El Correo de Burgos

Fútbol / Segunda B

El Burgos se enreda en su propio laberinto

El conjunto blanquinegro rescata un punto frente al Athletic B en una acción de fortuna que le permite regresar a la zona de play-off

Iker Hernández forcejea con un defensor del Athletic B-Raúl G. Ochoa

Iker Hernández forcejea con un defensor del Athletic B-Raúl G. Ochoa

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BURGOS CF 1

ATHLETIC DE BILBAO B 1

El Burgos CF se enreda en su propio laberinto y no encuentra el camino de la victoria. Salvó un punto frente al Athletic B en una acción de fortuna cuando el partido ya agonizaba. Mereció más que su rival en el primer acto, cuando demostró una vez más su falta de puntería. Pero un tempranero tanto de los ‘cachorros’ en la reanudación le cambió el paso. Ypudo costarle un disgusto mayor a los blanquinegros.

La derrota en Merkatondoa y la variación radical de la filosofía futbolística de su oponente de turno, invitó a Patxi Salinas a introducir varios cambios en su once inicial, especialmente significativos en la zona de creación, en la que recuperó a su tándem habitual de las primeras jornadas (Adrián Cruz y Abel Suárez) en detrimento del dúo de Estella (Beobide-Cusi).

Sin demasiado ritmo arrancó el choque. El Burgos CF mantenía a raya a su oponente en sus intentos de triangulación desde atrás, pero se mostraba completamente inoperante en labores ofensivas.

De hecho, cumplido el primer cuarto de hora de juego, ninguno de los contendientes había logrado plantarse en el área rival y los porteros eran espectadores de excepción de una contienda sin brillo ni tensión. 19 minutos tuvo que esperar la parroquia blanquinegra para ver a su equipo intentando poner en aprietos a Unai Simón.

Fue en una larga acción que generó Andrés con una cabalgada por la derecha y que culminó Iker Hernández en la corona del área grande. El ariete recortó a su par y tras perfilarse disparó con rosca con su pierna izquierda, pero el balón no encontró los tres palos.

No estaba el día para florituras. Ni siquiera a balón parado encontró portería Abel Suárez en una falta perfecta para un zurdo (el canario estrelló el cuero en la barrera).

El Burgos CF fue ganando en posesión, pero carecía de profundidad en sus acciones, mientras que el Athletic se mostraba incapaz de inquietar a la bien plantada retaguardia anfitriona.

Al borde de la media hora de juego Iker Hernández se encontró con un balón muerto en la frontal tras un intento de triangulación por el centro con Adrián. Pero el disparo del delantero, potente con el exterior, se perdió junto al poste. El mismo destino que poco después tuvo otro chut del ariete vasco.

Con muy poca puntería, pero al menos los blanquinegros habían dado un paso adelante. Ramón, tras recortar a su defensor en el interior del área, probó fortuna con un disparo cruzado con la zurda que la zaga vizcaína repelió a saque de esquina. En la acción posterior un centro desde la derecha de Adrián Hernández fue cabeceado en el primer palo por Adrián Cruz, pero el esférico salió ligeramente desviado.

Eran los mejores momentos de un conjunto castellano que se lanzaba con decisión en busca de la victoria. Aunque nuevamente se dio de bruces ante la realidad de su falta de claridad en la definición. En el 41 lo intentó Abel Suárez con una potente volea desde la frontal que se marchó por muy poco por encima del travesaño.

Los de Patxi Salinas se habían hecho amos y señores de la situación y solo la falta de puntería les privó de la oportunidad de haber llegado al descanso con ventaja en el tanteador. Más cuando enfrente tenían a un contrincante que se fue empequeñeciendo con el paso de los minutos y que a pesar de su vocación ofensiva se retiró a los vestuarios sin haber generado ni una sola ocasión de peligro en la meta de Saizar.

Perdonó. Y lo pagó el Burgos CF, pues el Athletic B aprovechó su primera oportunidad en el arranque del segundo acto para ponerse por delante en el luminoso. Corría el minuto 49 cuando una rápida transición por el centro la culminó Gorka Guruceta con un derechazo desde 20 metros que superó a Mikel Saizar. Máxima eficacia de los cachorros contra una defensa que dejó avanzar al delantero rojiblanco con demasiada facilidad.

Un auténtico mazazo para los blanquinegros, que se veían ahora en el peor de los escenarios posibles frente a un rival al que habían perdonado la vida y que ahora, crecido y con mucho talento en sus botas, tenía la sartén por el mango y buscaba aprovecharse del nerviosismo de los locales.

Le costó reponerse a los blanquinegros del varapalo. Borda lo intentó en el 64 tras un balón peinado hacia atrás por un defensor del filial vizcaíno en una acción de estrategia. Pero no esperaba el fallo del rival y no tuvo tiempo de precisar su cabezazo, que salió desviado.

Y pudo golpear de nuevo el cuadro visitante en una rápida transición en la que Íñigo Vicente sirvió en profundidad sobre la incorporación de Asier, quien de primeras disparó junto a la base del poste.

La réplica del Burgos CF llegó de inmediato en una buena acción de Ramón por la derecha. Tras varios quiebros sirvió a la corona del área. Allí apareció Abel Suárez para controlar y chutar muy blando a las manos de Unai Simón.

Patxi Salinas intentó revitalizar su ataque -sin arriesgar lo más mínimo- sustituyendo a un agotado Iker Hernández por Carlos Álvarez.

Pasaban los minutos y los ‘cachorros’ pese a su bisoñez, tenían el partido controlado y no permitían que un Burgos CF muy precipitado, les hiciera ni cosquillas. De hecho, las mejores ocasiones seguían llevando el sello de los visitantes. Como un disparo desde la frontal de Guruceta que esta vez se perdió por encima del travesaño.

Con el partido agonizando y no muy buenas sensaciones el decorado del partido cambió de la forma más inesperada. De hecho, parecía imposible que sucediera de otra forma. Un saque en largo de Saizar fue tocado por el central Óscar Gil, quien en su intentó de despeje realizó el mejor remate de los visitantes de todo el partido, alojando el balón mansamente al fondo de las mallas junto a la base del poste.

La suerte que había sido esquiva a los castellanos en el primer acto se puso esta vez del lado blanquinegro. Con el tiempo ya cumplido intentó rematar la faena Adrián Cruz con un zapatazo desde la frontal que se marchó por encima del larguero. Más contundente fue la respuesta del Athletic B a la contra, aunque Saizar estuvo certero para detener el disparo desde el punto de penalti de Íñigo Vicente. Con el partido roto tuvo tiempo Eneko, sumado al ataque, para hacer intervenir a Unai Simón desde el vértice del área chica.

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