BALONCESTO
El San Pablo mantiene la calma
El club reconoce la gravedad del tropiezo sufrido contra el GBC, pero refuerza su confianza en el proyecto y aplaza cualquier decisión hasta el final de la primera vuelta

Javi Vega se lamenta en un partido.-SANTI OTERO
BURGOS
El San Pablo Burgos aún rumia la dolorosa derrota sufrida el pasado sábado frente al GBC, un «palo gordo», una «cagada» y un «revés importante». El club local asume que es momento de tragar saliva y refuerza su apuesta por el proyecto actual, con responsabilidad pero sin alarmismo. Tanto el análisis como el balance general de la situación se harán al término de la primera vuelta y aún queda margen para lograr la regularidad deseada.
Los responsables de la entidad azul mantendrán «la cabeza fría» porque el calendario aún otorga al equipo la posibilidad de llegar al ecuador de la temporada en una situación esperanzadora. «Hay que ser realistas. A pesar de lo ocurrido en el último partido estamos a una victoria de la salvación y tenemos tres jornadas por delante para lograr el objetivo de sumar 5 ó 6 triunfos», explica Félix Sancho.
El dirigente pospone cualquier valoración y toma de decisión hasta el final del mes de enero, con una visión a largo plazo. «La primera vuelta es de aclimatación y no estamos desahuciados. Si aprovechamos las próximas jornadas estaremos en un buen punto de partida para jugarnos la permanencia en la segunda mitad de la temporada», indica.
Sancho aboga por «ser positivos» y recuerda que el equipo estaba en una buena línea antes del batacazo del sábado. «Veníamos de competir muy bien en los últimos encuentros, desde el día del Madrid, y merecimos ganar en muchos de ellos. Es cierto que ante GBC sufrimos una cornada, pero este sábado tenemos la oportunidad de solventar el problema», zanja.
Los responsables del San Pablo Burgos se mantienen firmes en su postura a pesar de las fuertes presiones recibidas desde el entorno. La afición se empieza a impacientar, los resultados no acaban de llegar y las sensaciones varían de una jornada a otra. «Hace una semana veníamos de ganar al Joventut y estábamos en el camino correcto. Ahora parece que se ha acabado el mundo», lamenta Albano Martínez.
El director deportivo tiene muy claro que lo ocurrido el sábado «fue muy grave» porque, más allá de la derrota, la sensación fue desagradable. «Era un partido clave y no competimos al nivel de las últimas jornadas. Nos quedamos todos fríos», indica.
El club no es ajeno a las críticas y en este momento complicado solo cabe «mantener la cabeza fría» y centrarse en avanzar «partido a partido». «Tenemos plena confianza en Epi y los refuerzos se mirarán si la cosa se complica», explica. «Quedan partidos en la primera vuelta y no se puede pensar que antes estábamos en el buen camino y que ahora todo está mal», concluye.Arenga a la plantilla tras el entrenamiento
El batacazo protagonizado ante un rival directo como es el GBC ha reactivado las alarmas en el entorno de un San Pablo Burgos que espera reconducir la situación cuanto antes. La dura derrota escuece dentro y fuera del vestuario, pero los responsables del club esperan que lo ocurrido en el último partido sirva de toque de atención.
El equipo volvió ayer al trabajo -con la ausencia de Edu Martínez y Felipe dos Anjos- para preparar el choque de este sábado en Andorra y recibió la visita tanto de parte de la directiva como de la dirección deportiva. La entidad castellana pretende que este encuentro formal tenga un efecto positivo en la evolución del proyecto deportivo.