El Correo de Burgos

Fútbol / Segunda B

El Mirandés pierde su imbatibilidad

El cuadro rojillo encaja en Torrelavega su primera derrota de la temporada / Camus, de penalti, inclinó la balanza del lado de la Gimnástica / En el primer acto Yanis marró otra pena máxima al borde del descanso

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DANIEL ORTEGA CEBRECOS
Burgos

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Se acabó la racha. El Mirandés firmó su peor encuentro de la temporada, en especial un segundo periodo muy mediocre, y acabó encajando la primera derrota liguera a raíz de un penalti ya en los compases finales por mano de Melli que Borja Camus convirtió. Antes, en el tramo final del primer periodo, Yanis Rahmani había perdonado otra pena máxima, con parada de Álex Ruiz, en la mejor opción de los de Borja Jiménez. Después el Mirandés se apagó ante el coraje de los locales, que supieron jugar bien sus bazas hasta asegurar una victoria muy valiosa para sus intereses.

Arrancó el encuentro con los cántabros buscando un fútbol directo y sin contemplaciones, asegurando ante todo la defensa y sin riesgos ante el potencial rojillo. La primera local, gracias a la presión fortísima de los del Besaya, fue un balón desviado de Luis Alberto en remate algo forzado. Pero los de Borja Jiménez comenzaban a tocar mejor en la medular, con un primer aviso de Ernest, gran acción personal del ghanés con disparo final que se marchaba fuera por poco.

Dos recetas muy diferentes de juego encaradas en la matinal torrelaveguense y cada vez mejores sensaciones en un Mirandés que sabía cómo librarse del pressing blanquiazul. Pero en una jugada a balón parado, un córner, susto cuando Luis Alberto disparaba a bocajarro pero el rebote en la zaga rojilla acababa de nuevo en saque de esquina.

Pero en juego trenzado el Mirandés era mucho más equipo. Así, una jugada muy bien combinada culminaba en centro de Ernest con remate de Yanis que entre Álex Ruiz y el poste salvaban a los locales.

Otro gran susto cuando una serie de errores de la zaga visitante acababa en disparo de zurda de Palazuelos llegando desde segunda línea, rozando el esférico la madera cerca de la cruceta. De nuevo los despistes atrás pudieron costar caro. En un córner en el minuto 22 el gol de Melli fue anulado por falta previa. Los de Borja Jiménez tenían problemas en la salida de balón ante la presión alta de los cántabros, con poca claridad en los ataques. Así, el Mirandés optaba por balones en largo y en uno de ellos un centro de Yanis no la acertaba a rematar Claudio cuando el central Bardanca desviaba in extremis.

Con el encuentro bastante más cerrado, más firmes las estrategias defensivas, en un córner llegó un penalti tan claro como infantil, cuando Claudio, de espaldas al marco y saliendo del área, fue agarrado. Yanis disparaba pero Álex Ruiz le adivinó las intenciones, raso y falto de potencia, un caramelo para el cancerbero

La respuesta local, un centro al área y pugna entre Melli y Primo con todo el Malecón pidiendo penalti. Velasco Arbaiza, firme, no lo indicó. Los locales se envalentonaron y un disparo de Camus obligó ya sobre el 45 al paradón de Limones cuando se cantaba el 1-0.

Arrancó la segunda con el Mirandés dando un paso adelante, con buen disparo de Hugo Rama que despejaba de puños Álex Ruiz y un tiro de falta de Romero a las manos del arquero local.

La primera ocasión de la Gimnástica fue un trallazo de Palazuelos que se perdía alto en una dinámica donde no se veía dueño claro sobre el tapete. El coraje local, oxígeno fresco en los pulmones tras el asueto, encerraba a los de Jiménez en su zona sin poder mover el esférico con comodidad.

Al cuarto de hora llegó una opción local cuando Primo habilitaba de tacón a Vitienes, quien se quedaba solo ante Limones, salvando el meta rojillo en el uno contra uno. No despertaba el Mirandés pese a la entrada de Álvaro Rey y un trallazo de volea de zurda a cargo de Primo se marchó fuera por muy poco.

Los técnicos comenzaban a mover piezas, alivio en el Mirandés cuando Pablo Lago decidía sacar del rectángulo a Primo, una pesadilla para la defensa visitante, agotándose los minutos con poca claridad en las intentonas de unos y otros. Álvaro Rey aportaba movilidad e intensidad en banda, con la Gimnástica buscando las contras como principal arma, y es que los locales comenzaban a ver como positivo el botín de un punto.

Y a siete para el final llegó el segundo penalti de la mañana cuando un remate de Nacho iba a la mano de Melli. Camus, desde los once metros, engañó a Limones y el 1-0 estaba ya en la torreta. Restaban pocos minutos, pero el Mirandés se echó hacia arriba con todo pero con escasas ideas y ya con poco oxígeno en la reserva.

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