Ciclismo / Vuelta a Burgos
Primera gran selección
La ascensión al Picón Blanco separará el grano de la paja entre los aspirantes a hacerse con el maillot morado / Es un puerto de 9 kilómetros con una pendiente media del 9%

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La ascensión al Picón Blanco se convirtió en la gran sensación de la Vuelta a Burgos 2017. Y volverá a ser un hito fundamental en el recorrido en su 40ª edición. En vista del éxito alcanzado con la inclusión en el recorrido de una cota de montaña inédita en el panorama ciclista nacional, la organización optará por repetir la fórmula -aunque con una importante variación en los primeros kilómetros de la jornada-.
El Geoparque de Las Loras, incluido por la Unesco en la Red Mundial de Geoparques será el gran protagonista del trazado. Considerada como la etapa reina de la carrera, contará con un trazado sinuoso de 149 kilómetros que arrancará en Sedano y en el que los corredores deberán superar los altos de la Mota, Escalerón, Ailanes y Retuerta antes de la ascensión final.
Las características del terreno invitan a una jornada muy nerviosa, ya que en los primeros kilómetros se afrontará la primera meta volante, ubicada en Quintanilla Escalada, desde donde el pelotón se dirigirá a San Felices. Acto seguido se encuentra la primera dificultad montañosa de la jornada (kilómetro 19).
A partir de ahí la carrera transitará por Pesquera de Ebro, Quintanilla Colina, Villanueva Rampalay y Gallejones, ya en plena subida al Alto Escalerón, en el kilómetro 39. En este punto la trazado hará un pequeño bucle por Pesquera de Ebro, Quintanilla-Colina, Villanueva Rampalay y Robredo de Zamanzas para plantarse en la ascensión al Alto de Ailanes, en el 64 de etapa.
Tras el descenso los corredores comenzarán la aproximación a Medina de Pomar y Villarcayo, donde estarán ubicadas la segunda y tercera meta volante de la etapa. Ya en el tramo final de etapa y tras tocar localidades como Cigüenza, Tubilla, Escanduso, Escaño, Brizuela, Puentedey, Quintanilla Valdebodres, Cogullos y Ahedo de Linares, los ciclistas ascenderán el Alto de Retuerta -a 26 de meta- para afrontar los kilómetros previos a la gran ascensión de la jornada. Tras cruzar Espinosa llegará el plato fuerte de la jornada, una ascensión de 9 kilómetros con una pendiente media del 9% y tramos en los que se alcanzarán desniveles del 19%.