El Correo de Burgos

Fútbol / Segunda B

El Gernika tutea al líder

El Mirandés firma tablas frente a uno de los equipos más en forma de la competición / Yanis adelantó a los rojillos, pero los vizcaínos fueron mejores en la reanudación

Yanis fue el autor del tanto del Mirandés en el terreno de juego del Gernika-ViveMiranda

Yanis fue el autor del tanto del Mirandés en el terreno de juego del Gernika-ViveMiranda

Burgos

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GERNIKA 1 - 1 CD MIRANDÉS

Con reparto de puntos se tuvo que conformar el CD Mirandés en su visita al terreno de juego del Gernika.

Partido de poder a poder en Urbieta entre dos de los equipos más en forma de los últimos meses. Yanis adelantó a los rojillos en una primera mitad de toma y daca y buena disposición de los de Pablo Alfaro, pero tras la reanudación el cuadro vizcaíno pasó por encima de un líder al que sólo su relativa buena suerte y la escasa pericia local en el remate le evitó caer derrotado.

Un tanto de Etxabe tras el único error de un inconmensurable Limones puso el definitivo 1-1. Un cuadro rojillo que acaba así la primera vuelta con 43 puntos, con 13 triunfos y 4 empates, por 2 únicas derrotas con un margen de 4 puntos sobre el segundo clasificado, el Sporting B, y aún mayor sobre el quinto de la tabla.

Pablo Alfaro optó por tres cambios en el once respecto al triunfo del pasado domingo ante el Arenas. Melli entraba en el centro de la zaga en detrimento de David Prieto y en la zona ofensiva Eloy Gila y Borja Sánchez suplían a Igor Martínez y Pito Camacho.

El Mirandés hizo una puesta en escena espectacular en Urbieta. Dominador del balón y con mucha verticalidad en sus jugadores ofensivos, apretó de lo lindo en unos primeros y clamorosos siete minutos donde acumuló hasta tres claras opciones para abrir el marcador. El primer aviso lo dio Eloy Gila con un pase medido al desmarque de Borja Sánchez, que no supo definir en el mano a mano ante Diego Carrio.

En el córner posterior Melli remató de cabeza ligeramente desviado, enseñando al rival que este Mirandés también va muy bien a balón parado. Aún hubo tiempo para una tercera clara ocasión, un testarazo de Diego Cervero que, con el efecto óptico, pareció gol pero no lo fue.

El Gernika no rehuyó ese ritmo trepidante y respondió antes de cumplirse el primer cuarto de hora con dos jugadas casi letales con el mismo protagonista, Pradera. El delantero centro vizcaíno ponía en jaque a Israel Puerto, avisando primero con un chut desde la media luna muy cerca del larguero y después, en una gran cabalgada, se encontró con un inspirado Limones.

El partido era eléctrico y muy vistoso para una grada de Urbieta a rebosar. Cuando todo parecía calmarse, justo en el ecuador del primer acto, un balón directo de los rojillos resultó decisivo. Una vez más se buscaba la velocidad de Yanis Rahmani y, esta vez sí, supo coger la espalda de Kevin Calle y alojó el balón en el fondo de las mallas ante la salida del portero.

Con el 0-1 los de Pablo Alfaro se querían dar un respiro, pero los vizcaínos estaban dispuestos a remontar antes del descanso con un hiperactivo Madrazo en banda izquierda. Sin embargo, fueron los visitantes los que rozaron el 0-2 en su segundo córner a favor. Israel Puerto cabeceó en el primer palo para la buena actuación del portero y, en el rechace, Melli no estuvo acertado en una acción ciertamente embarullada.

El inicio de la segunda mitad reflejó un cambio de panorama. Los vascos llevaban claramente la iniciativa y el Mirandés se replegaba intentando amortiguar un posible ritmo frenético. Pradera, tras un saque de banda, dio un primer susto y los de Pablo Alfaro comprendieron entonces que iban a sufrir de lo lindo para llevarse el premio mayor de Urbieta. La retirada con problemas físicos de Melli fue una complicación más.

Los rojillos sufrieron, y mucho, en los minutos posteriores. Pradera, sólo en el área chica, perdonó lo imperdonable y a partir de ahí resultó el juego un suplicio para los mirandesistas, sin tener el balón casi en ningún momento. Un libre directo de Carracedo y un remate de cabeza del central Berasaluze en el segundo palo rozaron por centímetros el empate, con un Limones que veía demasiado cerca el riesgo.

Pablo Alfaro movió pieza con la entrada de Albistegi como refuerzo en la medular por delante de los centrales, pero el sufrimiento fue cada vez más latente. El Mirandés apenas respiraba y ya no daba abasto para achicar espacios. A falta de un cuarto de hora Limones, con una mano salvadora a disparo de Txema Pan salvaba los muebles pero el meta, tres minutos después, falló en el blocaje de un envío relativamente fácil desde la derecha y el balón suelto en área pequeña lo cazó Etxabe, a puerta vacía, para poner cierta justicia con los méritos de uno y otro equipo.

A partir del 1-1 volvió un encuentro definitivamente loco con toma y daca y acercamientos peligrosos a ambas áreas, pero el marcador no se movió para un empate más que positivo en el zurrón del campeón de invierno.

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