Baloncesto adaptado
Adiós al sueño del Servigest
Getafe se cruza por segundo año consecutivo en el camino hacia el ascenso del cuadro de Rodri Escudero / Los visitantes rompieron el partido en el tercer cuarto

El Servigest perdió en el tercer cuarto todas sus opciones de ascenso a División de Honor-Israel L. Murillo
Getafe hizo ayer añicos el sueño del Servigest. Por segundo año consecutivo la histórica escuadra madrileña se cruzó en el camino hacia el ascenso a la élite nacional del cuadro burgalés.
El conjunto de Rodri Escudero no pudo alcanzar la orilla. Lo tuvo en su mano el pasado fin de semana en la Final a Cuatro de la categoría de plata nacional. Dio el do de pecho en la semifinal doblegando a Basketmi Ferrol.
Parecía que había hecho lo más difícil y con la eliminación del gran favorito en la otra semifinal tenía el camino expedito hacia División de Honor. Pero entonces Zuzenak impidió que los del Talamillo remataran la faena.
Quedaba una segunda bala en la recámara. En casa, ante su afición, a partido único y ante un rival que dejó atrás sus días de gloria y había firmado una liga para olvidar. Pero ni por esas.
El Servigest se quedó a las puertas de la gloria. Entró bien en el encuentro, siempre liderado por un Piti que se convirtió una vez más en el jugador más destacado de la contienda con 25 puntos. Y logró llegar al término del primer cuarto de la contienda con una ventaja, aunque mínima, en el electrónico (17-16) que abría una puerta a la esperanza.
Sin embargo, todo fue un espejismo porque a partir de ese momento Getafe comenzó a imponer su ley, cada vez con mayor claridad, de la mano de Leep, Ion y Lindblom. Fueron estos jugadores quienes comenzaron a decantar la balanza del lado visitante en el tramo final del segundo cuarto, al que se llegó con un resultado de 28-31.
El choque estaba completamente abierto. Pero Servigest se vio incapaz de mantener el ritmo de su oponente en el arranque del tercer acto, momento que aprovechó Getafe para abrir una renta más que considerable en el tanteador que se fue elevando progresivamente. Los castellanos solo pudieron anotar 6 puntos en este periodo por 18 de los madrileños.
Con una gran desventaja en el marcador (34-49) echaron el resto los locales en los últimos 10 minutos de la contienda. Pero solo consiguieron un intercambio de golpes del que salían claramente favorecidos los visitantes, que mantuvieron con solvencia su renta (47-62).