Fútbol / Segunda B
Malos principios, difíciles finales
El Burgos CF solo ha sumado el 25,6% de los puntos en juego / Para asegurar la salvación debería obtener cerca de la mitad de los puestos en liza en los dos últimos tercios de Liga

Goti pugna por un balón con un jugador de Unionistas-Raúl G. Ochoa
Los buenos comienzos no son una garantía de éxito, pero los malos arranques son los peores compañeros de viaje. Más aún en un proyecto concebido para convertirse en referencia de éxito y que en apenas tres meses ha visto sepultadas todas sus esperanzas.
El Burgos CF tiene una difícil papeleta por delante. Más allá de lo meramente futbolístico tendrá que trabajar mentalmente para asumir el cambio de rol. Jugadores que llegaron al club con la pretensión de luchar por un ascenso se verán obligados a bajar al barro para conducir al equipo a puerto seguro y asegurar la permanencia.
Para evitar la debacle mucho deberán mejorar los números del combinado que ahora dirige Fernando Estévez. Hasta el momento solo ha sido capaz de sumar el 25,6% de los puntos en juego (10 de 39). Para salvar la categoría debería alcanzar la frontera de los 45 puntos -con esta cifra hace un par de temporadas se vio abocado a disputar el play-out-.
Eso significa que el cuadro blanquinegro necesita alrededor de 35 puntos en las 26 jornadas que quedan por delante hasta el final de temporada. O lo que es lo mismo, alrededor del 45% de los puntos en disputa. Una cifra alcanzable pero que limita a la mínima expresión el margen de error por el lastre acumulado hasta el momento.
La historia reciente del club muestra el camino al Burgos CF. En la campaña 2016-17 el proyecto se desmoronó en apenas mes y medio. Paco Fernández fue destituitido al término de la sexta jornada cuando el equipo contaba con tan solo 1 punto en su casillero. Manix Mandiola tomó entonces las riendas. A estas alturas de competición, en la 13ª jornada, la escuadra blanquinegra contaba con un punto menos en su casillero (9), aunque es cierto que en aquella ocasión el equipo había anotado hasta el momento 16 tantos -por 5 de este curso-. Y al final de la campaña logró salvarse en una agónica eliminatoria contra el Linares.
Pero no todo son datos esperanzadores, puesto que en otras ocasiones con malos arranques no se pudo enderezar el rumbo y el equipo dio con sus huesos en Tercera (2007-8 y 2011-12). En el primer caso el Burgos CF no tocó nunca puestos de descenso hasta la última y fatídica jornada. De hecho, a estas alturas de campeonato ocupaba el puesto 14º con 15 puntos en su casillero (y 11 dianas anotadas). Posteriormente consumó la debacle en Palencia y cayó con 40 puntos.
En el caso del último descenso el equipo no fue capaz de corregir un nefasto arranque con Julio Bañuelos en el banquillo. El equipo fue colista desde el arranque de una temporada que finalizó con Miguel Ángel Álvarez Tomé al frente de la nave blanquinegra. En la jornada 13ª el Burgos era farolillo rojo con 6 puntos en su casillero (pero 10 goles a favor). Cerró el curso último con 28 puntos en una campaña para olvidar.
VUELTA AL TRABAJO
En otro orden de cosas la plantilla regresa hoy al trabajo -tras disfrutar ayer de una jornada de descanso- para comenzar a preparar de forma específica el difícil encuentro que tendrá el próximo domingo en el Reino de León frente a la Cultural.