Fútbol / Segunda B
Tres puntos de oro para el Mirandés
Un tanto de Matheus da la segunda victoria del curso al conjunto rojillo / El cuadro de Anduva no podía fallar y salió airoso de la complicada visita a Langreo /Los de Borja Jiménez mantienen el pulso

Yanis conduce un balón en el choque contra el Barakaldo en Anduva-Jose Esteban Egurrola
LANGREO 0
CD MIRANDÉS 1Segunda y vital victoria para el CD Mirandés en un campo complicadísimo como es el Nuevo Ganzábal. El oportunismo de Matheus, a los pocos instantes de entrar sobre el terreno de juego, permite a los de Borja Jiménez continuar invictos y cambiar los empates por las victorias. Con 9 puntos en el casillero, el equipo no pierde de vista la zona noble y sigue sin perder.
Los primeros compases fueron de dominio local con un Langreo fuerte de salida que una y otra vez se acercaba sobre el área del Mirandés, pero el buen hacer del equipo burgalés evitó que las acciones fueran peligrosas. Ya se observaba en los primeros minutos que los de Miranda de Ebro son un equipo bien armado en todas sus líneas y de mucha calidad técnica, aunque el Langreo salió sin complejos y le plantó cara en los primeros 20 minutos de juego, en los que ningún equipo disparó sobre los tres palos.
En los minutos 26 y 28 pasó la portería del Langreo por serios problemas tras un centro desde la banda izquierda de Miguel Díaz que se paseó por delante del portal local y que ante la salida del portero langreano, Imanol, que no atajó, obligó a Dani López -con muchos apuros- a desviar a saque de esquina. Rúper botó el córner y se formó un barullo en el área asturiana con varios rechaces. Finalmente despejó Alain alejando el peligro que había llevado el Mirandés.
Un fuerte disparo del Langreo sobre sobre la meta de Limones, obra de Dani Abalo en el minuto 38, fue el primer chut local entre palos. Una oportunidad seria que resolvió muy bien el cancerbero rojillo.
En los últimos minutos del primer acto el conjunto burgalés era el que presionaba intensamente sobre la meta defendida por Imanol Elías, que ya se tuvo que emplear a fondo despejando de puños el peligro en un disparo de Rúper.
En el minuto 45 un error en la defensa local lo aprovecha Paris Adot para disparar sobre los tres palos y el despeje del meta del Langreo le llegó a Miguel Díaz, ya dentro del área, pero erró en su disparo enviando fuera cuando tenía una clara ocasión de gol. Con empate sin goles se llegó al final de un primera mitad de buen juego, con las mejores ocasiones para el Mirandés.
Tras la reanudación se vio a un conjunto rojillo con una marcha más que su adversario, y que una y otra vez encerraba al conjunto local de Hernán Pérez Cuesta en su área. Era el minuto 53 cuando un centro sobre el área langreana de Kijera era rematado de cabeza por Claudio Medina y el balón fue repelido por el larguero y despejado por la defensa local posteriormente.
La respuesta asturiana llegó de inmediato. Un centro sobre el área del Mirandés al que no llegó por poco Samba hizo saltar a la gente en las gradas (fue despejado por un defensor burgalés a saque de esquina). El Langreo se soltó algo de la presión visitante y llegó con claridad sobre la meta de Limones, pero el cancerbero rojillo se tuvo que emplear a fondo en sendos disparos de Aimar y Dani López. Sobrio y seguro bajo palos abortó el peligro el portero del Mirandés.
Marcaba el crono el minuto 76 cuando en una contra del Mirandés por la izquierda por parte de Álvaro Rey, el atacante envió el balón sobre el área donde Matheus, en el primer palo, batió al meta Imanol logrando el 0-1. Había saltado al campo un minuto antes. Primer balón tocado y una diana clave. A partir de ahí, seriedad en la defensa pero sufrimiento ante el acoso local.
El Mirandés paraba en la tarde de ayer en Ganzábal la hemorragia de empates que llevaba ante un Langreo que quiso pero que no pudo ante el buen hacer del equipo burgalés al que sin embargo los langreanos plantaron cara a lo largo del partido (incluso le tutearon en algunos momentos).Los asturianos pudieron empatar en una tijera de Nacho Calvillo en el minuto 93 que salió rozando el larguero. Era la última jugada de la tarde y con el pitido final el alivio de los rojillos era evidente. Una victoria que es puro bálsamo y refuerza las ideas de Borja Jiménez.