Fútbol / Segunda B
Cervero asalta el liderato
El Mirandés consigue una victoria prácticamente sobre la bocina ante el Izarra / Por cuarta semana consecutiva el ariete rojillo marca el tanto de la victoria de los Pablo Alfaro

El CD Mirandés sumó ayer su cuarta victoria consecutiva por la mínima en la competición liguera-Alfonso G. Mardones
IZARRA 0 – CD MIRANDÉS 1
ESTELLA (NAVARRA)
La historia se repite por cuarta semana consecutiva. El Mirandés se impone por 0-1 al Izarra y el autor de la diana fue, cómo no, Diego Cervero. El delantero volvió a ser letal en los últimos minutos para amarrar tres puntos en el casillero del conjunto que adiestra Pablo Alfaro, que no juega de manera espectacular pero sabe defender con seguridad y golpear en los momentos adecuados para colocarse ya con 13 puntos en la tabla.
Arrancaba el duelo como podía preverse en Merkatondoa, con mucha lucha, balones en largo, el Izarra buscando segundas jugadas y pocas posibilidades de rasear el cuero o buscar acciones combinativas. Igor Martínez era el primero en probarlo para los de Pablo Alfaro, sin fortuna, y con respuesta ipso facto para los de Estella en un remate de cabeza de Laborda que atrapaba bien Limones.
El nueve del Izarra era el más destacado de su equipo, con mucha movilidad, cayendo a bandas para esquivar a la dupla rojilla de centrales y monopolizando los peligros navarros. Los de Pablo Alfaro, por su parte, trataban de adaptarse a las condiciones del campo, con oportunidad para Igor Martínez justo antes de marcharse lesionado, un serio contratiempo para los visitantes y que daba opción a Yanis a entrar al campo.
El primer aviso de Cervero llegaba a los 25 minutos, cuando tras hacerse con el esférico probó con un disparo lejano que atrapaba con seguridad el meta Julio. En la jugada siguiente, el catalán Arnau probaba para los locales en un disparo muy intencionado después de una buena jugada blanquiazul por el costado zurdo del ataque, con gran respuesta de Limones.
Los locales apretaban con fuerza en esa fase y el lateral Eguaras se incorporaba bien al ataque por su banda creando más de un quebradero de cabeza a su par. El primer periodo acababa con un lanzamiento de falta a cargo de Antonio Romero que no encontraba su premio. Se llegaba al descanso sin goles y con ese fútbol incómodo que suele verse en el campo del Izarra, un juego al que los locales se amoldan de maravilla pero que no acerca a demasiada gente a los estadios.
Arrancaba el segundo periodo con los mirandesistas pidiendo penalti por una caída de Antonio Romero ante Maestresalas en una veloz incursión con pared incluida. El equipo rojillo había dado un paso adelante, subiendo la línea de presión y tratando de pisar más el campo adversario.
Pero la primera oportunidad del Izarra en el segundo periodo a punto estuvo de suponer el 1-0. Y fue una jugada 100% Izarra: se llevaba el balón hasta uno de los costados, donde Eguaras metió un centro al área para que Laborda rematase de cabeza. El balón iba derecho a gol, pero Limones intervino con seguridad.
En la jugada siguiente, un mal rechace de la defensa navarra caía a pies de Paris Adot, pero su disparo a bote pronto se perdió cerca de la escuadra de la portería local, en un nuevo aviso de los pupilos de Pablo Alfaro, dispuestos a mandar sobre el rectángulo.
Pero al cuarto de hora, el gran susto llegó en otra llegada local en aluvión acababa en remate de Laborda, con despeje de Limones y un segundo intento del ariete local con respuesta de nuevo para el cancerbero mirandesista, que no podía atajar el esférico. El balón caía a los pies de Hinojosa y lo volvía a intentar, pero el cuero se iba a la madera. Y en esa misma jugada, un nuevo chut de Arnau se estrellaba en el poste.
El encuentro estaba enloquecido, y la cuestión iba de remates a la madera ya que un testarazo de Yanis a la salida de un córner se iba al travesaño. Una verdadera lástima. Ya con dos arietes claros en el campo tras la entrada de Pito Camacho, en los minutos finales se intensificó el ataque del Mirandés. Paris Adot tuvo el 0-1, pero su disparo lo rozó un defensa y el meta Julio rectificó, sacando una pierna a última hora para despejar de manera poco ortodoxa cuando ya se cantaba el gol.
Un gol que tenía que llegar, y lo hizo. Y del de siempre. Apenas a dos minutos del 90, una buena jugada trenzada la culminaba Eloy Gila asistiendo a Cervero para que el ariete rematara con tranquilidad a las mallas. No hubo tiempo para más, 0-1, triunfo por la mínima por cuarta semana seguida y con cuatro dianas de Cervero. Una estadística de récord.