BALONCESTO
Otro objetivo cumplido
El San Pablo Burgos salva con nota una complicada semana sin los internacionales / A pesar del cansancio acumulado, los azules levantan rentas de 13 puntos en contra para vencer al Estudiantes

Goran Huskic ataca al jugador del Estudiantes Arteaga en un lance del partido disputado ayer en Getafe.-CB GETAFE / ALBA PACHECO
MOVISTAR ESTUDIANTES 62
SAN PABLO BURGOS 66Movistar Estudiantes: Cook (6), Brizuela (14), Vicedo (4), Suton (3) y Jankovic (16) -cinco inicial- Sola (-), Peña (2), Caner-Medley (5), Víctor Arteaga (4), Suárez (-), Arroyo (8).
San Pablo Burgos: Álex López (5), Valge (-), Radoncic (7), Javi Vega (9) y Thompson (11) -cinco inicial- Jaramaz (5), Frazier (11), Barrera (7), Huskic (11), Aguilar (-) y Alberto Alonso (-).Parciales: 15-17; 33-25 (descanso); 46-45 y 62-66 (final).Desde luego, el de ayer no fue el partido más brillante del San Pablo Burgos. Sin embargo, el esfuerzo realizado por el conjunto azul tiene mucho mérito teniendo en cuenta las circunstancias y el cansancio acumulado después de disputar dos partidos en 24 horas. Aunque espesos por momentos, los burgaleses fueron de menos a más para llevarse el triunfo ante el Estudiantes y acabar con muy buenas sensaciones la penúltima fase de la pretemporada.
El efecto de las ventanas internacionales se dejó notar en el planteamiento de ambos equipos. Diego Epifanio ‘Epi’ apostó de salida con Álex López como base, una solución válida que va más allá de un simple parche. Además, la inclusión de Valge completaba un quinteto atípico que sufrió en defensa en los primeros compases.
El Estudiantes jugó muy fácil en el arranque. Llevó una y otra vez el balón a posiciones cercanas al aro para cimentar sus primeras ventajas, aunque los ayer blancos respondieron en campo contrario para aguantar el tirón.
Radoncic cargó en la pintura y el movimiento de balón era el adecuado en busca de posiciones de tiro liberadas. Tras el 8-9, el juego comenzó a enmarañarse para acercar poco a poco a los castellanos a un agujero negro.
El correcalles se tradujo en una colección de malas decisiones, precipitaciones y pérdidas. Al menos, Huskic aportó energía y equilibrio a un San Pablo que se dejó guiar por el serbio para finalizar el cuarto por delante (15-17).
Fue un pequeño chispazo de luz antes del apagón general. El segundo cuarto descubrió la peor versión del bloque de Epi. Los burgaleses no encontraron el timing necesario en sus acciones ofensivas y su porcentaje exterior fue nulo.
Los del Coliseum ni siquiera gestionaron bien las contadas situaciones disfrutadas en transición. Poco o nada se salvó de este periodo previo al descanso. Los blancos tampoco pudieron refugiarse en el talento individual de sus jugadores. Thompson, santo y seña de este equipo, seguía atascado y no apareció hasta el tercer cuarto.
Demasiadas circunstancias en contra. El Movistar Estudiantes, con sus canteranos en pista, se apoyó en dos triples de Brizuela y en uno más de Caner-Medley para poner tierra de por medio. El parcial creció hasta el 16-3 y el San Pablo se chocaba una y otra vez con el triple (31-20).
El 1/10 del descanso resumía lo ocurrido en una primera parte para olvidar. Al menos, el pequeño arreón final y un 2+1 de Jaramaz minimizaron los daños con el 33-25.
Los burgaleses se mantenían en pie a pesar del lógico bache en sus prestaciones. Aún quedaba mucho partido por delante y el bloque de Epi fue a más. En el arranque del tercer cuarto Huskic y Frazier fueron los referentes de un equipo que intentaba remontar una diferencia estabilizada por encima de los 10 puntos.
El Estudiantes tocó techo con el 44-32 en el minuto 25. A partir de ese momento las tornas cambiaron y los castellanos tomaron el mando de la situación. Por fin, el San Pablo Burgos recuperó las sensaciones en ataque y el atasco dio paso a una mayor fluidez en la circulación.
Tras un primer aviso (51-45), los castellanos dieron el zarpazo decisivo en el encuentro con un parcial de 0-13. Los azules se la jugaron al triple y, esta vez, tuvieron el acierto necesario.
Sendos aciertos consecutivos de Vega y López, completados por una canasta de Thompson y un lanzamiento liberado de Radoncic desde el arco catapultaron al cuadro de Epi. Los burgaleses contagiaron a un rival negado ahora en el lanzamiento y por eso pudieron correr. Más suelto, el San Pablo Burgos culminó la escapada con dos tiros libres de Barrera a cinco minutos del final.
Quiso reaccionar el combinado del Ramiro de la mano de Brizuela y, aunque los del Coliseum fallaron con el estoque, el rival tampoco esta para muchas alegrías en ataque.
El Miraflores cerró bien su aro y selló una distancia de seguridad suficiente para gobernar los últimos minutos a pesar de su falta de contundencia en situaciones cómodas para anotar. Con el 59-64, solo un triple de Cook en el último minuto aportó chispa al desenlace.
Los madrileños optaron por forzar el bonus de faltas y, mientras tanto, el reloj corrió en favor de los intereses de un San Pablo que sentenció con una canasta oportunista de Thompson y una última defensa.