Fútbol / Segunda B
El Mirandés salva los muebles en Oviedo
Trabajado empate del cuadro rojillo ante el filial carbayón / Hugo Rama adelantó a los burgaleses en un sensacional lanzamiento de falta pero poco les duró la alegría, pues el Vetusta igualó el duelo de inmediato

El CD Mirandés firmó tablas en el Requexón frente a un rival directo por el play-off de ascenso-REAL OVIEDO
Buen empate a domicilio de un trabajador Mirandés. El encuentro fue de superioridad local en el primer periodo y de más equilibrio en la segunda mitad, cuando los rojillos igualaron la balanza en la medular. Fue un partido entre dos escuadras con calidad en su juego, que se acabaron neutralizando la una a la otra hasta firmar unas tablas que no dejaron descontento a ninguno.
Se adelantaron los de Borja Jiménez en un magistral lanzamiento de falta de Hugo Rama, pero pronto equilibró el Vetusta gracias a Rober, que aprovechó el único error de un Limones -luego salvaría a los suyos con varias intervenciones magistrales, sobre todo en el primer acto-.
El Mirandés estuvo incómodo de inicio, ya que no están acostumbrados los burgaleses a verse dominados por un equipo que quiere la pelota y la maneja bien. Buen trabajo defensivo de los rojillos ante el fútbol de toque del Vetusta, con una primera opción visitante a balón parado, un tiro de falta muy lejano de Álvaro Rey que se perdió no lejos del palo de la meta carbayona. A renglón seguido, Paris firmaba una gran acción personal entrando casi hasta la cocina, pero su pase de la muerte no halló rematador y acabó en córner.
Y a la tercera llegó el premio en una falta que Hugo Rama puso en la misma escuadra. Imposible para Gorka, golazo del Mirandés. La respuesta local se produjo de inmediato en una llegada de Lucas hasta línea de fondo con pase atrás para el disparo raso de Rober que Limones detenía con seguridad. Daba un paso adelante el Vetusta, con el riesgo de dejar más huecos en la zaga.
Así, Miguel Díaz culminaba una contra con un chut algo escorado que atrapaba Gorka, clara opción en velocidad para los rojillos. Al paso por el minuto 20, clarísima la opción astur en una falta ensayada que engañó a la barrera rojilla dejando a Rober solo ante Limones, si bien su disparo final fue algo defectuoso. Y al minuto siguiente, el empate. Pase al hueco sobre Rober, al que un control fallido se le convertía en autopase, Limones fallaba al no poder blocar el cuero y el atacante anotaba a placer. Tablas en El Requexón y vuelta a empezar.
De ahí hasta el descanso fue mejor el filial del Oviedo. Con confianza en su juego, moviendo bien el cuero, el cuadro local superó a un Mirandés obligado a defender y que sufría sin balón. Sólo a través de algún robo en campo rival se acercó el equipo de Borja Jiménez, como en un centro chut de Romero que salía alto o en un testarazo desviado de Miguel Díaz. Pero el peligro era local, como en un disparo raso de Rober que sacaba Limones a córner en una buena estirada, un zapatazo de Ernesto que despejaba Sergio a saque de esquina con la testa, o ya en el minuto 45, en otra gran acción colectiva de los locales con chut desde la frontal de Javi Mier que obligaba a la sensacional estirada del arquero rojillo cuando el esférico buscaba la escuadra.
Pareció dar un paso adelante el Mirandés en la reanudación, adelantando algo líneas y ocupando más el campo adversario, con un primer aviso en disparo a las nubes de Álvaro Rey. Respuesta del Vetusta en un tiro de falta desde la frontal a cargo de Borja Sánchez que sacaba Limones en gran estirada cerca del travesaño.
El encuentro comenzó a dar señales de lo que sería la segunda mitad, una batalla táctica en la medular entre dos conjuntos con buen trato de balón pero también con solidez defensiva.
Paris rompía esa dinámica a los 58 minutos con una entrada hasta línea de fondo con córner final, que botado por Rey hallaba un peligroso testarazo de Matheus, alto por poco. Se lesionaba Jimmy y los carbayones perdían la referencia en el centro del campo, justo en la acción más peligrosa del segundo periodo, buena acción trenzada del ataque mirandesista con dos pases verticales para dejar en franca posición a Matheus, pero su disparo cruzado y raso se fue a la madera.
A cinco del final un centro al segundo palo que devolvió Sergio al punto de penalti para que empalara la volea Romero, sacando un zaguero a córner cuando Gorka estaba casi batido. Y ya en el añadido una falta de entendimiento entre Sergio y el meta Limones estuvo a punto de costar un susto a los burgaleses.