Fútbol / Segunda B
El Burgos CF no baja el pistón
Un tanto de Adrián Cruz desde el punto de penalti otorga tres puntos de oro a los blanquinegros en el feudo de la Real Sociedad B / Los de Patxi Salinas suman su quinta victoria de la temporada por la mínima y siguen sin encajar un gol

Andrés golpea un esférico ante la presión de un delantero de la Real Sociedad B en el choque de ayer en Zubieta-LUIS M. UNCITI
REAL SOCIEDAD B 0 – BURGOS CF 1
El Burgos CF no baja el pistón. Otra vez por la mínima y sacando máximo provecho a sus acciones ofensivas el cuadro blanquinegro dio un puñetazo sobre la mesa con una victoria de mérito en el terreno de juego de una talentosa Real Sociedad B.
Un gol de Adrián Cruz desde el punto de penalti mantiene al combinado de la ribera del Arlanzón en lo más alto de la tabla clasificatoria al término de la sexta jornada de competición liguera. Un sensacional bagaje de 5 victorias y 1 empate convierten a la escuadra de Patxi Salinas en un claro candidato a pelear por todo este curso.
Este Burgos CF es muy solvente y desespera a cuantos rivales le salen al paso. No necesita apabullar a sus contrincantes desde la posesión del esférico, pero se muestra letal cuando se lanza sobre la portería rival. Y es granítico en la retaguardia.
La puesta en escena del Burgos en Zubieta fue arrolladora. El conjunto blanquinegro salió como un vendaval y embotelló a la Real Sociedad B en su campo en los primeros minutos de la mano de un Youssef espléndido que protagonizó la mayoría de ataques burgaleses. El extremo diestro marroquí, el autor de los tantos blanquinegros en las tres primeras jornadas, fue un auténtico puñal por el costado derecho.
Aun así, fue Carlos Álvarez quien dio el primer aviso a los txuri-urdin con un disparo desde el balcón del área que no encontró puerta. Youssef volvió a la carga a renglón seguido tras dejar sentado a Jiménez en banda, pero tampoco acertó ante Zubiaurre.
El dominio del Burgos sobre su rival era aplastante. Funcionaba la presión que ejercían los blanquinegros sobre la salida de balón guipuzcoana y las llegadas sobre el área custodiada en última instancia por Zubiaurre se sucedían. Youssef volvió a intentarlo por su lado tras ganar la espalda a la zaga realista, pero esta vez su centro no encontró rematador.
El primer disparo de la Real Sociedad B no llegó hasta rebasados los primeros diez minutos de juego. Fue el hombre más adelantado de los txuri-urdin, el ariete Jauregi, quien lo intentó desde el vértice del área sin suerte. La respuesta del combinado de El Plantío llegó a través de Carlos Álvarez, que vio un poco adelantado a Zubiaurre y quiso superarlo con una vaselina que quedó finalmente en agua de borrajas.
El filial donostiarra se encerraba en su campo tratando de salir rápido a la contra y sorprender al Burgos, pero los de Patxi Salinas solventaban la papeleta adelantando su línea defensiva hasta casi el centro del campo, lo que les permitía recuperar rápidamente el balón.
Un falta botada por Adrián Cruz volvió a meter el miedo en el cuerpo a la grada local, pero su lanzamiento se estrelló en la barrera. La solución que encontró la Real Sociedad B para sacudirse la presión burgalesa fue jugar en largo con todos los riesgos que esos implica. Y claro, no le funcionó el plan porque la defensa del Burgos no perdió en ningún momento la concentración.
A la media hora, no obstante, pudo adelantarse el equipo de Imanol en el marcador en un cabezazo de Jauregi que no encontró la red del milagro cuando el punta lo tenía todo a favor para batir a Mikel Saizar.
Fueron esos los peores minutos del Burgos CF, cuando los blanquinegros comenzaron a acusar el esfuerzo realizado antes y cedieron la iniciativa a su rival. Aun así, Youssef dispuso de otra ocasión clara para abrir la lata guipuzcoana.
El arranque de la segunda parte tras el paso por vestuarios fue una calcomanía del inicio del choque. Apretó el acelerador el Burgos y rozó el 0-1 en una internada de David Martín que salvó el guardameta Zubiaurre mandando el balón in extremis el esférico a saque de esquina.
Pero tanto fue el cántaro a la fuente que al final terminó rompiéndose en el minuto 65 tras un penalti cometido sobre Iker Hernández que se encargó de transformar Adrián Cruz.
De ahí al final del partido lo único reseñable fue un disparo del delantero local Jauregi que obligó a emplearse a fondo a Saizar atrapando el balón en dos tiempos. El Burgos había sabido llevar el partido a su terreno y rematar la faena en cuanto tuvo oportunidad.
La escuadra que dirige Patxi Salinas volverá a la carga el próximo domingo en El Plantío, cuando recibirá la visita del histórico Real Unión de Irún.