RUGBY / División de Honor
El UBU Colina Clinic se subleva
Los gualdinegros se imponen al Independiente en la última acción del partido después de competir en inferioridad durante 50 minutos / Calle marcó la diferencia para premiar el gran esfuerzo del colectivo

Emiliano Calle gana la línea de ventaja y progresa con el oval, ayer, en San Amaro.-ISRAEL L. MURILLO
UBU COLINA CLINIC 39
INDEPENDIENTE 36UBU Colina Clinic: Van den Berg, Fuente, Pisapia, Wagenaar, Guido, Africa, Aristemuño, Moli, Herreros, Calle, Álvaro González, Sirvent, Molinero, Salas y Kleynhans. También jugaron Ascroft-Leigh, Pedro González, Snyman, Rocamán y Potgieter.
Aldro Independiente: Domínguez, Bulacio, Medina, González, Mora, Williams , Olmedo, Moreno, Cornejo, García, Sánchez, Verschae, Contardi, Mañero y Poet. También jugaron Barros, Martín, Soria y Palmieri.Árbitro: Iñigo Atorrasagasti.
Tarjetas amarillas: No hubo.
Tarjetas rojas: al jugador local Van den Berg por agresión a un contrario en el minuto 32.
Tanteo: 0-5, min. 14: ensayo de Mañero; 7-5, min. 16: ensayo de Herreros que transforma Calle; 7-10, min. 20: ensayo de Sánchez; 14-10, min. 23: ensayo de Aristemuño que transforma Calle; 14-13, min. 27: golpe de castigo de García; 17-13, min. 30: golpe de castigo de Calle; 17-16, min. 34: golpe de castigo de García; 20-16, min. 37: golpe de castigo de Calle; 20-21, min. 39: ensayo de Sánchez; 27-21, min. 52: ensayo de Salas que transforma Calle; 27-26, min. 55: ensayo de Soria; 34-26, min. 60: ensayo de Potgieter que transforma Calle; 34-29, min. 63: golpe de castigo de García; 34-36, min. 74: ensayo de Sánchez que transforma García; 39-36, min. 80: ensayo de Calle.BURGOS
La División de Honor solo ha necesitado tres jornadas para saber que este UBU Colina Clinic no se conforma con competir contra los mejores. El proyecto gualdinegro también quiere ser protagonista principal en una temporada que ya ofrece grandes emociones a los fieles parroquianos de San Amaro.
Los gualdinegros se sienten cómodos en la cuarta posición de la tabla. Una anécdota a estas alturas, pero toda una declaración de intenciones. El bloque castellano firmó ayer su segunda victoria consecutiva, un éxito que quedará guardado en la memoria por cómo se produjo.
Los burgaleses se desquitaron de la dura decepción sufrida ante el Alcobendas para vivir la otra cara de la moneda. Esta vez, fue el UBU Colina Clinic quien selló el éxito en la última acción del partido gracias a una genialidad de Emiliano Calle. El apertura marca los diferencias en los pateos y, además, tiene esas gotas de calidad que definen a los grandes jugadores. La acción final del apertura premió el esfuerzo de un grupo capaz de superar al Independiente a pesar de competir en inferioridad durante 50 minutos por la expulsión de Van den Berg.
El rival quiso imponer su juego desde el arranque, una premisa que todos intentan aplicar con el objetivo de sofocar la rebelión del novato. Los visitantes intensificaron su presión y pusieron en serios apuros a un equipo castellano al que le costaba salir de su 22 con el oval controlado.
Los gualdinegros se oxigenaron con un par de cabalgadas de Kleynhans, pero el control era verdiblanco. Además, los santanderinos amargaron a los locales en la touche durante la primera parte para remarcar su dominio. Así, pronto llegó el primer ensayo en un largo ataque culminado en el ala.
El favorito había hecho lo más complicado, pero no encontró el modo de poner el lazo a un partido que se volvió loco. Ambos equipos pagaron caros sus desajustes y se inició un bello intercambio de golpes decantado en favor de los locales por el acierto en el pateo de Calle.
Los locales respondieron de inmediato gracias a una pillería de Herreros a la salida de un golpe de castigo, pero el Independiente montó a continuación una contra en el enésimo error gualdinegro en el line out. Con el 7-10 aún quedaban muchas cosas por contar en una mañana en la que no hubo tregua. Fue un gran espectáculo.
Por fin, el UBU Colina Clinic amarró una touche a cinco metros de la línea de marca para montar un maul embarullado y culminado por Aristemuño. Los castellanos se sentían seguros en estas arenas movedizas y prometían batalla hasta el final.
El 17-13 en el minuto 30 suponía un toque de atención para un Aldro Independiente que necesitaba algo más para llevar el partido a su terreno. Los castellanos, como es habitual, gobernaron en la melé y en un choque tan igualado cada detalle jugó un papel fundamental.
Entonces llegó el lance que debía haber marcado el desarrollo del encuentro. El árbitro mostró tarjeta roja al pilier local Gavin van den Berg al entender que el delantero golpeó a un contrario al entrar por el lateral en un ruck. Los novatos compitieron en inferioridad durante 50 minutos, pero los cántabros no supieron aprovechar esta circunstancia.
El UBU Colina Clinic se la jugó al prescindir de Juan Aristemuño. El pack se las ingenió para competir con garantías en la melé a pesar de la inferioridad numérica y el equipo ganó seguridad por fuera con el objetivo de tapar la fuente de alimentación del rival. Con todo, los verdiblancos aprovecharon la traca final del primer tiempo para ponerse por delante gracias a un ensayo con el tiempo cumplido.
El 20-21 reflejaba lo ocurrido en unos primeros 40 minutos vibrantes. La situación obligaba al Independiente a hacerse con las riendas de la situación, pero los bisontes no tuvieron la profundidad requerida cuando merodearon la línea de 22 rival.
El encuentro se desarrollaba en campo burgalés, si bien la entrada de los hombres de refresco activó a los de San Amaro. Los gualdinegros recuperaron el oval en una acción que parecía destinada a acabar en ensayo visitante y montaron un contragolpe letal en el que Santiago Salas superó por velocidad a la desordenada defensa montañesa. Era el minuto 52 y la posterior transformación de Calle dejó al favorito en una situación delicada con el 27-21.
Los pupilos de Tristán Moziman tuvieron una gran capacidad de reacción después de cada arreón gualdinegro y en la siguiente fase ofensiva recortaron distancias para jugársela en el cara o cruz. Restaban 20 minutos y todo podía ocurrir con el 27-26. Eso sí, las cántabros echaron en falta los puntos perdidos desde el tee.
Si el Independiente esperaba un bajón físico de un Aparejadores en inferioridad, estaba equivocado. De hecho, el partido se puso de cara en un lance en el que Freginald Africa ganó la línea de ventaja por el centro. Los burgaleses dieron continuidad a la transmisión y abrieron una distancia de seguridad con el posado completado de Potgieter (34-26).
Los bisontes remaron contra corriente y contra el reloj. De nuevo se levantaron de la lona para ponerse a tiro de ensayo transformado gracias a un nuevo golpe de castigo. Era el 34-29 y los visitantes murieron en campo contrario en busca de la remontada. Mantuvieron la calma con su delantera hasta que encontraron el hueco en la defensa gualdinegra. Después, García acertó en la transformación para poner por delante a los suyos con una patada complicada (34-36).
La historia de Alcobendas se repetía. Sin embargo, los locales guardaron una última bala. Con el tiempo cumplido, Calle se sacó de la chistera una acción individual de gran calidad para romper la cortina rival con una sutil patada a seguir y llevó oval hasta la zona de marca. No había tiempo para más. Esta vez salió cara y San Amaro se rindió ante sus héroes con la seguridad de que aún quedan muchas jornadas para disfrutar con este equipo.