FUTBOL Segunda División B
Al Burgos solo le faltó el gol
Fue mejor que su adversario y creó más y mejores ocasiones, pero no acertó

Jon Madrazo se lamenta tras fallar una de las mejores ocasiones del Burgos CF al borde del descanso.-SANTI OTERO
BURGOS CF: 0
NAVALCARNERO: 0Árbitro: Etayo Herrera (comité vasco). Mostró tarjeta amarilla a los locales Aldalur, Undabarrena y Borda, así como al visitante Joya.
Burgos CF: Mikel Saizar, Goti,Aldalur, Julio Rico, Borda, Undabarrena, Madrazo (Rojano, min. 83), Adrián Cruz (Elliot, min. 61), Cervero, Chevi y Figueroa (Yaw, min. 72).
Navalcarnero: Diego Conde, Jesús,Sergio José Antonio, min. 23), Manu Jaimez, Álex González, Joya (Del Pozo, min. 85), Fran Santano, Mena, Bermejo, Joaquín (Esnaider, min. 89) y Cifo.Las dinámicas marcan en muchas ocasiones la delgada línea que separa las victorias de los empates o las derrotas.El triunfo llega por pura inercia cuando un equipo tiene las circunstancias de cara, al revés de lo que ocurre cuando las tiene en contra.El Burgos CF se encuentra en este segundo grupo, ese en el que cada error le penaliza de forma severa y en el que los aciertos no acaban de reflejarse ni en el marcador, ni en la clasificación.
La escuadra blanquinegra consiguió un amargo empate ante el Navalcarnero, uno de sus rivales directos en su lucha por abandonar los puestos de descenso. Los burgalesistas fueron mejores que el cuadro madrileño. Tuvieron el control del partido en todo momento, crearon ocasiones de peligro y mandaron durante los 90 minutos. Les faltó marcar, una tara que llevan arrastrando desde el inicio de la campaña y que se ha convertido en uno de sus lastres más pesados.
Los datos son contundentes.El equipo ha marcado 6 goles en 15 jornadas y es el menos realizador de toda la Segunda División B. Quizás su falta de pegada no sea su único problema, pero sí uno de los más importantes.
El Burgos CF volvió a emitir sensaciones positivas, aunque es una faceta que de momento no puntúa. Lo cierto es que si la escuadra castellana exhibe este nivel a lo largo de la campaña acabará ganando partidos y saliendo de la zona pantanosa.Echando un vistazo a la clasificación, urge que el buen juego comience a transformarse en puntos.
El de ayer fue quizás el mejor partido del Burgos CF en la actual campaña. Fue el dominador del choque, hizo daño a su adversario y no concedió ni una ocasión al Navalcarnero.El camino es el correcto, aunque la mejoría debe venir acompañada de resultados.De lo contrario se queda en nada.
Que el equipo ha dado un paso adelante en cuanto al juego desde la llegada de Estévez es un hecho, aunque el granadino ha logrado 3 puntos de 15 posibles y la situación clasificatoria cada vez es más enrevesada.El pasado jueves el técnico blanquinegro recordó que serán necesarios 45 puntos para salvar la categoría, a estas alturas el único objetivo. Las cuentas comienzan a complicarse.
El choque tuvo desde el inicio un dominador. El Burgos tomó las riendas desde el pitido inicial, mientras el Navalcarnero se mantuvo ordenado y buscó una acción que hiciera saltar la banca.
El conjunto de casa exhibía un dinamismo en ataque ausente en anteriores encuentros y, aunque le faltaba claridad en los últimos metros, pisaba el área madrileña con asiduidad. Su adversario asustaba con rápidas transiciones.
Adrián Cruz, Julio Rico y Jon Madrazo lo intentaron con disparos lejanos, aunque no sorprendieron al meta visitante. Aunque fue en el último cuarto de hora de la primera mitad cuando llegaron las ocasiones más claras para los blanquinegros.
Los blanquinegros calentaron motores en el 36 con una acción de Figueroa, que no pudo aprovechar un balón que quedó suelto en el área. El disparo del canario golpeó en un defensa. Fue en el tramo final de este primer periodo cuando el conjunto burgalés estuvo más cerca de inaugurar el marcador.
La mejor ocasión del partido la tuvo Chevi en el 41. Después de una buena jugada colectiva, un pase de Madrazo le dejó solo ante el portero. Diego Conde le ganó la partida. Poco después fue Madrazo el que tuvo una buena oportunidad, aunque tampoco acertó con su disparo, que cruzó en exceso. El conjunto de casa acababa la primera mitad con buenas sensaciones.
En la reanudación, llegó uno de los escasos sustos de la mañana. Cifo estuvo cerca de aprovechar un pase en profundidad de Joaquín, pero Mikel Saizar estuvo atento para despejar el balón antes de que llegara el delantero.
SALE ELLIOT
El choque dio un giro en el minuto 61. Elliot, en el ostracismo hasta la fecha, saltó al terreno de juego para ocupar la banda izquierda. Adrián Cruz fue el sacrificado y el cuadro burgalés pasó a jugar con un 4-4-2. La salida del canterano del Real Madrid supuso un soplo de aire fresco para el ataque blanquinegro y las mejores opciones ofensivas salieron de sus botas. La presión del Burgos se hizo más insistente en el tramo final del choque y en el 65 Figueroa y Madrazo no aprovecharon una doble ocasión.
Elliot estuvo cerca de convertirse en el héroe de la jornada en el 75. Boto una falta escorada a la derecha y su zapatazo se estrelló en la parte superior del larguero.El Navalcarnero sufría y ante la ausencia de argumentos futbolísticos para hacer frente a su adversario, enfrió el partido a base de pérdidas de tiempo, que contaron con la complicidad del colegiado de turno.
El cronómetro avanzaba y el cuadro castellano no era capaz de perforar la portería contraria. Parecía imposible que el balón no acabara entrando en una de las acometidas.
En los minutos finales las ansias por ganar jugaron en contra de los blanquinegros. Empujaban, aunque el corazón podía más que la cabeza. La fatiga se dejaba notar en varios futbolistas y en su último intento por darle a su equipo mayores argumentos ofensivos Rojano saltó al terreno de juego. La aportación del argentino fue más que escasa.
El gol pudo llegar de carambola en el 87 en una cesión de cabeza de Álex González que sorprendió a su portero, pero el balón salió a escasos centímetros del poste de la portería madrileña. La última del encuentro la tuvo Cervero en el añadido, pero el asturiano, con la pólvora mojada toda la contienda, se volvió a equivocar.