El Correo de Burgos

Baloncesto / ACB

El Coliseum ya vibra con el San Pablo

El CB Miraflores no pudo regalar un triunfo a su fiel hinchada frente a un Real Madrid plagado de recursos / Los azulones se agarraron a la fe y apretaron a los blancos hasta el descanso, pero luego se tuvieron que rendir ante el peso de la lógica

Álex López intenta doblar un balón ante la defensa del jugador del Real Madrid Maciulis-Santi Otero

Álex López intenta doblar un balón ante la defensa del jugador del Real Madrid Maciulis-Santi Otero

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DANIEL ORTEGA CEBRECOS
Burgos

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SAN PABLO BURGOS 73

REAL MADRID 86

El Coliseum ya vibra con el San Pablo. La afición burgalesa estaba ahíta de baloncesto de élite después de muchos años persiguiendo el sueño de la ACB. Y lo demostró acudiendo en masa a la puesta de largo de su equipo, que terminó cediendo ante un Real Madrid que tiró de sus múltiples recursos en los momentos clave para sentenciar el duelo en el segundo acto (73-86).El CB Miraflores intentó subirse a las barbas de un rival concebido para luchar por los títulos en juego en España y el Viejo Continente. Y lo consiguió por momentos, sobre todo en el segundo cuarto, pero se tuvo que rendir luego a la evidencia de la inmensa calidad que atesora en su banquillo Pablo Laso.

Pronto tomó la delantera en el electrónico el todopoderoso Real Madrid de la mano de un infalible Thompkins (4-11). Los burgaleses, con problemas para superar el entramado defensivo de los blancos, fiaban todas sus opciones a lanzamientos exteriores. Sin acierto.

Epi no lo veía nada claro y tuvo que parar el partido -apenas iniciado- para leer la cartilla a sus pupilos, que no encontraban la fórmula para frenar a un talentoso y experimentado oponente.

Carroll, desde el triple y Felipe Reyes, bajo tabla, hicieron más grande la herida a pesar de las instrucciones (4-16). Al menos hasta que Javi Vega, el jugador de la plantilla castellana con más tablas en la ACB, asumió el mando de las operaciones en ataque. Thompson se sumó a la fiesta para recortar distancias en el tanteador. Y un triple de Álex Barrera enjugó buena parte de la renta (13-18).

Aunque la réplica madridista fue contundente. Yusta y Gayuba se encargaron de dejar en agua de borrajas el arreón local con un parcial de 0-6 para estirar su renta al término del primer cuarto (13-24).

Enchufadísimo saltó a la pista Álex Barrera en el segundo periodo. Cinco puntos del alero catalán permitieron a los azulones -que ayer estrenaban la equipación oficial de la temporada- meterse de nuevo en la pomada. Sobre todo cuando acto seguido Schreiner anotó un triple estratosférico que apretó el tanteador. Edu Martínez no quiso ser menos levantándose desde la línea de 6,75 para martillear el aro merengue con otro triplazo que puso el 24-26 en el luminoso.

El público se frotaba los ojos en la gradas ante la reacción de casta que estaba protagonizando el San Pablo. Ver para creer. Los burgaleses estaban comiendo la tostada a su poderoso contrincante. Hasta el punto de que una acción de 2+1 de Edu Martínez puso a los azulones por delante en el marcador por vez primera en el choque (27-26).

Había partido. El CB Miraflores había mejorado notablemente sus prestaciones en la retaguardia para controlar la vía de agua del primer cuarto. Y logró asfixiar por momentos el ataque de los de Pablo Laso sin perder frescura en las rápidas transiciones que le permitieron mantener la delantera (31-30).

El Real Madrid tuvo que echar mano de su primera unidad para acabar con la rebelión castellana. Thompkins y Reyes tomaron el mando para dar la vuelta a la tortilla (32-35).

Pero el San Pablo no estaba dispuesto a arrojar la toalla al primer contratiempo. Al contrario, tiró de orgullo para devolver la bofetada con canastas de López y Vega que le permitieron entrar en el último minuto del primer acto con ventaja.

Algo que solo pudo evitar, con el tiempo ya agotado un encendido Thompkins casi desde campo propio. Una acción de puro talento que dejó con un palmo de narices a los azulones (36-38). Con 15 puntos y un porcentaje envidiable en los lanzamientos el americano anotó casi la mitad de los puntos de su equipo.

El Real Madrid, que había caído derrotado en su anterior compromiso amistoso (frente al San Lorenzo de Almagro argentino), no estaba por la labor de poner fáciles las cosas al San Pablo. Al contrario, necesitaba reivindicarse.

Y puso la directa de salida con un parcial de 0-6 que fue respondido de inmediato por Gailius desde el perímetro y por Sebas Saiz desde la línea de libres (41-44).

Pero los merengues no desconectaron el turbo y sacaron partido del poderío físico de Ayón bajo el aro para escaparse de nuevo. Para cambiar el rumbo de los acontecimientos Epi solicitó un tiempo muerto que surtió efecto inmediato con un triple de Schreiner (46-49).

Los azulones apretaron los dientes en defensa y pusieron en aprietos a su contrincante, que tenía que sudar sangre para abrirse camino en la zona. Hasta que Rudy Fernández y Felipe Reyes echaron mano de recursos y experiencia para abrir la brecha.

Pero se encontraron con una magnífica respuesta de un enrachado Corey Fisher, que impidió que los blancos rompieran definitivamente el partido (55-61). Pero para entonces ya había despertado Carroll. Y así todo se hacía más difícil (55-63).

El San Pablo no cejaba en su empeño. No está en su ADN. Sedekerskis, Fisher y Vega se empeñaban en que hubiera partido hasta el final. Sin embargo Pablo Laso tenía en pista a sus mejores efectivos para evitar sorpresas (63-68). Thompkins seguía a lo suyo y reducía las opciones de los anfitriones. Los azulones quemaban sus naves desde el perímetro. Pero sin acierto. Y el Madrid convertía en punto cada acción para desesperación del Miraflores (63-76).

Ni siquiera un triple de Edu Martínez pudo impedir que los blancos caminaran con paso firme hacia la victoria marcando la máxima ventaja del partido (66-81).

Thompkins castigaba sin compasión el aro burgalés para dejar el choque visto para sentencia. No había tiempo para más. Ni margen para una remontada imposible.

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