BALONCESTO / ACB
El San Pablo da el golpe
Los azules cuajan un partido brillante para asaltar la cancha del temible Fuenlabrada / La defensa impulsó a un serio conjunto burgalés / El bloque de Epi siempre tuvo el control a pesar de anotar solo tres puntos en los últimos cinco minutos

Smits frena con falta personal el avance de Jenkins, ayer.-ACB PHOTO / E. COBOS
FUENLABRADA 69
SAN PABLO BURGOS 79
Fuenlabrada: Popovic (14), Vargas (4), Eyenga (9), Smits (15), Olaseni (4) -quinteto inicial- O’Leary (6), Rupnik (1), Llorca (-), Cruz (16), Karnowski (-).San Pablo Burgos: Fisher (5), López (9), Cancar (9), Thompson (12), Huskic (7) -quinteto inicial- Schreiner (5), Barrera (-), Vega (2), Saiz (8), Jenkins (14), Edu Martínez (8).Árbitros: Martín Bertrán, Serrano, Cagide. Sin eliminados.
Parciales: 16-18; 36-44 (descanso); 55-68 y 69-79 (finales).Nadie sabe qué le deparará al San Pablo Burgos en este tramo final de temporada, pero es seguro que si mantiene el nivel mostrado ayer en la difícil cancha del Fuenlabrada tendrá reservado un hueco en la próxima liga ACB. El cuadro azul enlazó su segunda victoria consecutiva para ganar confianza y disfrutar de una posición algo más desahogada en la clasificación. Queda un mundo por delante y lo importante es que el bloque de Epi está preparado para lograr el objetivo.
La victoria del Joventut apremiaba al San Pablo y, de forma paralela, le brindaba la ocasión de meter de lleno al Zaragoza en el embrollo de la zona baja. Sin embargo, la visita a Fuenlabrada era una prueba de madurez para un proyecto obligado a mostrar ahora su mejor cara.
Cada jornada se vivirá con la máxima intensidad y cada punto puede ser clave para el futuro del club en la ACB. Ayer, los del Coliseum cuajaron tres cuartos brillantes y mostraron de principio a fin una solidez defensiva que señala el camino a seguir en próximos compromisos.
Los madrileños quisieron marcar territorio en el arranque, ayudados por los errores en el lanzamiento exterior de un equipo burgalés muy espeso en el ataque estático.
El 5-0 no era la mejor carta de presentación de un San Pablo Burgos que concedía una y otra vez lanzamientos liberados. Afortunadamente, el Fuenlabrada tampoco anduvo muy fino en esas situaciones y los visitantes se metieron en dinámica positiva de la mano de un colosal Álex López. Una bella penetración y un tiro desde la esquina encendieron el motor. El escolta firmó un partido impresionante en toda la cancha.
A partir de entonces, los azules fueron a más. Disfrutaron, incluso, de las primeras ventajas. Solo los errores en el tiro libre y un par de pérdidas ralentizaron el despegue. A pesar de que el marcador estaba ajustado con el 13-14, la defensa y el control del rebote permitían a los castellanos imponer una marcha más a su juego.
Ni siquiera las faltas acumuladas por Jenkins y López cambiaron la inercia de un partido que, poco a poco, se decantaba del lado burgalés. Tras el 16-18, un parcial de 2-9 liderado por Schreiner y Edu Martínez puso a los azules en la rampa de lanzamiento. Ese 18-27 a 7:40 del descanso era oro puro para un San Pablo convencido de que el trabajo desarrollado era el adecuado para acercarse a su objetivo.
La aportación coral de los visitantes contrastaba con un Fuenlabrada incapaz de enlazar dos acciones positivas. Smits y Paco Cruz se las arreglaron para mantener a flote a su equipo ante un San Pablo en el que todos tuvieron protagonismo.
Llegaba el turno de Cancar después de unos buenos minutos de Edu Martínez y de un Sebas Saiz cada vez más importante en la pintura. El esloveno, un jugador multiusos capaz de hacer muchas cosas bien sobre una cancha, selló el 21-34.
Cada punto de renta parecía insuficiente ante un rival como Fuenlabrada. Por eso, el San Pablo agradeció la aparición de un sólido Thompson para estirar la goma hasta los 16. Ese 26-42 fue el máxima renta de los visitantes en la mañana de ayer.
El partido se encaminaba hacia el descanso y los de Epi debían apretar los dientes para llegar al intermedio en una situación privilegiada, pero el Fuenlabrada se apoyó en un par de desajustes para cimentar un parcial final de 10-2 que hizo daño.
Le sentó bien el descanso al bloque del Coliseum para darse un respiro y recomponer sus piezas. Contuvieron los de Epi la salida roja y demostraron que ellos también saben castigar al rival. Un nuevo parcial de 0-8, culminado con dos grandes acciones consecutivas de Álex López, volvía llevar a los azules a una jugosa ventaja de 14 puntos mediado el tercer periodo. El 40-54 obligó al técnico local a pedir tiempo muerto con el objetivo de apretar las tuercas a un Fuenlabrada que volvió encendido a la pista.
El San Pablo sabía que ese era el penúltimo cartucho de su rival y que debía aguantar la embestida si quería salir airoso del trance. Los burgaleses mantuvieron la calma y todo marchaba bien para sus intereses con el 50-61. Los visitantes siempre dieron respuesta a los intentos madrileños y esta vez sí supieron jugar los últimos compases del periodo. Una brillantísima acción ofensiva cerró el cuarto con el 55-68. Jenkins, desacertado en algunas fases, asumió el liderazgo.
Aún le quedaba una bala a un equipo irreductible como es el Fuenlabrada. El 5-0 de salida auguraba problemas para un CB Miraflores que salió del apuro con entereza. Los azules devolvieron el golpe con un triple de Fisher y pronto volvieron a situarse por encima de los 10 puntos para competir con cierta holgura.
La situación en defensa parecía controlada y el paso de los minutos favorecía al equipo castellano.Cancar aportó la tranquilidad necesaria con su acierto exterior para hacer el 62-76 a 5:23 del final. Ese margen debía ser definitivo para la suerte del choque a pesar de la aparición en escena de Popovic.
Los burgaleses no acertaron a resolver en ataque y en esos últimos cinco minutos largos solo anotaron tres tiros libres. Esta vez no hubo margen para un susto innecesario puesto que la defensa se encargó de amarrar un triunfo clave.