BALONCESTO / ACB
La paciencia tiene premio
Félix Sancho, presidente del San Pablo Burgos, paladea el éxito tras una campaña muy complicada en la que el club mantuvo la calma / «No podemos estar más orgullosos», subraya

Sebas Saiz celebra con la grada la permanencia.-RAÚL OCHOA
BURGOS
A buen seguro, Félix Sancho dará por bueno todo el sufrimiento acumulado a lo largo de la temporada después del éxito conseguido por el CB Miraflores. «No podemos estar más orgullosos», reconoce el presidente en un «día de fiesta» parecido al vivido hace casi un año en Villamuriel.
Aquel 9 de junio de 2017 el San Pablo Burgos daba el salto a la ACB. Ayer, el proyecto aseguró su continuidad en la elite con tres jornadas aún por disputar. Quién lo iba a suponer tras el 0-7. «Lo hemos conseguido sin pasar demasiados apuros al final en una temporada que ha sido una montaña rusa por el calendario tan difícil que teníamos», explica.
El empresario respiraba aliviado después del susto vivido en el tramo decisivo del partido contra el Zaragoza. «No tenemos la suerte de disfrutar de un día tranquilo», lamenta con humor. «Hemos temido por la victoria», reconoce, para echar mano de una de las campañas del club. «Si no queréis sufrir, no vengáis al Coliseum», parafrasea antes de señalar que las metas logradas «saben mejor así».
«Doy la enhorabuena al equipo, al cuerpo técnico, a la ciudad y a la afición», subraya el dirigente, quizá aún más exultante que la temporada pasada. «Son sensaciones distintas», aclara. Ahora, con el equipo «consolidado» en la máxima categoría se abre un nuevo ciclo.
De momento, el San Pablo Burgos tiene claro que la temporada no ha finalizado. «El objetivo es mirar hacia arriba», señala Sancho, quien apunta a GBC y Obradoiro. «Hay que quedar lo mejor posible y redondear el año», indica.
Toca celebrar y respirar aliviado después de lo ocurrido en una temporada larga y muy complicada para un club novato en la elite. «El mayor acierto ha sido confiar en estos jugadores. Sabíamos que iban a dar mucho», señala Sancho, quien tuvo que lidiar con los malos resultados y la presión del entorno en los momentos difíciles.
«Con paciencia las cosas salen», insiste. La calma fue una de las claves para un proyecto reforzado con «retoques de una calidad tremenda» como son Jenkins y Cancar. «Otros equipos han hecho muchos cambios y no ha funcionado. Nosotros hemos tenido la recompensa», explica.
SAD Y PLANIFICACIÓN
Mientras la plantilla aún no ha dicho su última palabra en la pista, la directiva echará el resto por cuadrar los números sin descuidar el futuro.
«Hay mucho trabajo», reconoce el presidente, quien ya advierte de la nueva dificultad a salvar. La ampliación de capital será otro duro escollo para el San Pablo, ya que deberá cubrir una cantidad de dinero «muy significativa».
Además, el club celebra la posibilidad de «planificar con tiempo la próxima temporada». Sancho ya habla de tratar las renovaciones que pida el cuerpo técnico y de hacer las cosas con calma «de una vez por todas» después de las prisas de 2015 y 2017.