, donde quiere volver a ser profeta en su tierra y hay algunas jornadas que le pueden ir bien.
«Está claro que a todo el mundo le gusta destacar en casa, pero no me obsesiono. También Getxo es una carrera que me gusta. Lo importante es que todo vaya bien», argumenta.
Espera que la «vida de monje» que está llevando en Sierra Nevada le ayude a conseguir los objetivos que se ha marcado a partir del mes de julio. «Estar concentrado y dedicado al entrenamiento y al descanso se suele notar. Es lo que hacemos aquí», expone.
Sabe que los efectos de la altura no son palpables de inmediato y que al cuerpo le cuesta unos días asimilarlo. En Getxo y en Burgos ya debería notar esos beneficios de su entrenamiento a una altitud mucho mayor a la habitual.
Todavía no conoce los planes de Movistar con respecto a su calendario, aunque tiene claro que la Vuelta a España no estará entre sus próximas carreras. «A partir de Burgos no tengo muy claro qué es lo que tendré que correr, pero quedan muchas pruebas en el calendario y ya me irán diciendo», finaliza el ciclista.