El Correo de Burgos

Baloncesto / ACB

El San Pablo se ahoga en la orilla

Frazier tuvo la victoria en sus manos en la última acción, pero su intento de triple no entró en un choque de muchas alternativas en el tanteador

Huskic anotó 19 puntos en el choque de ayer en el WiZink Center-ACB PHOTO

Huskic anotó 19 puntos en el choque de ayer en el WiZink Center-ACB PHOTO

Publicado por
DANIEL ORTEGA CEBRECOS
Burgos

Creado:

Actualizado:

MOVISTAR ESTUDIANTES 80

SAN PABLO BURGOS 79Tendrá que seguir esperando el San Pablo para festejar su primera victoria del curso a domicilio. Lo tuvo ayer en su mano en el WiZink Center frente a Estudiantes en un duelo plagado de emoción y alternativas en el marcador. Frazier dispuso de la última bola para cambiar el signo del partido. Salió cruz.

Antes, la escuadra burgalesa había perdido una notable ventaja (11 puntos) conseguida en el tercer cuarto, pero supo aferrarse al partido para mantener intactas sus opciones hasta el último suspiro.

Los castellanos, que saltaron a pista con un quinteto poco habitual, tomaron la delantera en el tanteador en un inicio marcado por la falta de acierto de ambos equipos en aro contrario. Diego Epifanio había alertado a sus pupilos de la peligrosidad de los madrileños desde el perímetro. Y Cook pronto dejó sobradas muestras de su capacidad de anotación con dos lanzamientos convertidos desde más allá de los 6,75 (9-4). Con las primeras rotaciones en pista los visitantes fueron capaces de endosar un parcial de 0-7 a su oponente para ponerse de nuevo por delante.

El mensaje de Epi era claro, había que cargar el juego en la pintura. Aunque los puntos seguían llegando desde fuera, como un triple nada más saltar a la cancha de Fitipaldo (13-14). No terminaba de carburar el combinado del Coliseum, que se retiró al final del primer cuarto con ventaja tras culminar con éxito una acción diseñada en un tiempo muerto a falta de 6 segundos. Frazier asumió el protagonismo para poner el 13-16 en el electrónico.

La falta de acierto en el tiro de ambos conjuntos hizo que el que el marcador apenas registrara movimientos en el inicio del segundo acto. Al menos hasta que apareció en escena Cook, que volvió a armar su brazo para anotar su tercer triple del choque (en otros tantos intentos). El Estudiantes obtuvo una inyección de moral que les llevó a firmar una serie de 8-0 completada con otro lanzamiento exterior de Clavell (23-18) que obligó a Epi a llamar a capítulo a los suyos.

El San Pablo estaba completamente atascado en ataque. Las pérdidas, faltas en ataque y poco lucidez en la selección de tiro lastraba las opciones de los azulones, que no tenían opciones de poner en práctica el baloncesto que más le gusta.

Epi pedía a los suyos paciencia en la circulación de balón y una mejor lectura del choque para intentar sacar ventajas bajo el tablero. Sin fortuna. Thompson, que no recibía balones en la pintura, recortó distancias desde el triple (28-25) para no perder la cara al choque. Pese a la falta de continuidad y múltiples errores no forzados la mejor noticia era que los castellanos mantenían todas sus opciones intactas. Thompson asumía galones en ataque para intentar frenar el arreón de los madrileños, pero no era suficiente.

Los de Epi estaban muy lejos de su mejor nivel. No daban con la tecla para aprovechar su talento ofensivo en un partido que se movía en guarismos muy bajos. Y con 35-31 se marcharon ambos contendientes a los vestuarios.

Mucho tenía que cambiar el panorama en las filas castellanas, puesto que la espesura en la dirección de juego y una discreta lectura del partido habían dejado reducida su producción ofensiva reducida a la mínima expresión.

La charla de Epi en el descanso surtió un efecto inmediato. El regreso a la cancha del San Pablo fue arrollador. Dos triples de Álex López y un canastón de Thompson destrozaron la defensa estudiantil para recuperar la iniciativa en el luminoso (35-39). La consigna era nuevamente cargar el juego en la pintura, donde Huskic y Thompson tenían muchas papeletas para llevarse el gato al agua. Pero el escolta canario estaba completamente desatado. Otra vez desde la esquina martilleó desde la esquina el aro de Estudiantes en un arranque espectacular (37-45). Epi recordaba a sus jugadores que los argumentos a largo plazo debían ser otros.

Por su parte Movistar fiaba todas sus opciones al lanzamiento exterior, pero no tenía su día. Y en esta tesitura el cuadro burgalés tenía una magnífica oportunidad para romper el partido.

Huskic sacaba petróleo en el poste bajo (39-49), pero en las filas madrileñas Suton y Gentile mantenían a Estudiantes a flote para desesperación de los castellanos, que no lograban dar la puntilla a su oponente. Ni siquiera el tiempo muerto solicitado por Epi sirvió para recobrar sensaciones. Y los anfitriones se vinieron arriba, más aún cuando tras una técnica los locales dejaron sentir su aliento en el cogote de los azulones (50-52).

Frazier dio un respiro a los del Coliseum. Un espejismo, porque el acierto de Gentile -al que su equipo concedió un protagonismo casi en exclusiva- y un triple lejanísimo convertido por Hakanson en la última jugada permitieron a Movistar entrar con ventaja en el último cuarto (55-54).

Con todo por decidir San Pablo se perdía en decisiones erróneas que daban alas a su oponente. Una antideportiva sobre Huskic fue aprovechada por los castellanos para empatar la contienda (58-58) tras un triple de un Cancar hasta el momento desaparecido en combate.

Estudiantes agotó muy pronto su cupo de faltas y con más de 7 minutos por delante el Miraflores se iría a los lanzamientos en cada falta local. Así volvió a cobrar ventaja el cuadro del Coliseum (60-62) con lanzamientos de Huskic y López.

Epi apostó en el tramo decisivo del choque por el canario como base, pero de nuevo un par de errores no forzados permitieron a Estudiantes recuperar la iniciativa en el tanteador desde la línea de tiros libres.

Con el marcador muy apretado el duelo se convirtió en un intercambio de golpes en los aros. Ninguno de los equipos fallaba en sus acciones y las ventajas en el marcador cambiaban en cada jugada. El San Pablo fue el primero en perder el paso y Brizuela abrió hueco. Tras el tiempo muerto y una nueva oportunidad perdida Fitipaldo puso a los suyos a un punto a falta de poco más de un minuto. Los madrileños pudieron dar la puntilla desde el triple, pero Brizuela falló y Cancar anotó sus dos tiros libres (78-79) con 14 segundos en el electrónico.

Epi apostó por defender, pero Gentile se sacó un canastón en posición forzada (80-79) que dejaba el último balón a San Pablo. Los burgaleses tuvieron la opción de llevarse el triunfo con 10 segundos por delante. Frazier asumió el protagonismo, pero su intento de triple lejano no encontró su objetivo.

tracking