Fútbol sala / Segunda B
Agónica victoria del Mirandés
Un solitario tanto de Álvaro Rey cuando el choque agonizaba dio los tres puntos a los rojillos frente a un Gernika muy correoso en Anduva / Limones salvó a los burgaleses con grandes intervenciones en el segundo acto

Álvaro Rey anotó ayer el tanto de la victoria del Mirandés frente al Gernika-Jose Esteban Egurrola
Agónico triunfo del Mirandés en un encuentro bastante mediocre de los locales. De hecho, el Gernika llevó más peligro en sus aproximaciones, en especial en un segundo periodo donde el meta local Limones estuvo magistral. Pero una llegada por la derecha de Carlos Julio a dos del noventa la remataba Álvaro Rey a las mallas haciendo que la lógica de los grandes y los pequeños fuera cruel una vez más.
En el primer periodo el Mirandés tuvo más la pelota y creó más peligro, pero el Gernika también se mostró valiente con el esférico en su poder y vertical en sus llegadas al área. La primera ocasión local llegó ya cerca de los diez minutos, en un remate algo forzado de Matheus que atrapaba con seguridad el arquero vasco. Poco después Yanis se quedaba en posición franca pero el colegiado anulaba la jugada por un fuera de juego muy dudoso y protestado.
Los vascos no parecían un equipo tan de zona baja, con llegadas peligrosas como un intento de tijera a cargo de Koldo a la salida de un córner, o una jugada anulada por falta previa pero donde el remate de Parra acabó rozando la madera.
No obstante, a partir del ecuador del primer periodo el dominio y las ocasiones ya fueron casi todas del equipo rojillo. El ayer titular Carlos Julio, muy activo en la banda diestra, probaba con un disparo algo defectuoso, sin apuros para Garrantxo. Más entonado y más obligado el portero vizcaíno a los 25 minutos, sacando un violento zapatazo de Hugo Rama desde la frontal del área.
No obstante, la defensa del Gernika estaba muy bien ubicada y taponaba bien los intentos de un Mirandés que trataba de volcar hacia las bandas, siempre con la referencia de Carlos Julio y Kijera, llegando una nueva opción a cinco del descanso en entrada en velocidad del lateral diestro, con respuesta atinada de un Garrantxo -que era el mejor de los suyos-. Y más que lo confirmaría el cancerbero de los visitantes ante un trallazo de Matheus ya al borde del pitido final del primer periodo y tras estupenda jugada personal del ariete del Mirandés.
En la reanudación, Matheus tenía la primera para los de Borja Jiménez, pero no llegaba a conectar bien, respondiendo el Gernika en un remate de Abaroa donde los vascos pidieron mano.
Melli y Mathias lo intentaban en un encuentro que para entonces no tenía un dueño claro, ya que el Gernika estaba incluso cómodo tocando y creando peligro como un remate cruzado de Koldo que sacaba Limones con una mano imposible, la parada mágica de la tarde. Se cumplía el cuarto de hora de la reanudación.
Y a los veinte minutos, de nuevo el portero del Mirandés tenía que lucirse, esta vez a tiro de Abaroa, cuando ya se mascaba la tragedia en Anduva. Y es que el Gernika estaba saliendo más que respondón ante un conjunto rojillo que no estaba cómodo sobre el tapete.
Borja Jiménez ya había movido piezas, Álvaro Bravo por Rama, y en una contra a punto estuvo de llegar a un balón peligroso Matheus, pero se le adelantó Garrantxo en dos tiempos. El encuentro iba entrando en el tramo decisivo, cada vez con más espacios para unos y otros y al susto visitante, Pradera ante Limones, respondía el Mirandés con un fenomenal envío de Álvaro Rey al que no llegaba Matheus por muy poquito. Nervios en la grada, ya que el encuentro se podía decantar para cualquiera de los dos lados.
A cinco minutos del final, una llegada de Carlos Julio acababa con el esférico en saque de córner, saliendo muy cerca del travesaño del marco del Gernika. Y tres más tarde, nueva percusión del lateral diestro de los rojillos por su banda, pase de la muerte y remate de Álvaro Rey que se iba al fondo de las mallas después de haber tocado en el palo.
Se había conseguido lo más difícil, superar la zaga vasca después de un partido de tonalidades más bien grisáceas, pero aún había que pasar un susto final ya en el añadido cuando Koldo tuvo un peligroso remate para empatar. No acertó un Gernika que se va de Anduva cariacontecido, ya que tuteó a uno de los grandes, le superó incluso en muchas fases, pero al final se fue de vacío. Curioso este Mirandés, que en el arranque de Liga jugaba de maravilla en casa y no ganaba, y ahora haciendo partidos mediocres se lleva los tres puntos.